Parejas narcisistas

12 de febrero de 2026

El Dr. José Carbonell explica que las parejas con rasgos narcisistas suelen pasar desapercibidas al inicio de la relación, ya que se muestran encantadoras, carismáticas y muy bien valoradas por el entorno social y familiar. Sin embargo, con el paso del tiempo, en la convivencia diaria aparecen comportamientos problemáticos: necesitan tener siempre la razón, imponen su criterio, no toleran la discrepancia y adoptan una actitud de verdad absoluta.

Señala que, cuando se les confronta, estas personas tienden a victimizarse y a hacer sentir culpable a su pareja, lo que poco a poco va minando la autoestima, la seguridad personal y el bienestar emocional. Advierte que no se puede sostener una relación sana a base de ceder constantemente y renunciar a uno mismo para mantener la paz.

Por ello, subraya la importancia de ser conscientes del precio emocional que se paga en este tipo de relaciones. Recomienda buscar soluciones, ya sea a través de la terapia de pareja o tomando distancia, y no permanecer en vínculos que deterioran la autoestima y hacen que la persona se sienta cada vez peor consigo misma.

Por Instituto Carbonell 11 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que las falsas promesas son una base muy frágil para construir relaciones, ya sea en la pareja, en el trabajo o en la amistad. Señala que intentar seducir o conseguir lo que uno quiere prometiendo aquello que la otra persona desea oír, sin intención o capacidad real de cumplirlo, solo genera expectativas irreales y acaba dañando la confianza. Advierte que, aunque al principio estas promesas puedan ganar tiempo o generar ilusión, tarde o temprano la realidad sale a la luz y la persona queda desenmascarada como alguien poco fiable o incluso mentiroso. Por ello, destaca la importancia de hacer promesas realistas, consensuadas y bien pensadas, explicando con claridad los pasos necesarios para poder cumplirlas. Añade que una relación sólida se construye desde la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. Y, desde el otro lado, recomienda no quedarse indefinidamente esperando a alguien que promete y no cumple: se puede dar un margen de tiempo, pero si las promesas se repiten sin hechos, lo más saludable es tomar distancia. Concluye que las promesas vacías son un obstáculo serio para cualquier vínculo sano.
Por Instituto Carbonell 10 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que el mejor consejo para una chica guapa es centrarse en su esencia, en sus valores y en sus principios, y dedicar tiempo a cultivarlos. Señala que la autoestima no debe depender del reconocimiento externo ni de la validación de otras personas, sino de la relación que cada uno mantiene consigo mismo, ya que esa base es la que marcará la felicidad a largo plazo. Destaca que la belleza es un factor accesorio y cambiante, que puede gustar a unas personas y a otras no, y que no debe convertirse en el eje de la identidad personal. Por ello, recomienda no crear expectativas basadas únicamente en la apariencia ni sentirse rechazada cuando esa belleza no es reconocida por los demás. Subraya que una persona se construye desde dentro hacia fuera, valorándose por lo que es y por lo que aporta, y que la belleza debe entenderse como un complemento que suma, pero no define. Añade que este mensaje es válido tanto para chicas como para chicos, e insiste en la importancia de priorizar el crecimiento personal, aprovechar los aspectos positivos de la belleza y aprender a gestionar la envidia, las dificultades y las proyecciones negativas sin que afecten a la propia esencia.
Por Instituto Carbonell 9 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que creer en ideas absolutas como que “todos los hombres son infieles” puede generar un gran sufrimiento emocional. A partir del caso de una paciente, señala que vivir con la convicción constante de que la pareja engaña, sin pruebas objetivas, conduce a una relación basada en la desconfianza, la angustia y la infelicidad. Aclara que ni todos los hombres ni todas las mujeres son infieles, y que los pensamientos rígidos y generalizadores suelen apoyarse más en especulaciones que en hechos reales. Este tipo de creencias no solo no aportan bienestar, sino que acaban saboteando la vida emocional de quien las mantiene, al impedirle vincularse desde la tranquilidad y el afecto. Por ello, recomienda cuestionar los pensamientos absolutos, no permitir que dominen la vida cotidiana y diferenciar entre hechos comprobables y suposiciones. Advierte también del peligro de las “verdades universales” difundidas en redes sociales, ya que pueden reforzar miedos e inseguridades y deteriorar las relaciones sin que la persona sea plenamente consciente de ello.