La princesa rosa

6 de abril de 2025

El Dr. José Carbonell reflexiona sobre el concepto de la "princesa rosa" en contraposición al ideal del "príncipe azul" que ha sido promovido en cuentos y películas. Destaca que, así como muchas mujeres buscan ese príncipe perfecto, también los hombres podrían tener una imagen idealizada de la pareja perfecta, aunque sin un canon tan definido.


Menciona que, si nos basamos en las princesas de Disney, la "princesa rosa" es hermosa, encantadora, empática, amorosa, respetuosa y luchadora por sus valores. También señala que, en los cuentos, la princesa a veces salva al monstruo para convertirlo en príncipe, lo que hace un paralelismo con la idea de que los hombres también pueden rescatar o transformar a alguien en su pareja ideal.



Sin embargo, cuestiona si esta imagen de perfección realmente es realista y si los hombres tienen claro qué es lo que buscan en una pareja más allá de la apariencia física y ciertas cualidades emocionales. Al final, concluye que en la vida real todo se basa en sensaciones, emociones y en cómo las personas se conectan en su contexto de vida.

Por Instituto Carbonell 13 de enero de 2026
La soledad es un factor de riesgo real. Según el Barómetro de la Soledad no deseada en España, en 2024 una de cada cinco personas adultas declara sentirse sola. Y, según la Organización Mundial de la Salud, una soledad prolongada puede aumentar hasta un 50% el riesgo de demencia. Sentirse solo puede derivar en vivir en una burbuja de aislamiento social que, inevitablemente, conlleva a una falta de estimulación cognitiva. Es decir, al estar y sentirse solo, dejan de ejecutarse habilidades y funciones que se dan en la interacción diaria con el mundo y que son necesarias para un buen funcionamiento cerebral: habilidades del lenguaje, procesos de memoria, atención, razonamiento o flexibilidad mental, entre otros. Así, diversos estudios apoyan la hipótesis de que la soledad o un sentimiento de soledad cronificado impide que se estimulen los procesos cognitivos esenciales para el antienvejecimiento cerebral, acelerando el proceso de deterioro cognitivo. Es decir, la soledad, además de provocar heridas emocionales, también dificulta el mantenimiento de un cuerpo y mente saludables. Sin embargo, existen factores protectores que pueden contrarrestar dichos efectos, entre ellos:  Mejorar la infraestructura comunitaria Realizar actividades sociales cada semana Regularizar las actividades físicas o recreativas Tener un apoyo psicológico o un acompañamiento personalizado Especialmente en personas mayores, programas de envejecimiento activo, voluntariado y participación comunitaria. En opinión del Dr. Carbonell, es fundamental ser conscientes de que la soledad es una cuestión de salud mental que afecta profundamente al individuo. La estimulación social es un factor prioritario para abordar este problema de manera eficaz, por ello, frente a la soledad debemos intentar mantenernos activos socialmente. Como dice el refrán… más vale prevenir que curar.
Por Instituto Carbonell 13 de enero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que es normal que, incluso estando en una relación sana y satisfactoria, aparezcan recuerdos de una relación pasada, aunque haya sido dañina. Las experiencias vividas forman parte de nuestra biografía y de la persona que somos hoy, y en muchos casos el haber sufrido en el pasado permite valorar más profundamente una relación actual basada en el respeto, la complicidad y el proyecto común. Recordar no significa querer volver ni poner en peligro lo presente. Si esos recuerdos o emociones afectan en exceso, es importante poder hablarlos y elaborarlos, ya que algunas relaciones pasadas dejan huellas emocionales más intensas. Lo fundamental es cuidar la relación actual, proteger lo que se tiene, cuidarse a uno mismo y aprender del pasado para construir una vida más equilibrada y feliz.
Por Instituto Carbonell 12 de enero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que la decepción surge de las expectativas excesivamente altas que ponemos en la vida, en los demás y en nosotros mismos, muchas de ellas inculcadas desde la infancia. Cuando esas expectativas no se cumplen, aparece la sensación de vacío, falta de valoración y frustración. Aunque es imposible vivir sin expectativas, la clave está en transformar la relación con la decepción: reconocerla, entender su origen y no hacerla propia. A través de la autoaceptación, el amor propio y una actitud consciente hacia la realidad, es posible aceptar la vida tal como es, seguir creciendo y construir una vida más responsable y auténtica.