Instituto carbonell

Sentido común

10 de julio de 2026

El Dr. Carbonell defiende con firmeza una idea que, aunque parezca sencilla, muchas veces se olvida: el sentido común es el mejor tratamiento, el mejor consejo, y el mejor criterio para saber si vamos por buen camino. Desde su experiencia como médico y psiquiatra, subraya que tanto los médicos, terapeutas como otros profesionales de la salud mental recurren constantemente al sentido común como herramienta esencial para orientar a las personas, aunque paradójicamente, sea “el menos común de los sentidos”.



Cuando un paciente le pregunta si está recibiendo la ayuda adecuada o si el tratamiento que sigue es el correcto, el Dr. Carbonell suele invitarle a reflexionar sobre una única cuestión clave: ¿esto que estás haciendo tiene sentido común? Si la respuesta es afirmativa, probablemente ese camino es el adecuado.


Reconoce que hoy en día abundan los consejos radicales, incluso de personas bienintencionadas: amigos, familiares o incluso influencers que promueven acciones drásticas, decisiones impulsivas o actitudes agresivas frente a determinadas situaciones. Y si bien es cierto que hay momentos en la vida que exigen reacciones inmediatas y firmes —como cuando hay falta de respeto, violencia, o enfermedades mentales graves—, en la mayoría de los casos lo más sensato es mantener la calma y actuar con equilibrio.


El sentido común, explica, es clave sobre todo a la hora de tomar decisiones importantes en la vida. Es decir, no tiene sentido cambiar de forma radical tu forma de ser o de vivir: una persona acostumbrada a la estabilidad no debería forzarse a adoptar un estilo de vida hiperactivo, ni al contrario, porque esos cambios extremos rara vez funcionan a largo plazo. Incluso con la mejor terapia, si lo que haces va en contra de tu naturaleza y estilo de vida, el esfuerzo será enorme y posiblemente insostenible.


Para el Dr. Carbonell, el objetivo del trabajo terapéutico no es imponer cambios forzados, sino ayudar a las personas a desarrollar su capacidad de autogestión y toma de decisiones conscientes. Los profesionales deben acompañar, orientar y dotar a las personas de herramientas para que puedan identificar en qué áreas necesitan crecer, y cómo hacerlo de una manera que encaje con su vida real, sus valores y su historia personal.


En definitiva, actuar con sentido común es confiar en nuestra capacidad para discernir, para evaluar lo que nos conviene y lo que no, y para tomar decisiones con los pies en la tierra. Porque, al final, lo que realmente ayuda a sanar y avanzar no siempre es lo más llamativo o radical, sino lo que tiene coherencia con quiénes somos y cómo vivimos.

Por Instituto Carbonell • 8 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que, desde su experiencia en psiquiatría, observa que el consumo de cannabis puede asociarse a problemas de ansiedad, depresión, cambios de carácter y dificultades en las relaciones personales, los estudios y la vida profesional. Señala que muchas personas perciben una diferencia importante en su funcionamiento cuando dejan de consumirlo.  Por ello, plantea como reto que quienes consumen cannabis se den la oportunidad de pasar meses o incluso años sin consumirlo para comprobar cómo funcionan y evolucionan sin esta sustancia. Según su experiencia, tras abandonar el cannabis durante un tiempo prolongado, algunas personas continúan mejorando a nivel intelectual, profesional y afectivo. El Dr. Carbonell cuestiona así los supuestos beneficios del cannabis y considera que, en su experiencia clínica, sus consecuencias han sido principalmente negativas.
Por Instituto Carbonell • 7 de octubre de 2026
Aprender a disfrutar de las pequeñas vivencias de la vida es fundamental para cuidar nuestro bienestar y rebajar la constante autoexigencia. Según se explica en un artículo de La Vanguardia , respaldado por la psicóloga Sandra López, directora del Institut Psicològic Arrels, la búsqueda obsesiva de un gran propósito de vida puede convertirse en una fuente añadida de estrés y frustración. Ante esta presión, la psicología propone apostar por los joy-snacking o aperitivos de alegría: breves pausas diarias para saborear instantes sencillos sin más pretensión que la satisfacción del momento presente. Prestar atención plena a estas experiencias positivas ayuda a calmar el sistema nervioso, frena la rumiación mental y nos permite relativizar las preocupaciones diarias. Además, aprender a pausar el ritmo habitual rompe con la creencia de que el descanso es un premio que solo se obtiene tras cumplir con todas las obligaciones. ¿Cómo incorporar estas pequeñas pausas de bienestar en el día a día? Para ponerlo en práctica, los expertos sugieren “entrenar a saborear” conscientemente momentos como tomar un café, escuchar una canción completa o disfrutar de una conversación sin prisa; desvincular el descanso de la idea de merecimiento; y reducir el uso de pantallas para no transformar cada vivencia en mero contenido. Sobre todo, conviene mantener una actitud flexible con uno mismo, evitando convertir el autocuidado en una nueva obligación dentro de la lista de tareas. En opinión del Dr. Carbonell, integrar pequeñas gratificaciones cotidianas frena la sobrecarga acumulada y previene el agotamiento sin necesidad de grandes cambios, enseñándonos a habitar el presente con mayor ligereza.
Por Instituto Carbonell • 7 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que «chao pescao» es una manera de dar por terminada una situación cuando ya se han dado todas las oportunidades posibles, se han escuchado demasiadas promesas y se ha llegado al límite. En esos momentos, lo importante es dejar de esperar cambios que no llegan, priorizar la salud mental y aprender a cuidarse y quererse a uno mismo.