BLUE MONDAY

19 de enero de 2026

El día más triste del año es hoy, 19 de enero, y tiene nombre: Blue Monday. Este día suele coincidir con el tercer lunes de enero y se asocia con una mayor probabilidad de sentir tristeza, apatía o desasosiego. No es que ese día sea objetivamente peor que otros, sino que es más probable que percibamos una mayor carga emocional negativa en nuestro cuerpo y estado de ánimo. 



Aunque el concepto del Blue Monday es un concepto pseudocientífico, lo cierto es que el mes de enero suele reunir varios factores que pueden actuar como estresores emocionales. Entre ellos destacan la “cuesta” de enero tras los gastos navideños, la pérdida de motivación respecto a los propósitos de Año Nuevo, el clima invernal y la reducción de horas de luz.


¿Cómo podemos transformar este Blue Monday en energía positiva para el 2026?


  • Establece hábitos saludables y rutinas de autocuidado
  • Cuida de tu alimentación e incorpora rutinas de ejercicio 
  • Prioriza esas relaciones que te apoyan
  • Prioriza las metas realistas
  • Realiza actividades que te generen bienestar
  • Cuida a tus seres queridos y pasa tiempo con ellos 
  • Acepta tus emociones sin juicio ni culpa, siendo amable contigo mismo 
  • Acude a un profesional si lo necesitas, no dudes en buscar apoyo 


En opinión del Dr. Carbonell, enero puede llegar a percibirse como un mes especialmente pesado; sin embargo, no existe realmente un día más triste del año, sino condiciones y experiencias emocionales influenciadas por nuestro contexto social y personal. Estas pueden contrarrestarse mediante la aplicación de las recomendaciones anteriormente mencionadas para hacer frente al denominado Blue Monday.

Por Instituto Carbonell 19 de abril de 2026
El Dr. José Carbonell explica que el optimismo tóxico aparece cuando una persona intenta ver siempre el lado positivo de todo, incluso por encima de la realidad o del sentido común. Señala que, aunque el optimismo puede ser útil como forma de afrontar el día a día, llevado al extremo se convierte en un mecanismo de negación que puede resultar perjudicial. Advierte que este tipo de actitud puede alejar a la persona de lo que realmente está ocurriendo, especialmente cuando se minimizan problemas reales, situaciones de sufrimiento o faltas de respeto. En estos casos, ese exceso de optimismo no ayuda, sino que impide afrontar y resolver los conflictos de manera adecuada. Por ello, concluye que el equilibrio está en mantener una visión positiva sin perder el contacto con la realidad, utilizando siempre el sentido común como referencia para no ignorar aquello que realmente necesita ser atendido.
Por Instituto Carbonell 18 de abril de 2026
El Dr. José Carbonell explica que cuando alguien nos hace daño solemos quedarnos esperando a que esa persona nos pida perdón, entrando en un estado emocional en el que nuestro bienestar depende de una acción externa. Señala que esto no es saludable, porque pone nuestra felicidad en manos de otros. Por ello, propone un cambio de enfoque: en lugar de esperar ese perdón, es más importante aprender a gestionarlo uno mismo, empezando por perdonarse a sí mismo por ser humano y por haberse visto afectado. También insiste en evitar el auto-reproche, ya que muchas veces no solo duele lo que nos hacen, sino lo que nos decimos después a nosotros mismos. La clave, según explica, está en aceptar que siempre habrá personas o situaciones que puedan incomodarnos, pero trabajar para que eso no nos afecte en exceso. De esta forma, el perdón externo deja de ser imprescindible y se gana en equilibrio emocional y bienestar personal.
Por Instituto Carbonell 17 de abril de 2026
El Dr. José Carbonell explica que las personas egoístas tienden a priorizar siempre sus propias necesidades con total naturalidad, lo que puede generar desequilibrios importantes en relaciones de pareja, familiares, laborales o de amistad. Aunque en algunos momentos pueda parecer tolerable o incluso compensar, advierte que a largo plazo este tipo de dinámicas acaban pasando factura. Señala que con el tiempo uno puede darse cuenta de que ha estado cediendo demasiado y que la otra persona ha construido la relación a su favor. Por ello, insiste en que no poner límites no solo perjudica a quien lo sufre, sino que también refuerza ese comportamiento egoísta. La clave está en identificarlo a tiempo, comunicarlo y establecer límites claros para evitar que la relación se deteriore o se vuelva insostenible.