Pautas para afrontar el desempleo
30 de junio de 2020
Cuando cumplimos la mayoría de edad, lo habitual es entrar en el mundo laboral y no salir hasta la jubilación. Es un proceso que va pasando por diferentes etapas y representa en muchas ocasiones el desarrollo de la identidad personal. El trabajo se convierte en una parte de nosotros, a la que dedicamos mucho tiempo. Es por eso que cuando no tenemos la posibilidad de trabajar, la vida de una persona se ve afectada en diferentes ámbitos.
El desempleo
tiene consecuencias sociales, psicológicas, e incluso se relaciona con problemas de salud física. Algunas de estas consecuencias son: ansiedad, estrés, baja autoestima, depresión, culpabilidad, problemas de sueño, entre otras.
Un estudio publicado en la revista “Journal of Vocational Behavior” analizó el efecto del desempleo en la salud. Los resultados fueron que las personas sin trabajo tenían más síntomas ansiosos-depresivos en comparación con las personas que sí tenían trabajo. Es decir, se encontró un cierto efecto del desempleo en la salud física y mental de las personas.
Para reducir este efecto, os proponemos algunas pautas
que nos ayudarán a llevar mejor esta situación y a buscar un nuevo empleo:
- Planificar nuestra búsqueda de empleo.
- Encontrar en qué aspectos nos desenvolvemos bien y cuáles debemos mejorar a la hora de hacer una entrevista.
- Realizar un currículum siguiendo las pautas adecuadas.
- Continuar con nuestras actividades de ocio, ya sea deporte o hacer algún plan con nuestra familia o amigos.
- Conocer las páginas web y oficinas de empleo
- Potenciar la red de contactos
Es normal que esta situación de desempleo nos produzca cierta frustración, por eso hay que tener en cuenta que aspectos controlamos y podemos mejorar y cuales son externos y no dependen de nosotros.
En opinión del Dr. Carbonell, las pautas mencionadas nos puedes ayudar a gestionar estos momentos complicados si no fuera suficiente y la situación nos supera es importante recurrir a una profesional de la salud mental lo antes posible.

El Dr. José Carbonell explica que para acercarse al corazón de una persona bella es fundamental recordar que, en esencia, todas las personas somos iguales: buscamos ser entendidos, acompañados, valorados y tratados con respeto y amor. Señala que la belleza exterior no debe intimidar ni alejar a quien se acerca; lo importante son los valores, la presencia, la honestidad y la capacidad de establecer límites claros. Destaca que inicialmente puede ser solo amistad, y que sin esta base no puede surgir nada más profundo. Acceder al corazón de alguien bello implica potenciar sus inquietudes, respetar su entorno, no intentar disminuirla y ofrecerle compañía y afecto incondicional. Concluye que, al enfocarse en la esencia y los valores, más que en la apariencia, es posible generar confianza y conexión auténtica, lo que puede llevar a que esa persona comparta su verdadera esencia y, eventualmente, un proyecto de vida conjunto.

El Dr. José Carbonell explica que, tras una ruptura, es fundamental desarrollar una coraza emocional que nos permita protegernos de las influencias negativas del entorno. Señala que muchas veces debemos enfrentarnos a familiares tóxicos, ex parejas conflictivas o situaciones cotidianas mientras estamos emocionalmente frágiles, y esta coraza sirve para filtrar comentarios, actitudes o agresiones que puedan afectarnos. Destaca que el objetivo no es aislarse, sino invertir en el amor propio, la esencia personal y en relaciones con personas incondicionales que nos apoyen sin juzgarnos. Esta protección emocional permite fortalecer la confianza en uno mismo, reducir el impacto de lo negativo y centrarse en aquello que aporta bienestar y crecimiento personal. Concluye que, al mantener esta coraza, se puede gestionar mejor el dolor, priorizar la propia salud emocional y continuar desarrollándose desde dentro, dejando de lado aquello y aquellos que no contribuyen a nuestro bienestar.

El Dr. José Carbonell explica que muchas relaciones actuales tienden a ser superficiales y centradas en la inmediatez. Señala que es común encontrarse con personas que buscan únicamente encuentros físicos o relaciones a corto plazo, sin proyectar nada a medio o largo plazo. Esto genera frustración, porque cuando uno busca algo más profundo—una conexión emocional, conversación, compañía y valores compartidos—se encuentra con que la otra persona no tiene esa intención. Advierte que la sociedad actual fomenta el “todo rápido”, el clavo que quita otro, y muchas veces no se realiza un duelo adecuado por las relaciones anteriores, lo que dificulta ofrecer consistencia y compromiso cuando se encuentra a alguien que realmente vale la pena. Concluye que, para evitar decepciones, es importante clarificar desde el inicio las expectativas de ambas partes, comunicar qué se busca en la relación y asegurarse de que la cita o encuentro sea enriquecedor y coherente con lo que cada uno desea, promoviendo así vínculos más estables y significativos.

