Por Instituto Carbonell
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8 de julio de 2026
El bloqueo emocional es un proceso que se instala de manera silenciosa y dificulta la conexión con las propias emociones. Suele empezar con una emoción muy intensa y el cerebro percibe que procesarla sería demasiado dolorosa y, para protegerse, evita la emoción. Si esto se repite varias veces, se puede generar un estado de bloqueo. Ocurre cuando la persona se enfrenta a situaciones que sobrepasan su capacidad para gestionar las emociones, como experiencias traumáticas, preocupaciones continuas, exceso de responsabilidades o conflictos internos. Según las psicólogas, Francina Bou, psicóloga con más de 30 años de experiencia clínica, y Judit March, Doctora en Psicología Clínica y de la Salud, la cuál fue galardonada como Mejor Psicóloga de España en los Doctoralia Awards de 2016, la persona suele experimentar sensación de vacío, confusión, dificultad para concentrarse o tomar decisiones, alteraciones del sueño, sensación de opresión en el pecho, además de pérdida de interés por actividades que antes disfrutaba. Estos síntomas anteriormente mencionados aparecen de forma progresiva. Es frecuente que quien los padece se acostumbre y los perciba como parte de su estado habitual y no sea consciente de que existe un bloqueo emocional. ¿Qué podemos hacer ante esta situación? El primer paso es expresar las emociones mediante actividades creativas, como la música, la pintura o la escritura. Realizar ejercicio físico o actividades que impliquen movimiento. Practicar mindfulness o técnicas de meditación para facilitar el procesamiento de las emociones. Mantener hábitos de autocuidado, como descansar lo suficiente, llevar una buena alimentación y cuidar el propio bienestar. En opinión del Dr. Carbonell, el bloqueo emocional puede ser una respuesta temporal ante situaciones de estrés o malestar emocional. Si se mantiene en el tiempo y afecta a la vida diaria, es recomendable buscar apoyo profesional.