Instituto carbonell

¿Qué es la fobia social?

14 de junio de 2019

Algunas personas sienten algún tipo de tensión a la hora de relacionarse con otros, pues a veces existen sentimientos de inseguridad por las sensaciones que podamos tener durante las interacciones. Pero, y como se refleja en el artículo de la psicóloga Mireia Darder publicado en cuerpomente, para alguien que padece fobia social, el salir de su zona de confort (trabajo, familia o amigos), supone un problema amenazador. Estas personas viven muchas dificultades en sus relaciones y evitan situaciones sociales por miedo, vergüenza y falta de autocontrol.

La fobia o ansiedad social se caracteriza por un temor intenso y persistente de ser observado y juzgado por otros. Todo ello relacionado con la vergüenza, el miedo a ser rechazado/a y la sensación de que los demás nos juzgan.

Este trastorno es más común de lo que parece en nuestra sociedad, pues está presente aproximadamente en un 6% de la población. Algunos ejemplos de síntomas son el miedo a caminar por una calle concurrida, miedo a entrar en un bar o un establecimiento, evitar llamadas telefónicas o cualquier tipo de gestiones o sentir que las personas nos miran mucho. Todos ellos relacionados con lo que puedan pensar los demás de uno mismo: el miedo a ser juzgado.

Estos conflictos tienen que ver con cómo imaginamos la realidad y las personas que padecen fobia social generalmente imaginan que la realidad es peor de lo que realmente es. Por eso, Mireia explica que es importante recordarnos qué concepto tenemos del mundo y de nosotros mismos:  ¿creo que el mundo es hostil o es un buen lugar?  Mireia explica que darnos cuenta de ello, siendo conscientes de cuál es nuestra tendencia, puede ayudarnos a concentrarnos en el presente, viendo la realidad tal y como es; “Si reconocemos nuestros miedos podremos superarlos”. Igualmente, explica que ese proceso no es fácil y que acudir a un profesional puede servir de gran ayuda para reconocer los mecanismos que usamos y cambiarlos.

En opinión del Dr. Carbonell, este artículo nos ayuda a entender un poco más sobre la fobia social, un problema bastante común en nuestra sociedad. Es importante recordar la necesidad de acudir a los profesionales de la salud mental cuando estas circunstancias afectan a nuestra capacidad de desenvolvernos en la vida diaria.

Por Instituto Carbonell 17 de agosto de 2026
El TDAH en mujeres y niñas suele pasar desapercibido porque predomina la inatención (despistes, desorganización) frente a la hiperactividad visible. Al no ser disruptivas, muchas niñas cargan con etiquetas injustas como “vaga” o “distraída”. Asimismo, ellas suelen enmascarar sus síntomas y expresar la desregulación emocional mediante ansiedad, tristeza o baja autoestima, lo que deriva en diagnósticos erróneos. En la revisión de Quinn y Madhoo (2014), publicada en The Primary Care Companion for CNS Disorders , se halló que las mujeres son diagnosticadas a edades mucho más avanzadas y presentan tasas de depresión y ansiedad significativamente superiores. Para un tratamiento eficaz, es vital un abordaje multimodal (familia, escuela y especialistas) e individualizado que considere también las fluctuaciones hormonales, las cuales influyen directamente en la intensidad de los síntomas. En opinión del Dr. Carbonell, es fundamental detectar este perfil inatento para evitar que el constante esfuerzo por enmascarar los síntomas agote la salud mental de la mujer. Una valoración especializada permite sustituir las etiquetas negativas por herramientas que potencien la seguridad y el bienestar personal.
Por Instituto Carbonell 14 de agosto de 2026
Durante las vacaciones de verano muchos padres flexibilizan el tiempo de exposición de los hijos a las pantallas, pero los expertos recalcan que no solo es importante el tiempo de exposición que puedan tener si no también la función que están desempeñando en esos momentos. En el artículo publicado en El País en el 2026 la psiquiatra Lucía Torres, directora médica de Tranquilamente, explica que el enfoque sobre esta tema no debería ser exclusivamente el número de horas que puedan pasar delante de ellas, si no si se les da por evitar el aburrimiento, el enfado o la frustración. Si ocurre por este motivo, estamos evitando que pasen por estos momentos que son necesarios para su desarrollo. Los expertos indican que los niños necesitan pasar por esas experiencias para ayudar a autorregularse y que tengan menos dificultades en la edad adulta. A la vez, indican que también es importante el contenido que puedan visualizar, ya que visualizar imágenes que aún no están preparados para entender puede generar cuadros de ansiedad, alteraciones de sueño o miedo. Por todo ello, los expertos recomiendan hacer un uso responsable de las pantallas, priorizando actividades al aire libre o juegos con amigos, mantener unas rutinas de sueño y descanso incluso en verano y, facilitarles alternativas de juegos donde puedan explorar la imaginación, creatividad y habilidades sociales. En opinión del Dr. Carbonell, es importante fomentar un uso adecuado de las pantallas para prevenir posibles trastornos como ansiedad, problemas de sueño, cansancio o irritabilidad y, si se necesita ayuda acudir a un profesional.
Por Instituto Carbonell 13 de agosto de 2026
Episodio Completo del Podcast Karma Health Project con el Doctor Rubí