Antidepresivos y suicidabilidad

23 de junio de 2017

En el artículo Antidepressant and suicide: what is the balance of benefit and harm , publicado en el British Medical Journal en el año 2004, se destaca la coincidencia en los últimos años entre una disminución de los suicidios y un aumento de la venta de antidepresivos. Por ello, se plantea si esta coincidencia es solo a nivel temporal, o si realmente es esta la causa.

Al analizar esta relación se han detectado algunas circunstancias sociales que facilitan la disminución de los suicidios, pero aún así la mayoría de estudios concluyen que la mayor prescripción de antidepresivos es por si misma, una causa importante de dicha disminución. Además, los antidepresivos más recetados actualmente tienen el añadido de que son muy seguros lo cual prácticamente elimina la posibilidad de que intenten suicidarse con una ingesta excesiva de estos.

Por otro lado, contrariamente a lo que dicta la lógica, hay varios estudios que apuntan al escenario contrario, es decir, a que la medicación incrementa la posibilidad de que cometan suicidio. Uno de los motivos más importantes es que el aumento de energía y voluntad propios de la medicación, pueden dar la fuerza necesaria para suicidarse.

En opinión de Dr. Carbonell, la relación entre la disminución de suicidios y el incremento de prescripciones de antidepresivos es clara. Por otro lado la suicidabilidad, en la inmensa mayoría de los casos mejora con un tratamiento antidepresivo, si es cierto que se debe iniciar dicho tratamiento con precaución ya que dan energía cuando el paciente sigue teniendo pensamientos negativos. En estos casos, el profesional especializado debe tomar las precauciones necesarias para minimizar dicho riesgo.

Por Instituto Carbonell 1 de mayo de 2026
El Dr. José Carbonell, médico y psiquiatra, aborda en este mensaje una sensación que todos hemos experimentado alguna vez: esos días en los que simplemente no soportamos a nadie. Ya sea por agotamiento emocional, estrés acumulado o simplemente un mal día, es común sentir que no tenemos la energía ni la disposición para interactuar con nadie —ni con jefes, compañeros, amigos o incluso personas cercanas. Carbonell destaca que tener días así es absolutamente normal y humano . No somos máquinas que funcionan a pleno rendimiento cada día, y no siempre tenemos la capacidad de cumplir con todo lo que nos proponemos. La exigencia constante —tanto la que viene de fuera como la que nos imponemos nosotros mismos— puede hacer que se disparen nuestras emociones y terminemos saturados. Reconocer estos días como válidos y permitirnos sentirlos sin culpa es fundamental. A veces, lo que necesitamos no es forzarnos a continuar como si nada pasara, sino permitirnos un descanso: quedarnos en casa, taparnos con una manta, mirar algo en la televisión, desconectar. Eso no es debilidad, sino una forma de autocuidado y de autorregulación emocional. El doctor también llama la atención sobre cómo muchas veces somos víctimas de nuestras propias expectativas y de lo que los demás esperan de nosotros. Pero insiste en que no debemos olvidar que el primer compromiso es con uno mismo . Aprender a gestionar nuestra zona de confort emocional, tratarnos con más amabilidad y darnos permiso para tener días malos también es parte de una salud mental equilibrada.  Carbonell cierra su mensaje animando a reflexionar: ¿cómo gestionáis vosotros vuestros días difíciles? Porque hablar de ello, compartirlo y entender que no estamos solos, ya es un paso importante hacia sentirnos mejor.
Por Instituto Carbonell 30 de abril de 2026
El Dr. Jose Carbonell nos explica que el exceso de empatía puede perjudicarnos ya que no se suele recibir lo que se da.
Por Instituto Carbonell 29 de abril de 2026
El Dr. José Carbonell explica que la motivación es un proceso que requiere enfoque y balance. Señala que el primer paso para motivarse es comenzar cada día con un pequeño reto personal que nos inspire, dedicando tiempo a hacer cosas que realmente disfrutamos. Este acto de priorizarnos es clave para construir un estado emocional positivo y sostenible. Además, el Dr. Carbonell recomienda liberarse de las expectativas excesivas que muchas veces nos imponemos o que la sociedad nos coloca. Vivir bajo la constante presión de ser impecables o de cumplir estándares externos puede desgastarnos emocionalmente. Por eso, recalca que la motivación no surge de exigencias irreales, sino de valorar nuestras acciones, incluso las más pequeñas, y de reconocer nuestro propio crecimiento personal. La motivación, según él, es el resultado de tres factores: encontrar tiempo para uno mismo, gestionar las responsabilidades con moderación y ajustar las expectativas para que sean realistas y saludables. Este equilibrio nos ayuda no solo a mantenernos motivados, sino también a mejorar nuestra autoestima y bienestar general.  Finalmente, invita a reflexionar sobre la importancia de estas prácticas y a compartir nuestras experiencias con los demás.