No puedo gustar a tod@s
1 de enero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que no podemos gustar a todo el mundo. Aunque hagamos todo lo posible por llevarnos bien con los demás, ofrecer lo mejor de nosotros y comprender sus necesidades, siempre habrá personas con las que no conectemos o que no les caigamos bien. Destaca que esto es parte de la naturaleza humana y que no debemos vivir buscando la aprobación de todos, ya que esto afectaría nuestra autoestima. Es normal tener afinidad con algunas personas y no con otras, y aceptarlo es clave para mantener el equilibrio emocional y la confianza en uno mismo.

El acto de grabarse llorando o hacerse un “ cryselfie ” ha alcanzado más de 200 millones de etiquetas en redes sociales. Lo que antes se percibía como una experiencia íntima y privada, se ha convertido ahora en una fuente de visualizaciones, reacciones y consumo digital. La generación Z ha transformado la forma en que entendemos y compartimos las emociones propias y ajenas, emergiendo un nuevo lenguaje y una forma de comunicación emocional. Hemos pasado de ocultar la tristeza a narrarla públicamente, difuminando los límites entre lo íntimo y lo colectivo. Ignasi Puig Rodas, psicólogo, advierte sobre la función de este fenómeno y plantea un dilema clave: ¿estamos expresándonos o exponiéndonos? Por ello, se recomienda: Distinguir entre expresarse públicamente y hacer de la emoción un acto de exhibición Diferenciar si buscas liberar el dolor o captar la atención de tus seguidores Aprender a utilizar un lenguaje adecuado a la hora de comunicar esas emociones Ser conscientes que exponer públicamente conlleva que los demás puedan ver y opinar En opinión del Dr. Carbonell, a pesar de que hoy en día es habitual compartir tus emociones más íntimas en redes sociales, se debe advertir de la necesidad de preservar entornos seguros y actuar con cautela, ya que las plataformas digitales no siempre garantizan un espacio protegido para la vulnerabilidad emocional.

El Dr. José Carbonell explica que la sensación de soledad y vacío puede aparecer incluso en personas con éxito profesional, muchos amigos y una vida dedicada a ayudar a los demás. Señala que esto ocurre cuando uno se da más a los otros de lo que se da a sí mismo y se olvida de su propio cuidado emocional. Destaca la importancia de no dejarse en segundo plano y de encontrar un equilibrio entre lo que ofrecemos a los demás y lo que nos dedicamos personalmente, conectando con nuestros valores, educación y familia. Reconectar con uno mismo es clave para recuperar el equilibrio y construir una vida más sana y feliz.

El Dr. José Carbonell explica que los enemigos ocultos son personas que, consciente o inconscientemente, no desean nuestro bienestar y pueden intentar obstaculizar nuestro desarrollo personal o profesional. Esto puede surgir por envidia o por prejuicios, y es algo natural, ya que no podemos agradar a todo el mundo. Sin embargo, resalta que no debemos permitir que estas actitudes afecten nuestra vida: lo importante es centrarse en lo que sí podemos controlar, que es nuestra propia vida y nuestros proyectos, sin darle validez a lo que digan los demás.

