Caer muy bajo

18 de noviembre de 2025

El Dr. José Carbonell reflexiona sobre la importancia de buscar ayuda profesional antes de "caer muy bajo" en la vida. Señala que a menudo, las personas no se dan cuenta de que la caída es gradual y se aferran a situaciones (como una relación o un puesto de trabajo) pensando que remontarán, a pesar de que la situación esté desestructurando su vida.

Él comenta que, si bien el cambio a veces ocurre al tocar fondo, en otras ocasiones, son las personas que nos rodean quienes nos alertan de que no estamos bien. El concepto clave es que debemos establecer límites de hasta dónde estamos dispuestos a caer o tener "días malos" cuando estamos bien.

Finalmente, el Dr. Carbonell enfatiza que es fundamental superar el estigma o el miedo a acudir a un psicólogo o psiquiatra para resolver problemas cotidianos, del mismo modo que se ve como algo normal ir al terapeuta de manera regular para mantener una salud mental óptima. Lo justo es identificar a tiempo si se está cayendo para buscar ayuda profesional, ya que no es correcto que uno sea la propia víctima o que los demás esperen que la persona pueda salir de esa situación difícil por sí misma.


Por Instituto Carbonell 2 de enero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que creer que una persona con un historial repetido de infidelidades y malas conductas va a cambiar solo porque la relación es “contigo” es un riesgo importante. Señala que las personas suelen repetir patrones de conducta y que, aunque al inicio prometan lo que uno quiere oír, esos comportamientos tienden a reaparecer. Por ello, recomienda iniciar la relación con cautela, protegiéndose emocionalmente, estableciendo límites claros desde el principio y prestando atención a las red flags. Si esos límites no se respetan, es fundamental priorizar la dignidad, el amor propio y saber hasta dónde se está dispuesto a llegar para no acabar sufriendo.
Por Instituto Carbonell 1 de enero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que no podemos gustar a todo el mundo. Aunque hagamos todo lo posible por llevarnos bien con los demás, ofrecer lo mejor de nosotros y comprender sus necesidades, siempre habrá personas con las que no conectemos o que no les caigamos bien. Destaca que esto es parte de la naturaleza humana y que no debemos vivir buscando la aprobación de todos, ya que esto afectaría nuestra autoestima. Es normal tener afinidad con algunas personas y no con otras, y aceptarlo es clave para mantener el equilibrio emocional y la confianza en uno mismo.
Por Instituto Carbonell 31 de diciembre de 2025
El acto de grabarse llorando o hacerse un “ cryselfie ” ha alcanzado más de 200 millones de etiquetas en redes sociales. Lo que antes se percibía como una experiencia íntima y privada, se ha convertido ahora en una fuente de visualizaciones, reacciones y consumo digital. La generación Z ha transformado la forma en que entendemos y compartimos las emociones propias y ajenas, emergiendo un nuevo lenguaje y una forma de comunicación emocional. Hemos pasado de ocultar la tristeza a narrarla públicamente, difuminando los límites entre lo íntimo y lo colectivo. Ignasi Puig Rodas, psicólogo, advierte sobre la función de este fenómeno y plantea un dilema clave: ¿estamos expresándonos o exponiéndonos? Por ello, se recomienda: Distinguir entre expresarse públicamente y hacer de la emoción un acto de exhibición Diferenciar si buscas liberar el dolor o captar la atención de tus seguidores Aprender a utilizar un lenguaje adecuado a la hora de comunicar esas emociones Ser conscientes que exponer públicamente conlleva que los demás puedan ver y opinar En opinión del Dr. Carbonell, a pesar de que hoy en día es habitual compartir tus emociones más íntimas en redes sociales, se debe advertir de la necesidad de preservar entornos seguros y actuar con cautela, ya que las plataformas digitales no siempre garantizan un espacio protegido para la vulnerabilidad emocional.