Los hombres están en crisis

6 de febrero de 2026

El Dr. José Carbonell explica que muchos hombres atraviesan actualmente una profunda crisis emocional y relacional. Cita un estudio publicado por The Times que señala que cerca del 50 % de los hombres han renunciado a la idea de tener una relación de pareja porque no se sienten capacitados para ello. Describe esta situación como una especie de “síndrome del impostor”, en el que, pese a aparentar estar preparados para una relación, internamente predominan las inseguridades y el miedo a no estar a la altura.

Indica que esta percepción lleva a muchos hombres no solo a evitar las relaciones de pareja, sino también a abandonar el trabajo personal necesario para crecer y mejorar. En su lugar, tienden a refugiarse en el entorno online, como los videojuegos, el juego en línea o las aplicaciones de citas, intentando llenar un vacío emocional sin afrontar sus dificultades de fondo. Asimismo, señala que suelen priorizar la amistad o el apoyo a otros antes que su propio desarrollo personal dentro de una relación.

Concluye que esta situación confirma que algo está fallando a nivel social y emocional, y subraya la necesidad de trabajar para que los hombres vuelvan a sentirse valorados, capaces y acompañados. Destaca la importancia de recuperar la confianza en sí mismos y de promover relaciones de pareja basadas en un equilibrio realista entre las expectativas de hombres y mujeres.

Por Instituto Carbonell 5 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que nunca se debe perder la esperanza, ya que es algo profundamente personal y depende del amor propio, de la ilusión y de la capacidad de quererse a uno mismo. Señala que, aunque muchas veces se asocia la felicidad a grandes ideales como la pareja perfecta, el trabajo soñado o una vida aparentemente ideal, la verdadera felicidad está en el equilibrio entre la vida real y las expectativas que nos creamos. Destaca que la vida es larga y que muchas cosas buenas llegan cuando menos se esperan, poniendo como ejemplo su propia experiencia al comprobar cómo sus mensajes han podido ayudar a muchas personas sin haberlo previsto. Subraya que esta actitud es aplicable a todos los ámbitos de la vida y que no conseguir algo o a alguien deseado no debería convertirse en una fuente de amargura. Recomienda centrar la esperanza en objetivos realistas y que dependan de uno mismo, evitando expectativas utópicas o comparaciones con las vidas idealizadas que muestran las redes sociales. Recuerda que detrás de esas imágenes también hay personas que sufren y atraviesan dificultades. Concluye afirmando que la esperanza es algo propio, valioso y necesario, y que debe cuidarse y mantenerse siempre.
Por Instituto Carbonell 5 de febrero de 2026
Vivimos en una sociedad en la que la opinión de los demás y los ideales externos suelen tener más peso que nuestras propias necesidades y emociones. Esto puede llevarnos a desconectarnos de lo que sentimos, a juzgar nuestras reacciones como inadecuadas y a creer que el malestar es algo individual, cuando en realidad está profundamente influido por el contexto. Con frecuencia, asumimos nuestros pensamientos como verdades absolutas y tratamos de encajar en una imagen ideal de cómo “deberíamos ser”. Cuanto mayor es la distancia respecto a ese ideal, más aparece el juicio interno y la sensación de no estar haciéndolo bien. En este escenario, el miedo al rechazo o a decepcionar puede llevarnos a renunciar a nuestras necesidades para conservar los vínculos; intentar agradar a todo el mundo suele implicar olvidarnos de nosotros mismos y alejarnos de nuestra identidad personal. Aceptar que no conectamos con todas las personas, del mismo modo que no todas conectarán con nosotras, es clave para el cuidado emocional. Ser fiel a uno mismo implica escucharnos, respetarnos y orientar nuestras decisiones hacia nuestros valores. Algunas estrategias que pueden ser útiles para superar el deseo de aprobación social son: Practicar el autoconocimiento y la aceptación: conocer y aceptar quién eres realmente Desarrollar la autoestima y realizar prácticas de autocuidado Establecer límites claros para mantener tu equilibrio emocional Desafiar y reestructurar los pensamientos negativos sobre el deseo de agradar Practicar la asertividad para comunicarse de manera más efectiva Rodearte de personas que te acepten y te valoren por quién eres En opinión del Dr. Carbonell, priorizar la coherencia personal y los propios proyectos, en lugar de vivir condicionados por las expectativas ajenas, favorece una mayor libertad emocional y la construcción de vínculos más saludables.
Por Instituto Carbonell 4 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que, ante la sensación de no gustar a nadie, la primera pregunta que una persona debe hacerse es si se gusta a sí misma. Señala que, aunque la opinión de los demás tiene cierta importancia, lo fundamental es trabajar en uno mismo, aceptarse y aprender a quererse. Cuando una persona se valora, transmite seguridad y eso facilita las relaciones con los demás. Aclara que una de las mayores frustraciones habituales es gustar a personas que no nos atraen, mientras que aquellas que nos interesan no nos corresponden, algo que forma parte de la complejidad de la vida y de las relaciones humanas. Destaca la importancia de encontrar un equilibrio entre los ideales y la realidad, y de valorar a personas reales que estén dispuestas a acompañarnos y compartir la vida. Subraya que el crecimiento personal, el autocuidado y una actitud positiva aumentan las posibilidades de que aparezca una relación, pero recomienda no obsesionarse con ello. Fomentar amistades, crear una red social sólida y cuidar los vínculos con amigos y familia es clave para el bienestar emocional. Concluye que la felicidad no depende únicamente de tener pareja, sino de estar bien con uno mismo, y que todo lo demás acaba llegando cuando uno empieza por cuidarse y valorarse.