¿Lloras sin motivo?

23 de abril de 2025

El Dr. José Carbonell, médico y psiquiatra, reflexiona sobre una experiencia emocional que muchas personas viven pero que pocas se atreven a compartir abiertamente: llorar sin motivo aparente. Según explica, hay momentos en los que uno se despierta y lo ve todo oscuro, como si una neblina emocional envolviera la mente y el corazón, impidiendo ver cualquier cosa positiva a su alrededor.


Este tipo de malestar puede ser transitorio y, si ocurre de forma esporádica, no representa necesariamente un problema grave. Pero el verdadero riesgo aparece cuando esta sensación se mantiene en el tiempo, cuando el vacío, la melancolía y la falta de sentido se vuelven una constante. En estos casos, Carbonell advierte que podríamos estar ante los primeros signos de una depresión, o incluso ya inmersos en ella sin darnos cuenta.


Uno de los factores más desalentadores para quienes sufren esto es la incomprensión del entorno. La gente tiende a decir frases como “tienes todo, no deberías estar mal”, lo cual no solo no ayuda, sino que puede aumentar la culpa y el aislamiento emocional. Y es que el dolor emocional no siempre tiene una causa visible o racional, y eso no lo hace menos válido ni menos serio.


Por eso, el doctor subraya la importancia de no quedarse de brazos cruzados. Si estas emociones persisten, hay que buscar ayuda profesional sin vergüenza ni demora. Consultar con un terapeuta o psiquiatra puede ser clave para entender qué está ocurriendo y empezar a trabajar en una recuperación.



Finalmente, Carbonell recuerda que la felicidad no es un estado automático, sino el resultado de un trabajo constante por conocerse, cuidarse y rodearse de bienestar. Y ese trabajo empieza por escuchar nuestras emociones, incluso cuando no parecen tener explicación.

Por Instituto Carbonell 21 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que para acercarse al corazón de una persona bella es fundamental recordar que, en esencia, todas las personas somos iguales: buscamos ser entendidos, acompañados, valorados y tratados con respeto y amor. Señala que la belleza exterior no debe intimidar ni alejar a quien se acerca; lo importante son los valores, la presencia, la honestidad y la capacidad de establecer límites claros. Destaca que inicialmente puede ser solo amistad, y que sin esta base no puede surgir nada más profundo. Acceder al corazón de alguien bello implica potenciar sus inquietudes, respetar su entorno, no intentar disminuirla y ofrecerle compañía y afecto incondicional. Concluye que, al enfocarse en la esencia y los valores, más que en la apariencia, es posible generar confianza y conexión auténtica, lo que puede llevar a que esa persona comparta su verdadera esencia y, eventualmente, un proyecto de vida conjunto.
Por Instituto Carbonell 20 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que, tras una ruptura, es fundamental desarrollar una coraza emocional que nos permita protegernos de las influencias negativas del entorno. Señala que muchas veces debemos enfrentarnos a familiares tóxicos, ex parejas conflictivas o situaciones cotidianas mientras estamos emocionalmente frágiles, y esta coraza sirve para filtrar comentarios, actitudes o agresiones que puedan afectarnos. Destaca que el objetivo no es aislarse, sino invertir en el amor propio, la esencia personal y en relaciones con personas incondicionales que nos apoyen sin juzgarnos. Esta protección emocional permite fortalecer la confianza en uno mismo, reducir el impacto de lo negativo y centrarse en aquello que aporta bienestar y crecimiento personal. Concluye que, al mantener esta coraza, se puede gestionar mejor el dolor, priorizar la propia salud emocional y continuar desarrollándose desde dentro, dejando de lado aquello y aquellos que no contribuyen a nuestro bienestar.
Por Instituto Carbonell 19 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que muchas relaciones actuales tienden a ser superficiales y centradas en la inmediatez. Señala que es común encontrarse con personas que buscan únicamente encuentros físicos o relaciones a corto plazo, sin proyectar nada a medio o largo plazo. Esto genera frustración, porque cuando uno busca algo más profundo—una conexión emocional, conversación, compañía y valores compartidos—se encuentra con que la otra persona no tiene esa intención. Advierte que la sociedad actual fomenta el “todo rápido”, el clavo que quita otro, y muchas veces no se realiza un duelo adecuado por las relaciones anteriores, lo que dificulta ofrecer consistencia y compromiso cuando se encuentra a alguien que realmente vale la pena. Concluye que, para evitar decepciones, es importante clarificar desde el inicio las expectativas de ambas partes, comunicar qué se busca en la relación y asegurarse de que la cita o encuentro sea enriquecedor y coherente con lo que cada uno desea, promoviendo así vínculos más estables y significativos.