Instituto carbonell

TRABAJAR SIN LÍMITES

2 de julio de 2026

La adicción al trabajo es la necesidad compulsiva de trabajar, difícil de controlar, que dificulta la desconexión y afecta al bienestar de la persona, no es simplemente trabajar muchas horas. El Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT) en el año 2007 elaboró NTP (Notas Técnicas de Prevención) , redactadas por cuatro psicólogos, Maria Salanova, Mario del Líbano, Susana Llorens y Wilbar B. Schaufeli, los cuáles definieron la adicción al trabajo como un daño psicosocial caracterizado por el trabajo excesivo debido a una fuerte necesidad o impulso de trabajar constantemente. 


La distinción entre el compromiso profesional y la adicción al trabajo es la incapacidad para la desconexión y presencia de malestar cuando no se trabaja.


Algunas de las señales de alerta más frecuentes son:

  • Pensamiento constante en el trabajo
  • Sentirse mal o culpable cuando se descansa
  • Revisar mensajes o correos constantemente fuera del horario laboral
  • El trabajo se convierte en lo más importante, priorizar el trabajo sobre otros ámbitos de la vida
  • Dificultades para desconectar los días que no se trabaja o en periodo de vacaciones
  • Exceder el número de horas, asumir más carga con sensación de insuficiencia 
  • Dificultad para delegar
  • Ámbito personal se está deteriorando


Esta situación puede conllevar a sentir un agotamiento físico y emocional, estrés, problemas para dormir, deterioro en las relaciones personales.


¿Qué puede precipitar la adicción al trabajo? Algunos factores de riesgo son la sobrecarga de trabajo, la presión excesiva y los plazos de entrega establecidos difíciles de asumir.


¿Qué puede hacer la persona que lo sufre? Aprender a gestionar el equilibrio entre el trabajo y la vida personal, aprender a decir que no y a desconectar, delegar tareas y cuando se convierte en adicción, pedir ayuda a un profesional de la salud mental.


En opinión del Dr. Carbonell, trabajar con dedicación no implica necesariamente una adicción. Lo importante es identificar cuándo el trabajo empieza a afectar la salud, el descanso o las relaciones personales. En estos casos, pedir ayuda profesional puede ser el primer paso para recuperar el equilibrio.


Por Instituto Carbonell 14 de agosto de 2026
Durante las vacaciones de verano muchos padres flexibilizan el tiempo de exposición de los hijos a las pantallas, pero los expertos recalcan que no solo es importante el tiempo de exposición que puedan tener si no también la función que están desempeñando en esos momentos. En el artículo publicado en El País en el 2026 la psiquiatra Lucía Torres, directora médica de Tranquilamente, explica que el enfoque sobre esta tema no debería ser exclusivamente el número de horas que puedan pasar delante de ellas, si no si se les da por evitar el aburrimiento, el enfado o la frustración. Si ocurre por este motivo, estamos evitando que pasen por estos momentos que son necesarios para su desarrollo. Los expertos indican que los niños necesitan pasar por esas experiencias para ayudar a autorregularse y que tengan menos dificultades en la edad adulta. A la vez, indican que también es importante el contenido que puedan visualizar, ya que visualizar imágenes que aún no están preparados para entender puede generar cuadros de ansiedad, alteraciones de sueño o miedo. Por todo ello, los expertos recomiendan hacer un uso responsable de las pantallas, priorizando actividades al aire libre o juegos con amigos, mantener unas rutinas de sueño y descanso incluso en verano y, facilitarles alternativas de juegos donde puedan explorar la imaginación, creatividad y habilidades sociales. En opinión del Dr. Carbonell, es importante fomentar un uso adecuado de las pantallas para prevenir posibles trastornos como ansiedad, problemas de sueño, cansancio o irritabilidad y, si se necesita ayuda acudir a un profesional.
Por Instituto Carbonell 13 de agosto de 2026
Episodio Completo del Podcast Karma Health Project con el Doctor Rubí
Por Instituto Carbonell 11 de agosto de 2026
Durante mucho tiempo se ha compartido la idea de que beber un poco de alcohol, en especial vino tinto, no era malo e incluso era beneficioso para la salud cardiovascular. Sin embargo, hoy en día se sabe a través de numerosos estudios que no existe una pequeña cantidad de alcohol que sea inofensiva para la salud. En el artículo publicado en La Vanguardia en el 2025, el doctor Gabriel Rubio, psiquiatra especializado en el tratamiento de la dependencia al alcohol y jefe del servicio de Psiquiatría en el Hospital Universitario 12 de Octubre, habla de los efectos negativos que tiene el alcohol en el cerebro y en la salud en general. El experto recalca que durante mucho tiempo nos han querido hacer creer que un poco de alcohol es saludable o no es perjudicial. Esta falsa creencia ha sido desmentida por investigadores y científicos, indicando que el etanol presente en el vino, la cerveza o el licor, son dañinos incluso en pequeñas cantidades. En conclusión, cualquier cantidad de alcohol es tóxico para nuestra salud y puede afectar tanto a nivel físico como cerebral, incluso puede incrementar el riesgo de padecer determinados tipos de cáncer. Por ello, es necesario seguir concienciando a través de la investigación a la población y poder romper con estas creencias erróneas. En opinión del Dr. Carbonell, es importante seguir informando a través de la evidencia científica de los efectos nocivos del alcohol y seguir las recomendaciones de los expertos. Además, recuerda que durante un tratamiento psiquiátrico hay que evitar el alcohol, ya que puede interferir en su eficacia y desarrollo.