Activarnos. El principal secreto para la longevidad

28 de abril de 2015

Mantenernos activos, aunque sea ligeramente, mejora nuestro estado de salud y además nos otorga grandes beneficios en aspectos relacionados con la longevidad. Es decir, no solo vivimos mejor sino que también vivimos más. Una investigación prolongada llevada a cabo en Europa y EEUU certifica que aquellas personas que realizaban actividad física, aunque fuera menos de la recomendada, presentaban una disminución considerable del riesgo de muerte en comparación con aquellas que no se ejercitaban.

El estudio “Physical Activity Guidelines” (2008) recomienda un mínimo de 150 minutos de intensidad moderada o 75 minutos de actividad física intensa por semana para lograr un considerable beneficio para nuestra salud. Los investigadores combinaron los datos de más de 660.000 hombres y mujeres analizados durante más de 14 años. El riesgo de mortalidad fue un 31% menor para los individuos que se ejercitaban entre 1 y 2 veces el mínimo recomendado y un 37% para los que realizaron de 2 a 3 veces, llegando a estabilizarse en el grupo que realizaba de 3 a 5 veces la actividad mínima. De lo que no había ninguna evidencia en el estudio es de que ejercitarse, incluso 10 veces lo mínimo recomendado, hiciera el menor daño a los individuos.

En resumen, descubrimos que conseguir hacer un mínimo de ejercicio reduce considerablemente la mortalidad. Una hora caminando a paso ligero o 30 minutos a trote o bicicleta por semana es suficiente para salir del grupo de “inactivos” y realizar una mayor cantidad de ejercicio, si bien no disminuye notoriamente el riesgo de mortalidad, sí ofrece muchos otros beneficios para la salud

Por Instituto Carbonell 22 de mayo de 2026
El Dr. José Carbonell, médico y psiquiatra, aborda el tema de las relaciones secretas. Explica que mantener una relación en secreto puede ser válido y funcional si es una decisión mutua , tomada para evitar interferencias externas mientras la relación se consolida. Sin embargo, si es uno de los dos quien impone el secreto , esto puede ser señal de que no quiere validar la relación públicamente, tiene algo que ocultar o no está comprometido del todo. En esos casos, el secreto sostenido en el tiempo puede dañar la relación , generar frustración y, eventualmente, hacer que la persona que ha sido ocultada pierda el interés o la confianza. La clave, según el doctor, está en la transparencia, el acuerdo mutuo y el respeto , ya que las relaciones necesitan validación y espacio para crecer de forma sana. 
Por Instituto Carbonell 21 de mayo de 2026
El Dr. José Carbonell, médico y psiquiatra, reflexiona sobre el miedo que muchas personas sienten al tomar decisiones, ya sea por las que tomaron en el pasado o las que deben enfrentar en el futuro. Explica que es natural tener inseguridad e incertidumbre, pero que vivir en la duda constante o en el arrepentimiento solo genera malestar .  Aconseja no juzgar con dureza las decisiones pasadas, sino verlas como parte del aprendizaje vital , y recuerda que nadie puede garantizar que una decisión futura será perfecta . Por eso, recomienda vivir las decisiones plenamente , disfrutando del presente, y una vez que se elige un camino, avanzar sin culpas . El mensaje central es claro: las decisiones forman parte del crecimiento personal , y lo más importante no es acertar siempre, sino actuar con convicción y aprender en el proceso .
Por Instituto Carbonell 20 de mayo de 2026
Vivimos en un mundo marcado por la rapidez y la necesidad de lo inmediato. La problemática radica en que no siempre obtenemos una respuesta instantánea ante una situación, lo que puede generar ansiedad, preocupación o malestar emocional. Como mecanismos de defensa, ante estas situaciones, la mente suele anticipar escenarios negativos o buscar explicaciones inmediatas para reducir esa ansiedad. Desde la psicología se ha estudiado este problema para analizar la reacción ante lo desconocido y la dificultad para tolerar la incertidumbre. Los investigadores Michel Dugas y Kristin Buhr (2009), identificaron este concepto como un factor relacionado con la preocupación crónica y la ansiedad. Posteriormente, el psicólogo R. Nicholas Carleton, publicó en Expert Review of Neurotherapeutics (2012) y en Journal of Anxiety Disorders (2016), su relación con la depresión y el trastorno obsesivo compulsivo, considerando el miedo a lo desconocido, como uno de los principales miedos que tenemos las personas. Asimismo, la psicóloga María Bernardo explica que aprender a reconocer esa incomodidad es el primer paso para gestionarla. También recomienda diferenciar aquello que podemos controlar de lo que no depende de nosotros y retrasar unos minutos la necesidad de buscar respuestas inmediatas. Para reducir esa sensación de incertidumbre, el cerebro suele buscar alivio inmediato. Algunas personas sacan conclusiones rápidas, otras necesitan pedir constantemente opinión a los demás y muchas recurren al móvil como forma de distracción. De hecho, investigaciones recientes relacionan la intolerancia a la incertidumbre con un uso problemático del smartphone. Aceptar que no podemos tener certeza absoluta sobre todo puede ayudarnos a reducir la ansiedad. En una sociedad marcada por la inmediatez y la sobreinformación, aprender a convivir con la incertidumbre se ha convertido en una habilidad cada vez más importante. En opinión del Dr. Carbonell, no hay que vivir con esa necesidad de lo inmediato, sino disfrutar y descubrir los procesos que nos llevan a conseguir las metas y objetivos.