Instituto carbonell

CANNABIS Y TRASTORNOS MENTALES

29 de junio de 2026

El aumento global del consumo de cannabis, especialmente entre los jóvenes, ha intensificado las investigaciones sobre su impacto en el bienestar psicológico y el desarrollo de patologías mentales. En este contexto, Wayne Hall et al. (2026) realizaron una revisión sistemática de estudios prospectivos internacionales en población de 15 a 25 años para determinar si el consumo diario es una causa contribuyente de trastornos como la psicosis, la depresión y la ansiedad, o si responde a factores como la automedicación y riesgos genéticos compartidos. 


Los resultados confirmaron que el consumo diario es una causa contribuyente de la psicosis, triplicando su incidencia y agravando los síntomas y tasas de recaída en quienes ya la padecen. Asimismo, se halló una asociación significativa entre el consumo en adolescentes y los intentos de suicidio. En cuanto a la depresión y la ansiedad, las asociaciones encontradas fueron más modestas, sugiriendo relaciones bidireccionales donde el consumo regular suele empeorar el pronóstico clínico de estas condiciones. 


En conclusión, la revisión determina que el consumo regular de cannabis, particularmente el de alta potencia (alto THC), desempeña un papel causal en la aparición de trastornos psicóticos. El riesgo es considerablemente mayor cuanto más temprano se inicia el uso y más frecuente es este, lo que demuestra consecuencias graves para individuos con vulnerabilidades previas. Por ello, se subraya la urgencia de implementar tratamientos integrados que aborden la adicción y la salud mental de forma simultánea. 


En opinión del Dr. Carbonell, la normalización del cannabis es una alerta clínica crítica, pues los jóvenes más vulnerables enfrentan un riesgo real de desarrollar enfermedades mentales graves. El estudio evidencia que es urgente implementar tratamientos integrados que aborden la adicción y la salud mental de forma simultánea y coordinada. 

Por Instituto Carbonell 13 de agosto de 2026
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Por Instituto Carbonell 11 de agosto de 2026
Durante mucho tiempo se ha compartido la idea de que beber un poco de alcohol, en especial vino tinto, no era malo e incluso era beneficioso para la salud cardiovascular. Sin embargo, hoy en día se sabe a través de numerosos estudios que no existe una pequeña cantidad de alcohol que sea inofensiva para la salud. En el artículo publicado en La Vanguardia en el 2025, el doctor Gabriel Rubio, psiquiatra especializado en el tratamiento de la dependencia al alcohol y jefe del servicio de Psiquiatría en el Hospital Universitario 12 de Octubre, habla de los efectos negativos que tiene el alcohol en el cerebro y en la salud en general. El experto recalca que durante mucho tiempo nos han querido hacer creer que un poco de alcohol es saludable o no es perjudicial. Esta falsa creencia ha sido desmentida por investigadores y científicos, indicando que el etanol presente en el vino, la cerveza o el licor, son dañinos incluso en pequeñas cantidades. En conclusión, cualquier cantidad de alcohol es tóxico para nuestra salud y puede afectar tanto a nivel físico como cerebral, incluso puede incrementar el riesgo de padecer determinados tipos de cáncer. Por ello, es necesario seguir concienciando a través de la investigación a la población y poder romper con estas creencias erróneas. En opinión del Dr. Carbonell, es importante seguir informando a través de la evidencia científica de los efectos nocivos del alcohol y seguir las recomendaciones de los expertos. Además, recuerda que durante un tratamiento psiquiátrico hay que evitar el alcohol, ya que puede interferir en su eficacia y desarrollo.
Por Instituto Carbonell 10 de agosto de 2026
Las redes sociales pueden ser una herramienta muy útil para divulgar información sobre salud mental y pueden ayudar mucho a las personas que las consumen, ya que facilitan el acceso a información, recursos y contenidos de concienciación. Sin embargo, su uso también plantea algunos riesgos cuando se comparten experiencias relacionadas con pacientes o cuando se difunde información sobre salud mental de manera poco rigurosa. Ana Asensio, psicóloga y doctora en neurociencia y autora de varios libros, explica que, aunque no se incluyan datos personales, también es importante evitar pistas que permitan reconocer al paciente. Además, el artículo 45 del Código Deontológico del Psicólogo establece que es necesario el consentimiento previo cuando existe posibilidad de identificación. Por otro lado, Ana Asensio también habla sobre la manera en que las redes sociales han popularizado términos relacionados con la salud mental. Según explica, en ocasiones se utilizan de forma ligera y pueden hacer que situaciones de tristeza, conflictos de pareja o necesidades emocionales se confundan con trastornos mentales. Asensio defiende que es necesario diferenciar entre trastorno mental, malestar emocional y experiencias de la vida cotidiana, y considera que la divulgación sobre salud mental debe hacerse evitando el sensacionalismo. En opinión del Dr. Carbonell, es importante que la información sobre salud mental se comparta de forma responsable y respetando siempre la privacidad de los pacientes. Las redes sociales pueden ser útiles para divulgar y concienciar y, cuando la información se transmite de manera rigurosa, pueden ayudar mucho a las personas que las consumen.