¿Luchar por una relación?
28 de agosto de 2025
El Dr. Jose Carbonell explica que en toda relación de pareja es normal atravesar momentos en los que uno de los dos necesita más apoyo, y en esos casos merece la pena luchar si existe reciprocidad, cuidado y respeto mutuo. Sin embargo, advierte que cuando el esfuerzo va siempre en una sola dirección y la dinámica se repite de forma sistemática, lo más sano es reconocer que continuar solo traerá desgaste. Señala que es mejor saber retirarse a tiempo que prolongar una relación que no ofrece equilibrio, pues esperar indefinidamente a que cambie solo deteriora más a la persona que se sacrifica.

El Dr. Jose Carbonell explica que la llamada hangxiety es la ansiedad o depresión que aparece durante o después de la resaca, principalmente tras el consumo de alcohol. Advierte que este efecto es más probable en personas con problemas de ansiedad, depresión o que toman medicación, y que los síntomas no siempre se presentan de inmediato, sino incluso días después. Subraya que la única forma de evitarlo es no consumir alcohol, ya que forzar al cuerpo más allá de sus límites inevitablemente desencadena estas reacciones emocionales y físicas.

El Dr. Jose Carbonell explica que todas las personas experimentamos altibajos emocionales, una especie de montaña rusa que puede deberse al estrés, a las responsabilidades, a factores hormonales o incluso a épocas del año. Señala que estos cambios son normales y que conviene aprovechar los momentos en los que nos sentimos con energía y entusiasmo —cuando estamos “on fire”— para disfrutar, socializar y avanzar en lo que nos cuesta más en otras etapas. Destaca que aprender a convivir con esos ciclos emocionales nos permite sobrellevar mejor los momentos bajos y mantener un equilibrio más saludable en la vida.

El Dr. Jose Carbonell explica que muchas veces las personas se atormentan intentando entender por qué una relación no funcionó, pero insiste en que aceptar que “no era para ti” es una manera de soltar culpas, cargas y expectativas frustradas. Reconoce que analizar la experiencia puede ser útil, pero quedarse atrapado en el “qué hubiera pasado si” impide avanzar. Subraya que lo importante es centrarse en uno mismo, valorar lo aprendido y usar esas vivencias para crecer y convertirse en una mejor versión de cara a futuras relaciones. En definitiva, si algo terminó, es porque no te convenía y era necesario dejarlo ir.