Instituto carbonell

Soy caótico

13 de julio de 2026

El Dr. Carbonell aborda con empatía y realismo un rasgo con el que muchas personas se identifican: el caos personal. Si alguna vez te han dicho que eres desorganizado, que no llevas un orden claro en tu vida o que funcionas “a tu aire”, este mensaje es para ti. Como médico y psiquiatra, el Dr. Carbonell reconoce que no todas las personas tienen la misma relación con la estructura, la rutina o la planificación, y eso no necesariamente es algo malo.


En sus palabras, hay personas naturalmente muy organizadas, que llevan agendas, listas, horarios y que parecen tener todo bajo control. Pero también hay otras que, aun haciendo listas o intentando establecer rutinas, no logran cumplirlas porque su funcionamiento depende mucho del estado emocional o mental del momento. En este sentido, apunta una verdad sencilla pero poderosa: “cada persona tiene su ritmo”.


Retomando una frase que escuchó de un profesor, señala que el universo tiende al desorden, y las personas también. Hay quienes ordenan constantemente, pero sienten que el desorden siempre les gana la carrera. Eso no los convierte en fracasados, sino en personas con una forma distinta de gestionar el mundo. La clave, dice, no está en forzarse a ser alguien que no se es, sino en entender hasta qué punto ese caos afecta nuestra calidad de vida o la de los demás.


Para el Dr. Carbonell, ser caótico forma parte de la identidad de algunas personas, y no debe ser automáticamente visto como un defecto. Solo cuando ese caos genera sufrimiento —ya sea en lo personal, en lo familiar o en lo laboral— es cuando se debe poner atención y quizás trabajar en estrategias de mejora. Pero mientras no interfiera significativamente, no hay que obsesionarse con ser impecables.


Su mensaje final es un llamado a la autocompasión y a la aceptación personal. Es posible que con el tiempo se pueda aprender a mejorar ciertos hábitos, pero también es importante no vivir bajo una presión constante por cumplir con un ideal de orden. La vida no siempre es lineal ni perfecta, y ser un poco caótico no te hace menos válido, solo distinto.

Por Instituto Carbonell • 11 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que en una relación de pareja pedir “dame una oportunidad” puede ser razonable cuando se ha cometido un error sin mala intención, especialmente si la persona reconoce lo ocurrido, aprende de ello y trata de hacerlo mejor. No todas las personas son perfectas y algunos errores pueden surgir simplemente por desconocimiento de cómo determinadas acciones afectan a la pareja.  Sin embargo, señala que hay situaciones diferentes cuando existe premeditación o se oculta deliberadamente información que puede perjudicar o hacer sentir menos a la otra persona. En esos casos, considera importante valorar no solo el error cometido, sino también la intención y la forma en que se ha producido antes de decidir si merece una nueva oportunidad.
Por Instituto Carbonell • 10 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que superar emocionalmente a una persona requiere tiempo y que existen algunas señales que pueden indicar si realmente se ha producido ese desapego. Entre ellas, que hayan pasado unos meses, mantener la distancia y evitar el contacto o seguimiento en redes sociales, dejar de hablar constantemente de esa persona y ser capaz de apartar de la vida cotidiana los objetos, fotografías y recuerdos relacionados con ella.  Por último, señala que una prueba importante es encontrarse con esa persona por la calle y comprobar si todavía provoca una reacción emocional intensa. Si estas situaciones siguen generando sentimientos fuertes o dificultan avanzar, recomienda actuar con precaución porque probablemente el vínculo emocional todavía no se ha superado por completo.
9 de octubre de 2026
Tomar decisiones es una cosa que hacemos diariamente sin prestar mucha atención, ya que apenas nos requiere un esfuerzo. Sin embargo, tomar decisiones básicas o importantes de nuestro día a día, puede generar más de lo que nosotros pensamos, como dudas, cansancio mental e incluso, ansiedad. En un artículo publicado en El País Semanal en octubre de 2026 por Pilar Jericó, Doctora en Organización de Empresas y Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales, habla de por qué nos resulta tan agotador la toma de decisiones. En él se explica que no es tanto que sintamos esa “fatiga” por desgastar los recursos mentales, si no que lo que realmente nos cansa es la dificultad de confiar en nuestro propio criterio. Hay varios factores que llevan a esa desconfianza, como son la incertidumbre, el hecho de revisar constantemente nuestras propias elecciones o el miedo a que la decisión tomada sea un error, y eso puede llevarnos a no cerrar esa decisión y no poder seguir adelante. A parte de esto, hay que sumar la gran cantidad de opciones que podemos encontrar en las nuevas tecnologías y que puede llevar a incrementar esa inseguridad y desconfianza. Según los expertos para poder sobrellevar todo esto mejor, hay una serie de recomendaciones como son establecer criterios claros para las decisiones del día a día y, sobre todo, convertir en rutinas las cosas que se repiten, y para las cuestiones más importantes hay que aceptar que no existe la opción perfecta. Como expone el psicólogo Barry Schwartz, buscar la mejor opción puede llevarnos a que aumente nuestra ansiedad e inseguridad, en cambio, si aceptamos una opción que sea suficientemente buena y correcta nos puede ayudar a decidir con más tranquilidad y seguridad.  Según el Dr. Carbonell, es importante trabajar aspectos como la tolerancia a la incertidumbre, confiar más en nuestro propio criterio y aprender a aceptar que hay muchas opciones pero que tenemos que elegir entre ellas, y así reducir las presiones que nos hacemos a nosotros mismos. Y si esto nos afecta, acudir a profesionales de la salud mental que nos pueden ayudar a mejorar estos aspectos.