Instituto carbonell

REACCIONES EMOCIONALES

15 de julio de 2026

Muchas de las reacciones emocionales que experimentamos en nuestras relaciones no responden únicamente a lo que ocurre en el presente, sino también a patrones emocionales y relacionales que hemos aprendido a lo largo de la vida, especialmente durante las primeras experiencias con las figuras de cuidado. 


Según el artículo publicado originalmente en The Conversation realizado por Paloma López et al. (2026), investigadores de la Universidad Internacional de Valencia (VIU) y otras instituciones académicas y sanitarias, relatan que estos aprendizajes contribuyen a construir la manera en que interpretamos las conductas de los demás y regulamos nuestras emociones.  De modo que situaciones ambiguas, como un silencio, una respuesta breve o un pequeño desencuentro, pueden activar reacciones intensas, aunque objetivamente no representen una amenaza. Por ello, tendemos a repetir patrones que nos generan sufrimiento, no porque lo elijamos conscientemente, sino porque el cerebro suele responder según modelos relacionales que ha aprendido y automatizado con la experiencia.


Aunque la personalidad presenta cierta estabilidad a lo largo del tiempo, la evidencia científica muestra que no es completamente invariable. Gracias a la neuroplasticidad y a intervenciones psicoterapéuticas centradas en la regulación emocional, es posible reorganizar estos aprendizajes, comprender el origen de estas respuestas y desarrollar formas más adaptativas de comprendernos a nosotros mismos y a los demás. 


Cambiar no significa dejar de ser quienes somos, sino ampliar nuestra capacidad para regular las emociones. 



En opinión del Dr. Carbonell, entender por qué repetimos ciertos patrones no significa justificarlos, sino abrir la posibilidad de cambiarlos. Es posible dejar de repetir aquellos patrones que generan malestar y construir una manera más saludable de relacionarnos.


Por Instituto Carbonell • 13 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que no conviene precipitarse a la hora de casarse, especialmente después de un amor de verano. Durante las vacaciones solemos estar más relajados y alejados de nuestras responsabilidades, lo que puede hacer que una persona nos parezca ideal y que la relación se viva con una intensidad que no necesariamente refleja la realidad cotidiana.  Por ello, recomienda no tomar decisiones importantes en pleno “subidón” emocional ni intentar retener rápidamente una relación de verano mediante el matrimonio. Es importante comprobar cómo funciona la pareja cuando aparecen las responsabilidades, la rutina y las dificultades del día a día, ya que es ahí donde realmente se descubre si existe una compatibilidad sólida.
Por Instituto Carbonell • 12 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que querer a una persona no justifica mantener una relación cuando existe una falta constante de respeto, malos tratos o comportamientos que deterioran la autoestima y el bienestar personal. Aunque se sigan teniendo sentimientos, no se debe justificar el comportamiento de la pareja simplemente atribuyéndolo a su carácter.  Señala que la acumulación de señales de alarma debe hacer reflexionar sobre la continuidad de la relación. El amor no exime a nadie de la responsabilidad de respetar al otro, y mantener una relación no debería implicar desgastarse o aceptar situaciones que perjudican la propia integridad. Por ello, considera que el bienestar y la integridad personal deben estar por delante de intentar salvar una relación que claramente va a peor.
Por Instituto Carbonell • 11 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que en una relación de pareja pedir “dame una oportunidad” puede ser razonable cuando se ha cometido un error sin mala intención, especialmente si la persona reconoce lo ocurrido, aprende de ello y trata de hacerlo mejor. No todas las personas son perfectas y algunos errores pueden surgir simplemente por desconocimiento de cómo determinadas acciones afectan a la pareja.  Sin embargo, señala que hay situaciones diferentes cuando existe premeditación o se oculta deliberadamente información que puede perjudicar o hacer sentir menos a la otra persona. En esos casos, considera importante valorar no solo el error cometido, sino también la intención y la forma en que se ha producido antes de decidir si merece una nueva oportunidad.