El verano

9 de febrero de 2025


El Dr. José Carbonell reflexiona sobre el verano, una estación que provoca emociones polarizadas en las personas: algunos la aman y la esperan ansiosamente, mientras que otros prefieren evitarla por completo. Según su experiencia como médico y psiquiatra, Carbonell analiza cómo esta época del año afecta emocionalmente a las personas y ofrece consejos para aprovecharla de manera saludable y equilibrada.


Para algunos, el verano es el momento más esperado del año, ideal para desconectar de las obligaciones y responsabilidades diarias, disfrutar de escapadas y recargar energías. Sin embargo, hay quienes perciben el verano como un periodo incómodo, especialmente debido al calor, y prefieren mantenerse en espacios frescos con aire acondicionado, evitando cualquier tipo de exposición.


Desde una perspectiva médica, el doctor subraya la importancia de encontrar un equilibrio entre las distintas áreas de la vida: el trabajo, la familia y el tiempo personal. Destaca que el verano puede ser una oportunidad ideal para desconectar no solo de las responsabilidades laborales, sino también de las preocupaciones cotidianas y del exceso de información, como las noticias, que pueden generar ansiedad o estrés.


El doctor también recuerda que el verano debe ser una temporada para disfrutar y recargar energía, algo esencial para afrontar el resto del año con mayor vitalidad. Sin embargo, advierte sobre los riesgos asociados a ciertos comportamientos comunes durante esta estación, como el consumo excesivo de alcohol, que puede generar problemas físicos o emocionales en los días posteriores.

Por Instituto Carbonell 7 de marzo de 2026
El Dr. José Carbonell explica que las personas insaciables son aquellas a las que nunca les basta lo que haces por ellas, porque priorizan constantemente sus propias necesidades y objetivos por encima de los tuyos. Señala que suelen buscar cumplir sus deseos sin prestar verdadera atención a la reciprocidad, lo que genera relaciones desequilibradas donde uno siempre da y el otro apenas corresponde. Advierte que al principio este perfil no siempre es fácil de detectar, pero cuando se observa que la relación va en una sola dirección —cuando cuesta que devuelvan un favor o muestren la misma disponibilidad— es momento de reflexionar. Subraya la importancia de poner límites por salud mental, entendiendo que la amistad y cualquier vínculo sano deben basarse en el “quid pro quo”, en la reciprocidad. Aprender a decir “no” y no estar siempre disponible es fundamental para evitar el abuso emocional. Concluye que identificar a las personas insaciables y marcar límites claros es un acto de autocuidado necesario para mantener relaciones más equilibradas y saludables.
Por Instituto Carbonell 6 de marzo de 2026
El Dr. José Carbonell explica que los cambios de humor forman parte de la naturaleza humana, igual que las estaciones del año: hay días en los que nos sentimos eufóricos y otros en los que todo parece salir mal. Señala que estas fluctuaciones pueden deberse a múltiples factores, como cambios hormonales, estrés laboral, exámenes, clima, cansancio o incluso alteraciones biológicas. Subraya que, hasta cierto punto, son normales y debemos aprender a convivir con ellos desde la tolerancia, tanto hacia nosotros mismos como hacia los demás. Sin embargo, advierte que cuando estos cambios impiden llevar una vida normal, mantener una relación estable o funcionar adecuadamente en el día a día, es momento de buscar ayuda profesional para identificar qué está ocurriendo. También enfatiza la importancia de poner límites: comprender que alguien tenga un mal día no significa aceptar comportamientos dañinos o faltas de respeto. Concluye que los cambios de humor son habituales, pero deben gestionarse con responsabilidad, equilibrio y, si es necesario, apoyo especializado.
Por Instituto Carbonell 5 de marzo de 2026
El Dr. José Carbonell explica que la verdadera belleza surge del equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu. Señala que cuidar el cuerpo implica hacer deporte, atender la imagen y aceptarse, no necesariamente siguiendo patrones sociales, sino sintiéndose a gusto con uno mismo. En cuanto a la mente, destaca la importancia del aprendizaje continuo, la autocomprensión y la capacidad de convivir con la diversidad de opiniones y conflictos, entendiendo que el crecimiento personal es un proceso dinámico e individual. Respecto al espíritu, aclara que no se trata únicamente de religión, sino de encontrar un sentido de vida: un propósito que motive, ya sea la familia, el trabajo, las relaciones o cualquier proyecto vital. Cultivar ese sentido aporta estabilidad y felicidad. Concluye que la combinación armónica de estos tres pilares genera una belleza interna y externa auténtica, que se proyecta hacia los demás. Advierte, sin embargo, que es importante evitar el exceso de expectativas y la autoexigencia desmedida, ya que muchas veces no nos percibimos con la misma belleza real que los demás sí reconocen como fruto de ese trabajo integral.