Instituto carbonell

Tú eres el problema

17 de julio de 2025

El Dr. José Carbonell, médico y psiquiatra, reflexiona en este texto sobre una actitud defensiva y común en personas que atraviesan un mal momento emocional: “yo estoy bien, el problema son los demás”. Esta postura puede aparecer cuando amigos o familiares intentan acercarse con preocupación genuina, señalando cambios negativos o señales de sufrimiento, y reciben como respuesta una negación total acompañada de un discurso que proyecta el malestar en el entorno.


Carbonell describe cómo estas personas, a menudo sin darse cuenta, adoptan una percepción distorsionada de la realidad, viéndose como víctimas constantes de su entorno y rechazando cualquier crítica o sugerencia de ayuda. Aun así, el Dr. Carbonell subraya la importancia de no abandonar a quienes se encuentran en esa situación. Si queremos y valoramos a esa persona, debemos procurar mantenernos a su lado con paciencia, sin confrontaciones, acompañando el proceso sin dejarnos arrastrar emocionalmente por su visión negativa o su aislamiento.


Es crucial, según el doctor, conservar nuestro propio equilibrio: no asumir como verdad todo lo que la persona dice, ni dejarnos afectar por su percepción distorsionada. Al mismo tiempo, hay que entender que, en ciertos casos, la mejor forma de ayudar es recomendar que esa persona busque apoyo profesional. No siempre podremos cambiar o convencer a alguien desde el afecto o la amistad; hay ocasiones en las que la intervención de un terapeuta o psiquiatra es necesaria para iniciar un verdadero cambio.



El mensaje final de Carbonell es claro: el apoyo emocional es valioso, pero debe ir acompañado de límites sanos y de la conciencia de que ayudar no siempre significa resolver, sino a veces guiar hacia quien sí puede hacerlo.

Por Instituto Carbonell • 19 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que el consumo de alcohol puede afectar a nuestras capacidades y al funcionamiento del lóbulo frontal, haciendo que digamos o hagamos cosas que probablemente no haríamos en condiciones normales. El problema puede aparecer después, cuando desaparecen los efectos del alcohol y tenemos que afrontar las consecuencias de decisiones o comportamientos que no habríamos tenido estando sobrios.  Por ello, plantea la importancia de preguntarse si somos capaces de disfrutar del día a día sin necesidad de consumir alcohol, incluso en situaciones sociales como una comida, una celebración o un brindis. La cuestión, según señala, es valorar hasta qué punto necesitamos el alcohol para disfrutar de determinados momentos.
Por Instituto Carbonell • 18 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que algunas relaciones pueden convertirse en un verdadero “laberinto emocional”, en el que la persona siente que haga lo que haga siempre se equivoca: si da demasiado, se le reprocha, y si se distancia, también. Esta incertidumbre constante, unida a situaciones como la falta de respuesta o las contradicciones entre las palabras y los comportamientos de la pareja, puede generar un gran desgaste y sufrimiento.  Señala que, aunque la otra persona diga quererle y querer estar con él, lo importante es valorar cómo se está viviendo realmente la relación. Cuando una persona lleva mucho tiempo sintiéndose perdida y desgastada, es necesario detenerse y buscar una salida a esa dinámica en lugar de continuar atrapada en ella.
Por Instituto Carbonell • 17 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que es normal sentir rabia cuando se ha invertido mucho tiempo, esfuerzo y compromiso en una relación que finalmente no ha cumplido las expectativas o las promesas realizadas. Ante esta situación, considera importante aprender de la experiencia y no interpretarla únicamente como un fracaso.  Señala que en una relación es posible entregarse plenamente a la otra persona, pero sin dejar de reservar una parte de uno mismo para sus propios proyectos, intereses y bienestar. Recomienda mantener cierto desapego y evitar una entrega excesiva, porque cuando toda nuestra vida y expectativas dependen de la relación, una ruptura o el incumplimiento de los proyectos compartidos puede generar un impacto emocional mucho mayor.