Me voy a por tabaco

6 de enero de 2026

El Dr. José Carbonell explica que la frase “me voy a por tabaco” era, en décadas pasadas, una forma de desaparecer de la vida de alguien, equivalente al ghosting actual. Era una manera de cortar la relación sin dar explicaciones y muchas veces no se sabía si la persona volvería. Señala que este tipo de desapariciones han existido siempre, solo que cambian de nombre o forma: antes se “iba a por tabaco”, hoy se llama ghosting. Lo importante, dice, es que si alguna vez te sucede, puedes rehacer tu vida apoyándote en amigos, tu entorno, tu trabajo o un terapeuta, entendiendo que estas fugas son comportamientos de personas que no pueden afrontar la vida cotidiana y que no reflejan tu valor personal.

Por Instituto Carbonell 7 de abril de 2026
El Dr. José Carbonell explica que la traición de una amistad es una situación dolorosa pero relativamente frecuente, en la que depositamos confianza y lealtad esperando lo mismo a cambio. Recomienda entender que, si ocurre, es porque la otra persona no ha estado a la altura o hay aspectos que deben aclararse, pero sin permitir que eso nos bloquee. Destaca la importancia de centrarse en uno mismo , asumir que estas situaciones forman parte de la vida y seguir adelante, incluso ampliando el círculo social. Si el impacto emocional es elevado y cuesta gestionarlo, aconseja acudir a un profesional para poder trabajarlo adecuadamente.
Por Instituto Carbonell 6 de abril de 2026
El Dr. José Carbonell explica que aprender a estar solo es un proceso que requiere tiempo y práctica, partiendo de la idea de que en realidad nunca estamos solos, sino con nosotros mismos. Recomienda identificar las actividades que nos gustan y organizar el día para incluirlas, de manera que se reduzca la sensación de vacío. Así, a través de la organización y el autoconocimiento, se puede transformar la soledad en un espacio positivo para sentirse mejor con uno mismo .
Por Instituto Carbonell 5 de abril de 2026
El Dr. José Carbonell explica que el duelo anticipado consiste en gestionar emocionalmente una pérdida que sabemos que va a ocurrir, lo que puede generar mucha angustia. Recomienda mirar cómo se han afrontado pérdidas anteriores y reutilizar aquellas estrategias que hayan funcionado. Destaca que es fundamental mantener la capacidad funcional y no dejar que la anticipación bloquee el día a día. Por ello, insiste en la importancia de dedicarse tiempo a uno mismo y trabajar emocionalmente para afrontar mejor la situación, ya que ese esfuerzo previo se traducirá en mayor estabilidad cuando llegue el momento.