BASES DEL APEGO SEGURO
El apego es la relación emocional entre el niño y sus padres. Constituye la estructura interna que el niño desarrolla a partir de experiencias y aprendizajes con sus cuidadores.
Según Gillath et al., 2016), las relaciones entre padres e hijos son esenciales para la formación de la identidad y tienen una influencia directa en las relaciones cercanas de su vida adulta.
John Bowlby, en su teoría del apego, destaca que el desarrollo del vínculo de apego durante los primeros años de vida es un proceso gradual que atraviesa cuatro etapas.
Fase de preapego (0-2 meses), el bebé no diferencia entre cuidadores y dirige sus conductas de apego a cualquier adulto disponible.
Fase de formación del apego (2-6 meses), comienza a reconocer y mostrar preferencia por sus cuidadores habituales.
A partir de los 7 meses,en esta fase, el niño utiliza al cuidador como una base segura para explorar el entorno y manifiesta malestar ante la separación.
Finalmente, hacia los 3 años, se alcanza la fase de relación corregida por los objetivos, en la que el niño, gracias a su desarrollo cognitivo, establece una relación más recíproca y flexible con el cuidador.
Considera que el apego seguro:
. Es esencial para la supervivencia del niño.
. Influye en su vida adulta, especialmente en la forma de relacionarse con el mundo y con otras personas.
. Favorece el desarrollo emocional y cognitivo del niño.
Los psicólogos Alan Sroufe y Everett Waters dicen que los efectos del apego no dependen solo de los cuidados y educación que puedan proporcionar los cuidadores, sino también de la percepción interna, tanto física, como emocional del niño.
Además sostienen que el propósito del apego es la percepción de seguridad.
Investigaciones como la de Ainsworth y sus compañeros, afirman que los niños a los que se les permite explorar y experimentar la frustración, tienden a desarrollar un apego seguro, siempre y cuando puedan contar con su cuidador.
Se puede concluir que cuidar no es solo proteger, también es permitir explorar su entorno, la frustración y aprender habilidades de afrontamiento.
En opinión del dr. Carbonell, cuidar no es solo proteger, sino también dejar que el niño explore su entorno para construir habilidades necesarias para la vida adulta.



