Instituto carbonell

Consejos doy que para mi no tengo

3 de junio de 2026

El Dr. José Carbonell, médico y psiquiatra, reflexiona sobre una realidad cotidiana y universal: todos damos consejos, pero rara vez los aplicamos en nuestra propia vida. Bajo el popular refrán “consejos doy que para mí no tengo”, expone cómo, ante los problemas ajenos, solemos ser decididos, categóricos y hasta tajantes: “déjalo”, “no le hables más”, “pon límites”, “cántale las cuarenta”. Sin embargo, cuando nos toca vivir situaciones similares, aplicar esas mismas recomendaciones no resulta tan sencillo.


Según el doctor, aconsejar es fácil porque implica hablar desde fuera, sin las emociones, los matices y los vínculos personales que condicionan las decisiones de quien realmente está viviendo la situación. La mayoría de quienes nos aconsejan, aunque tengan buenas intenciones, no tienen acceso a toda la información interna que manejamos nosotros mismos: no saben lo que sentimos, lo que callamos, lo que nos duele, o las razones por las que todavía no podemos dar un paso que desde fuera parece obvio.


Esto no significa que los consejos externos no sean valiosos. Al contrario, Carbonell reconoce que si varias personas del entorno coinciden en una observación, tal vez sea momento de escuchar con atención, ya que puede haber algo que uno mismo no está viendo con claridad, especialmente en momentos de vulnerabilidad emocional.


No obstante, el doctor advierte contra la sobredependencia de la opinión ajena. Si vivimos pendientes de lo que todos opinan o recomiendan, acabaremos alejándonos de nuestras propias convicciones y decisiones, perdiendo libertad personal y, muchas veces, paz mental. Los consejos deben ser tomados como lo que son: puntos de vista, sugerencias externas que se pueden valorar, pero no necesariamente seguir al pie de la letra.


En definitiva, el Dr. Carbonell resalta que si bien aconsejar es fácil, vivir y decidir por uno mismo requiere mucho más coraje y autoconocimiento. Escucha, valora, pero nunca permitas que las voces externas callen tu propia intuición.

Por Instituto Carbonell • 17 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que es normal sentir rabia cuando se ha invertido mucho tiempo, esfuerzo y compromiso en una relación que finalmente no ha cumplido las expectativas o las promesas realizadas. Ante esta situación, considera importante aprender de la experiencia y no interpretarla únicamente como un fracaso.  Señala que en una relación es posible entregarse plenamente a la otra persona, pero sin dejar de reservar una parte de uno mismo para sus propios proyectos, intereses y bienestar. Recomienda mantener cierto desapego y evitar una entrega excesiva, porque cuando toda nuestra vida y expectativas dependen de la relación, una ruptura o el incumplimiento de los proyectos compartidos puede generar un impacto emocional mucho mayor.
Por Instituto Carbonell • 16 de octubre de 2026
Una tendencia muy habitual que solemos tener es la de procrastinar, es decir, posponer tareas o decisiones para otro momento. Este tipo de comportamiento solemos hacerlo de forma frecuente pero puede llegar a afectar nuestro bienestar psicológico. Pero si es así, ¿por qué posponemos las cosas para más adelante? En el artículo publicado en el País Semanal en marzo de 2026 por Pilar Jericó, Doctora en Organización de Empresas y Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales, explica qué hay varios factores que influyen en este comportamiento como pueden ser emociones como el miedo, la inseguridad, el perfeccionismo o la dificultad para gestionar ciertas situaciones o el malestar que puedan derivar de ellas. Como comentan varios expertos, la procrastinación no es falta de organización o pereza, sino que se da por esas emociones que no podemos gestionar bien y que hacen que aplazar una tarea nos genere un alivio temporal, aunque en realidad, este hecho puede conllevar a aumentar posteriormente la ansiedad, estrés o la culpa y afectar a nuestra autoestima. Para hacer frente a este hábito, los expertos recomiendan aprender a identificar las emociones que nos llevan a evitar o posponer una tarea, empezar poco a poco con pequeños pasos como dedicarle al principio cinco minutos, reducir las distracciones y ponernos objetivos realistas, reduciendo la autoexigencia. Aún así, hay que aprender a distinguir entre evitar una situación por miedo o inseguridad o, si se ha pospuesto por un agotamiento real que requiera de un descanso.  En opinión del Dr. Carbonell, es importante comprender que detrás de la tendencia de procrastinar hay emociones que hay que aprender a identificar y gestionar para mejorar el bienestar psicológico.
Por Instituto Carbonell • 16 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que ceder es necesario en una relación de pareja para alcanzar un equilibrio, pero hacerlo de manera constante por miedo a perder a la otra persona puede generar una relación tóxica. Renunciar continuamente a las propias necesidades y no ser capaz de decir que no solo prolonga una situación que probablemente terminará siendo más dolorosa.  Señala que es importante no perder la propia esencia, el amor propio ni la autoestima por intentar mantener una relación. Si para que la pareja funcione una persona tiene que ceder siempre, considera que puede ser más saludable alejarse de esa situación y priorizar el propio bienestar.