Instituto carbonell

Ahora le quiero ahora no le quiero

30 de mayo de 2026

El Dr. José Carbonell, médico y psiquiatra, aborda en este mensaje una de las experiencias emocionales más desconcertantes y comunes en las relaciones afectivas modernas: el amor intermitente. Ese vaivén emocional donde un día sentimos que hemos encontrado a la persona de nuestra vida, y al siguiente, dudamos de si realmente queremos seguir a su lado. O, a la inversa, cuando alguien nos dice que somos lo más importante de su mundo… para luego alejarnos sin razón aparente.


Carbonell pone el foco en una realidad relacional muy frecuente: parejas que entran y salen de nuestras vidas como si tomaran “vacaciones emocionales”, intensamente presentes durante la semana, pero ausentes emocional o físicamente cuando llega el fin de semana, cuando aparecen otras prioridades, planes o personas. Esta dinámica, lejos de ser estable, genera un desgaste emocional profundo, cargado de dudas, expectativas rotas y una montaña rusa de sentimientos.


El doctor señala que el amor intermitente refleja una gran ambivalencia emocional, y que muchas veces surge de un conflicto interno: por un lado, existe un vínculo fuerte, tal vez incluso una idealización del otro; pero por otro, la persona no termina de comprometerse, se asusta, o comienza a comparar constantemente lo que tiene con lo que podría tener con alguien más. Esto ocurre, explica Carbonell, porque vivimos en una sociedad donde el amor ha dejado de ser una decisión a largo plazo y ha pasado a ser un sentimiento sujeto a evaluación continua.


Ya no se ama “pese a todo”, como ocurría en generaciones anteriores. Hoy, muchas relaciones están atravesadas por la lógica del rendimiento emocional: si lo que estoy recibiendo no me convence al 100%, si siento que puedo estar mejor en otro lado, entonces me retiro… aunque luego regrese, porque me doy cuenta de que lo que dejé tenía más valor del que supe apreciar.


Frente a esta inestabilidad afectiva, el Dr. Carbonell propone dos caminos posibles:

  1. Enfrentar la situación de manera consciente y madura, idealmente con el apoyo de un terapeuta de pareja. Esto implica abrir espacios de diálogo sincero, revisar qué está fallando, qué necesidades no están siendo atendidas, y si realmente hay un proyecto en común que aún se puede reconstruir.
  2. Aceptar la imposibilidad de una relación estable y optar por tomar distancia definitiva. A veces, lo más sano es dejar de sostener vínculos inestables que nos consumen emocionalmente y dar espacio para reconstruir nuestra vida desde un lugar más firme y centrado en uno mismo.


En definitiva, el amor intermitente no es sostenible a largo plazo. Puede parecer romántico en sus idas y venidas, pero en realidad es señal de que algo más profundo necesita atención. Si no se resuelve, termina por desgastar a ambas personas y vaciar el vínculo de sentido.



El Dr. José Carbonell nos recuerda que el amor verdadero necesita constancia, compromiso emocional y, sobre todo, claridad. Querer de verdad no es aparecer y desaparecer: es quedarse y construir, incluso cuando las emociones no siempre están al máximo.

Por Instituto Carbonell 26 de agosto de 2026
Con la edad el sueño va cambiando, se va reduciendo la cantidad de horas que dedicamos a dormir. Pero no significa que se necesite dormir menos, si no que es más difícil conseguir dormir el tiempo adecuado. Según un metaanálisis publicado en la revista Sleep en el 2004, el sueño se va reduciendo con la edad de forma lineal, entre 10 y 12 minutos por década hasta llegar a los 60 años, en donde se estabiliza. Por otra parte, Juan Antonio Madrid, catedrático de Fisiología y fundador del Laboratorio de Cronobiología y Sueño de la Universidad de Murcia, explica que con la edad se reduce el sueño profundo y aumentan los despertares, lo que lleva a que el sueño sea fragmentado. También explica la doctora y neurofisióloga Sandra Giménez Badia que los ritmos circadianos se van desajustando, lo que provoca que las personas mayores se acuesten más temprano y, por tanto, se despierten antes. Todos estos factores, unidos al mayor tiempo libre en esta etapa lleva a que haya una mayor necesidad de hacer alguna siesta durante el día para recuperar ese sueño. Numerosos estudios respaldan los beneficios de hacer siestas cortas de entre 15 y 30 minutos, como incremento de la atención sostenida, los niveles de alerta, mejora del humor, reducción de la tensión arterial y de los niveles de estrés. Sin embargo, cuando en esta etapa se hacen por encima de ese tiempo o diariamente por las mañanas, esos beneficios se pierden y pueden ser un indicio de que algo no va bien. Es importante seguir las recomendaciones de los expertos manteniendo una buena rutina de sueño y mantenerse activos por las mañanas, haciendo ejercicio y exponiéndose a la luz natural, así como hacer una siesta corta al mediodía si es necesario y, activándose otra vez por la tarde. En opinión del Dr. Carbonell, es fundamental tener una buena rutina de sueño asegurando que sea de calidad, así como prestarle la suficiente atención en las consultas médicas para detectar cualquier anomalía y poder actuar a nivel preventivo lo antes posible.
Por Instituto Carbonell 24 de agosto de 2026
Según el sociólogo Francesc Núñez, el ritual de decir «te quiero» constituye un momento significativo dentro de las relaciones afectivas, ya que permite expresar los sentimientos y reconocer la importancia de la otra persona. Según Macu Guerrero, psicóloga sanitaria y directora del centro Ruth González Terapia y Rafael San Román, psicólogo sanitario y escritor, exponen que pronunciar estas palabras por primera vez supone una forma de hacer visible el vínculo y, en determinados casos, de consolidar la relación. Además, implica una exposición emocional, porque existe cierta incertidumbre sobre la respuesta de la otra persona. Este ritual adquiere una especial intensidad durante la adolescencia y la juventud, etapas en las que las primeras experiencias amorosas suelen vivirse con mayor entusiasmo. Sin embargo, la ilusión y la autenticidad de los sentimientos pueden aparecer a cualquier edad. La manera de entender este ritual está muy influida por el cine, las canciones y las novelas, que han creado un imaginario colectivo sobre cómo deben ser las relaciones y las declaraciones de amor. Estas representaciones generan expectativas que, con el paso del tiempo y la experiencia personal, se adaptan a la realidad. Por otro lado, el miedo al compromiso y la dificultad para poner etiquetas a las relaciones pueden hacer que expresar los sentimientos resulte más complejo. Algunas personas prefieren evitar definiciones para conservar su libertad, mientras que otras consideran importante establecer claramente el vínculo. Por ello, decir «te quiero» no debería responder únicamente a las expectativas sociales, sino a los sentimientos y circunstancias de cada relación.  En opinión del Dr. Carbonell, no debería decirse “te quiero” por presión social, sino cuando existe un sentimiento sincero y una relación basada en el bienestar y la confianza.
Por Instituto Carbonell 17 de agosto de 2026
El TDAH en mujeres y niñas suele pasar desapercibido porque predomina la inatención (despistes, desorganización) frente a la hiperactividad visible. Al no ser disruptivas, muchas niñas cargan con etiquetas injustas como “vaga” o “distraída”. Asimismo, ellas suelen enmascarar sus síntomas y expresar la desregulación emocional mediante ansiedad, tristeza o baja autoestima, lo que deriva en diagnósticos erróneos. En la revisión de Quinn y Madhoo (2014), publicada en The Primary Care Companion for CNS Disorders , se halló que las mujeres son diagnosticadas a edades mucho más avanzadas y presentan tasas de depresión y ansiedad significativamente superiores. Para un tratamiento eficaz, es vital un abordaje multimodal (familia, escuela y especialistas) e individualizado que considere también las fluctuaciones hormonales, las cuales influyen directamente en la intensidad de los síntomas. En opinión del Dr. Carbonell, es fundamental detectar este perfil inatento para evitar que el constante esfuerzo por enmascarar los síntomas agote la salud mental de la mujer. Una valoración especializada permite sustituir las etiquetas negativas por herramientas que potencien la seguridad y el bienestar personal.