Instituto carbonell

PERSONALIDAD Y NEUROPLASTICIDAD

5 de agosto de 2026

Durante mucho tiempo se creyó que la personalidad era prácticamente inmutable. Sin embargo, la investigación actual demuestra que el cerebro mantiene neuroplasticidad, es decir, la capacidad de reorganizar sus conexiones y modificar patrones emocionales a lo largo de la vida.


Las experiencias de la infancia influyen en el desarrollo de la amígdala y la corteza prefrontal, dos áreas claves para gestionar las emociones. Por ello, muchas reacciones automáticas tienen su origen en aprendizajes tempranos.


El neurocientífico Eric Kandel explica que los cambios psicológicos duraderos implican también cambios en los circuitos cerebrales.

Además, diversas investigaciones sugieren que una psicoterapia eficaz puede reducir la actividad de la amígdala y reforzar las áreas cerebrales encargadas del control emocional.


Aunque la personalidad tiene una base biológica, la evidencia científica indica que no estamos condenados a repetir siempre los mismos patrones. Con tratamiento y nuevas experiencias es posible desarrollar una mejor regulación emocional y relaciones más saludables.

El contenido de este artículo procede de una publicación original del 2026 en The Conversation, elaborada por Paloma López, profesora e investigadora del Grupo de Investigación en Cognición, Afecto y Resiliencia de la Facultad de Ciencias de la Salud.


En opinión del Dr. Carbonell, no estamos definidos únicamente por nuestro pasado. La psicoterapia puede ayudarnos a comprender nuestros patrones emocionales y desarrollar formas más saludables de relacionarnos.



Por Instituto Carbonell • 3 de noviembre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que permanecer en una relación indefinida, esperando a que la otra persona decida si quiere formalizarla, puede generar incertidumbre y desgaste emocional. Aunque esa persona disfrute de nuestra compañía o necesite tiempo para aclarar sus sentimientos, es importante reconocer que quizá no busque el mismo tipo de relación que nosotros.  Por ello, recomienda no centrar toda nuestra atención en esperar a ser elegidos, sino recuperar el protagonismo de nuestra propia vida, cultivar nuestros intereses y priorizar nuestro bienestar. Si pasa demasiado tiempo sin que la otra persona se defina y sentimos que ocupamos un segundo plano o somos una opción de reserva, es importante aceptar la situación y plantearnos alejarnos. Si alguien no nos da el lugar que necesitamos, no debemos dejar nuestra vida en espera indefinidamente.
Por Instituto Carbonell • 2 de noviembre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que haber sido infiel en una relación anterior no debería ser motivo para estigmatizar automáticamente a una persona, ya que todos podemos cometer errores. Sin embargo, considera importante distinguir entre una infidelidad puntual y un patrón de infidelidades repetidas, que puede suponer un mayor riesgo de sufrir en una nueva relación.  Por ello, señala que decidir si iniciar una relación con alguien que ha sido infiel depende de las circunstancias, de la confianza que genere esa persona y de la disposición de ambos a hablar con sinceridad sobre sus expectativas y límites. Recomienda dejar claros desde el principio los términos de la relación y valorar si uno se siente preparado para asumir ese riesgo emocional.
Por Instituto Carbonell • 1 de noviembre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que es importante distinguir entre una persona que ha sido infiel de manera puntual y otra que repite este comportamiento en todas sus relaciones anteriores. En el segundo caso, advierte que iniciar una nueva relación puede implicar un riesgo emocional importante, especialmente si se confía en que el amor hará que esa persona cambie.  Señala que no conviene asumir que seremos la excepción ni ignorar los patrones de comportamiento previos. Por ello, recomienda valorar cuidadosamente los antecedentes de la otra persona antes de comprometerse, teniendo presente que el cambio no se puede dar por hecho y que una nueva infidelidad podría generar un sufrimiento considerable.