TENER HAMBRE NOS CAMBIA EL HUMOR

4 de junio de 2026

Cuando tenemos hambre no solo lo notamos físicamente, sino que también afecta a cómo nos sentimos y a nuestro comportamiento. Desde la fisiología, se explica por una bajada de los niveles de glucosa que lleva a que el cerebro disponga de menos energía para poder controlar las conductas y emociones. A su vez, se libera cortisol que provoca un estado de alerta y baja la capacidad de empatía y de control de las emociones. 


Ciertas investigaciones, como el estudio israelí “Factores externos en las decisiones judiciales” del 2011 realizado por Shai Danziger, Jonathan Levav y Liora Avnaim-Pesso, han señalado que si pasamos muchas horas sin comer nos volvemos más irritables y tenemos más conductas impulsivas y negativas. Este fenómeno es conocido como
hangry, una combinación entre hungry (que significa hambriento) y angry (que significa enfadado), incluido en el Diccionario de Oxford en enero de 2018. La catedrática de Fisiología y Bases Fisiológicas de la Nutrición, Marta Garaulet, explica que tiene una base biológica y no se da únicamente en humanos. Asimismo, el estudio “¿Tienes hambre? Cuando el hambre se concibe como una emoción” publicado en la revista Emotion en 2018 por Jennifer K. MacCormack y Kristen A. Lindquist de la Asociación Estadounidense de Psicología, destacó que este fenómeno no solo ocurre por tener hambre, sino también por la interacción con situaciones desagradables o estresantes del día a día. 


Una de las cosas que ayudan a controlar estas situaciones es ser consciente de que tenemos hambre, ya que entender que el mal humor viene dado por una necesidad física reduce las conductas impulsivas y ayuda a tener mejores estrategias para afrontar situaciones negativas.

A su vez, tener unos horarios y pautas a la hora de comer y saber escuchar las señalas del propio cuerpo ayuda a tener un mejor estado de ánimo y una mayor gestión de las emociones.

En opinión del Dr. Carbonell, hay que saber escuchar al cuerpo y entender que, si reaccionamos mal a ciertas situaciones, puede ser debido a la necesidad de comer, de esta manera controlaremos mejor la impulsividad y reacción ante ciertas situaciones. 


Por Instituto Carbonell 19 de julio de 2026
El Dr. José Carbonell , médico y psiquiatra, reflexiona en este mensaje sobre una idea muy común pero muchas veces tóxica: “te conformas con poco”. Esta frase, que puede venir de familiares, amigos o incluso del entorno social, sugiere que la vida que uno lleva no está a la altura de sus supuestas capacidades o expectativas. Vivimos en una sociedad que constantemente nos empuja a superarnos, a alcanzar ideales de éxito, belleza y estatus. Vemos cómo las personas se transforman cada día para cumplir con esos estándares. Pero según Carbonell, lo que verdaderamente importa no es esa imagen pública o social, sino cómo nos sentimos en nuestra vida cotidiana, en la intimidad de nuestro hogar, en la relación con nosotros mismos y con las personas cercanas. El doctor subraya que no hay nada de malo en tener ambiciones o querer mejorar, pero advierte sobre el riesgo de vivir permanentemente frustrados por no alcanzar expectativas externas o ideales ajenos. El verdadero equilibrio, afirma, está en reconocer nuestras propias metas, valorar lo que ya tenemos y disfrutar de lo que nos da paz y felicidad diaria —aunque a los ojos de otros parezca “poco”.  Por eso, su mensaje es claro y empático: no te dejes arrastrar por la presión externa si lo que tienes te llena, te hace levantarte con ganas, y te permite vivir con salud emocional y serenidad. Las pequeñas cosas —un trabajo que te gusta, relaciones cercanas, tranquilidad interior— son las que realmente sostienen una vida plena. Y eso nunca será “conformarse con poco”, sino saber vivir con lo que de verdad importa.
Por Instituto Carbonell 18 de julio de 2026
El Dr. José Carbonell , médico y psiquiatra, reflexiona en este texto sobre una actitud defensiva y común en personas que atraviesan un mal momento emocional: “yo estoy bien, el problema son los demás”. Esta postura puede aparecer cuando amigos o familiares intentan acercarse con preocupación genuina, señalando cambios negativos o señales de sufrimiento, y reciben como respuesta una negación total acompañada de un discurso que proyecta el malestar en el entorno. Carbonell describe cómo estas personas, a menudo sin darse cuenta, adoptan una percepción distorsionada de la realidad, viéndose como víctimas constantes de su entorno y rechazando cualquier crítica o sugerencia de ayuda. Aun así, el Dr. Carbonell subraya la importancia de no abandonar a quienes se encuentran en esa situación. Si queremos y valoramos a esa persona, debemos procurar mantenernos a su lado con paciencia, sin confrontaciones, acompañando el proceso sin dejarnos arrastrar emocionalmente por su visión negativa o su aislamiento. Es crucial, según el doctor, conservar nuestro propio equilibrio: no asumir como verdad todo lo que la persona dice, ni dejarnos afectar por su percepción distorsionada. Al mismo tiempo, hay que entender que, en ciertos casos, la mejor forma de ayudar es recomendar que esa persona busque apoyo profesional. No siempre podremos cambiar o convencer a alguien desde el afecto o la amistad; hay ocasiones en las que la intervención de un terapeuta o psiquiatra es necesaria para iniciar un verdadero cambio.  El mensaje final de Carbonell es claro: el apoyo emocional es valioso, pero debe ir acompañado de límites sanos y de la conciencia de que ayudar no siempre significa resolver, sino a veces guiar hacia quien sí puede hacerlo.
Por Instituto Carbonell 17 de julio de 2026
El Dr. José Carbonell , médico y psiquiatra, nos invita en este mensaje a establecer una conexión terapéutica directa con él, destacando la accesibilidad de sus servicios a través de la modalidad online. Señala cómo, especialmente desde la pandemia, tanto los pacientes como los profesionales de la salud mental se han acostumbrado a mantener consultas a distancia, permitiendo así un acompañamiento cercano, sin importar la ubicación geográfica. Desde su base en Palma de Mallorca, el Dr. Carbonell atiende a muchas personas que, aunque pasaron por la isla, continúan sus tratamientos con él desde cualquier parte del mundo. Ya sea por videollamada en WhatsApp, Skype, Zoom u otras plataformas, él y su equipo de psicólogos garantizan una atención flexible y adaptada a las herramientas disponibles para cada paciente.  Con años de experiencia realizando terapias online, el Dr. Carbonell asegura que este tipo de atención es efectiva y confiable. Su mensaje es claro: si estás buscando apoyo profesional en salud mental, puedes contactarlo fácilmente a través del enlace que aparece en la plataforma del video. Él mismo se compromete a ofrecer una atención cercana, personalizada y de calidad, estés donde estés.