CONSUMO DE ALCOHOL; EL ENEMIGO SILENCIOSO

20 de marzo de 2025

El consumo de alcohol hoy en día está muy normalizado, sobre todo en España, esto se refleja tanto en la vida cotidiana como en las celebraciones sociales y festivas. Muchas personas tienden a subestimar la cantidad de alcohol que consumen, ya sea por normalización del consumo, estigma social o falta de conciencia sobre los riesgos asociados. Muchas veces confiamos en la idea de que solo bebemos alcohol en ocasiones especiales. Sin embargo, en España, cualquier día de la semana puede convertirse en una ocasión especial para beber.

Según The New England Journal of Medicine, el trastorno por consumo de alcohol es un problema médico complejo que no solo afecta a la salud física, sino que también tiene un impacto profundo en la vida social y emocional. A pesar de que se trata de una condición grave, muchos pacientes no reciben el apoyo o tratamiento adecuado en las consultas médicas rutinarias. Esto se debe a que, a menudo, no se considera una prioridad, lo que limita las posibilidades de intervención temprana y ayuda de quienes lo sufren.


En el artículo se explica que el alcohol reduce la actividad de las neuronas en todo el cerebro, no solo en algunas áreas específicas, lo que ayuda a entender los efectos adversos que tiene sobre funciones como la cognición, las emociones, la memoria y el control del movimiento.


En opinión del Dr. Carbonell, recomienda tolerancia cero con el consumo de alcohol en pacientes que están en tratamiento psicofarmacológico, ya que interferiría de forma directa en los efectos del tratamiento y en el mantenimiento e incluso aumento de la sintomatología presente.


Por Instituto Carbonell 6 de marzo de 2026
El Dr. José Carbonell explica que los cambios de humor forman parte de la naturaleza humana, igual que las estaciones del año: hay días en los que nos sentimos eufóricos y otros en los que todo parece salir mal. Señala que estas fluctuaciones pueden deberse a múltiples factores, como cambios hormonales, estrés laboral, exámenes, clima, cansancio o incluso alteraciones biológicas. Subraya que, hasta cierto punto, son normales y debemos aprender a convivir con ellos desde la tolerancia, tanto hacia nosotros mismos como hacia los demás. Sin embargo, advierte que cuando estos cambios impiden llevar una vida normal, mantener una relación estable o funcionar adecuadamente en el día a día, es momento de buscar ayuda profesional para identificar qué está ocurriendo. También enfatiza la importancia de poner límites: comprender que alguien tenga un mal día no significa aceptar comportamientos dañinos o faltas de respeto. Concluye que los cambios de humor son habituales, pero deben gestionarse con responsabilidad, equilibrio y, si es necesario, apoyo especializado.
Por Instituto Carbonell 5 de marzo de 2026
El Dr. José Carbonell explica que la verdadera belleza surge del equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu. Señala que cuidar el cuerpo implica hacer deporte, atender la imagen y aceptarse, no necesariamente siguiendo patrones sociales, sino sintiéndose a gusto con uno mismo. En cuanto a la mente, destaca la importancia del aprendizaje continuo, la autocomprensión y la capacidad de convivir con la diversidad de opiniones y conflictos, entendiendo que el crecimiento personal es un proceso dinámico e individual. Respecto al espíritu, aclara que no se trata únicamente de religión, sino de encontrar un sentido de vida: un propósito que motive, ya sea la familia, el trabajo, las relaciones o cualquier proyecto vital. Cultivar ese sentido aporta estabilidad y felicidad. Concluye que la combinación armónica de estos tres pilares genera una belleza interna y externa auténtica, que se proyecta hacia los demás. Advierte, sin embargo, que es importante evitar el exceso de expectativas y la autoexigencia desmedida, ya que muchas veces no nos percibimos con la misma belleza real que los demás sí reconocen como fruto de ese trabajo integral.
Por Instituto Carbonell 4 de marzo de 2026
El Dr. José Carbonell explica que en una relación no se trata de elegir entre proyecto personal o proyecto de pareja, sino de aprender a compatibilizarlos. Señala que muchas crisis surgen cuando uno siente que su proyecto de vida —profesional, académico o personal— no es tenido en cuenta por la otra parte, o cuando los caminos individuales parecen no converger. Advierte que no es fácil equilibrar aspiraciones distintas: hobbies exigentes, estudios, metas profesionales o estilos de vida pueden generar tensiones si no hay comunicación. Sin embargo, observa que las parejas que funcionan bien son aquellas donde ambos hablan abiertamente, se apoyan mutuamente y celebran los logros individuales como propios. Subraya que es muy difícil que una relación prospere si uno se abandona completamente para vivir solo el proyecto del otro, salvo que lo haga verdaderamente suyo. La clave está en el apoyo recíproco: ayudar a que el otro se realice personal y profesionalmente, mientras ambos invierten energía en construir un proyecto común. Concluye que la relación se fortalece cuando cada miembro cuida su desarrollo individual y, al mismo tiempo, ambos trabajan activamente para que la pareja también crezca como un proyecto compartido.