¿Es posible la amistad entre un hombre y una mujer?

30 de noviembre de 2025

El Dr. José Carbonell afirma que la amistad entre un hombre y una mujer sí es posible, siempre que ambos tengan claros los límites y las expectativas. Explica que muchas veces uno de los dos evita expresar sus sentimientos por miedo a perder la relación, mientras que en otros casos la amistad fluye sin complicaciones porque desde el inicio queda claro que no habrá nada más. Reconoce que las circunstancias, la vulnerabilidad o el paso del tiempo pueden transformar una amistad en una relación amorosa, y que muchas parejas nacen precisamente de una amistad previa. Sin embargo, advierte que también muchas amistades se rompen cuando uno quiere avanzar y el otro no. Concluye que la amistad es viable, pero puede ser fluctuante y requiere honestidad y claridad por ambas partes.

Por Instituto Carbonell 29 de noviembre de 2025
El Dr. José Carbonell explica que la figura clásica del “mujeriego” —ese personaje seductor que colecciona conquistas para validarse— ha quedado desactualizada, pues hoy este comportamiento existe tanto en hombres como en mujeres. Señala que muchas personas buscan solo relaciones superficiales sin implicación emocional, evitando compromisos que podrían hacerles sufrir. Por ello, recomienda ir con precaución cuando se conoce a alguien con este perfil, hacer preguntas claras sobre su historial afectivo y estar atento a promesas exageradas usadas solo para conquistar. Concluye que es fundamental protegerse emocionalmente para no esperar más de lo que esa persona puede ofrecer.
Por Instituto Carbonell 28 de noviembre de 2025
El Dr. José Carbonell explica que las relaciones de “amigos con derecho a roce” son cada vez más frecuentes y pueden ser viables dependiendo de las necesidades y límites de cada persona. Señala que este tipo de vínculo no implica convivencia, compromiso tradicional ni exclusividad estricta, sino una conexión afectiva y sexual con normas muy específicas. Advierte, sin embargo, que al entrar en una relación donde la otra persona ya marca límites claros, existe el riesgo de sufrir un gran desengaño si decide reemplazarte o dar por terminado el vínculo. Por ello recomienda protegerse emocionalmente, “dar el 100% del 80%”, y no entregarse por completo en un formato donde el compromiso no es pleno.
Por Instituto Carbonell 27 de noviembre de 2025
El Dr. José Carbonell explica que nos cuesta poner límites porque implican consecuencias dolorosas tanto para quien los recibe como para quien los establece. Señala que, aunque fijar límites aporta estructura, orden y respeto, hacerlo supone asumir el sufrimiento que puede causar —ya sea a una pareja, a un hijo o a un amigo— y también el propio malestar de sostener esa decisión. Advierte que, si no se respetan los límites que uno mismo marca, los demás tampoco lo harán, lo que abre la puerta a abusos y descontrol. Por ello, insiste en que poner límites es difícil, pero esencial para mantener relaciones sanas y un respeto mutuo real.