Ayudando a anticipar el trastorno bipolar

18 de junio de 2019

Hoy en día se están normalizando bastante los trastornos de la salud mental y por ello la mayoría de las personas entienden lo que es una depresión o un trastorno ansioso y el impacto que puede tener en la vida de la persona que los sufre. Sin embargo, al hablar de trastorno bipolar, mucha gente sigue teniendo una idea equivocada de lo que esto significa, llegando incluso a pensar que se trata de cambiar de opinión de forma brusca y continua.

Aunque es verdad que muchos de nosotros sufrimos cambios en el estado de ánimo, el trastorno bipolar es mucho más que eso, pues supone un cambio importante en el estado de ánimo, la energía y el nivel de actividad, pasando de estados depresivos a estados de hiperactividad, euforia y desinhibición social, entre otros síntomas, lo cual es conocido como episodio maníaco. A pesar del desconocimiento, el trastorno bipolar es mas frecuente de lo que parece, pues un 4’4% de los estadounidenses adultos lo padecen, por ello cada vez se están realizando más estudios para poder anticipar y comprender este trastorno de la salud mental.

En el artículo “Sleep loss as a trigger of mood disorder: individual differences based on diagnosis subtype and gender” publicado en el British Joural of Psychiatry en 2017, se encontró un dato muy interesante para poder anticipar una recaída del trastorno bipolar, pues se observó que cuando estos pacientes tenían falta de sueño aumentaban las probabilidades de tener un episodio depresivo o de euforia. Así pues, de los pacientes que participaron en el estudio, un 20% sufrieron problemas de sueño justo antes de tener un episodio de euforia y un 11.4% tuvieron problemas de sueño antes de sufrir un episodio depresivo. Además, el estudio también mostró que esta asociación entre falta de sueño y episodio bipolar, era mayor en hombres.

La información hallada en este estudio es muy interesante entre otros motivos, por el uso que puede hacer el paciente de ella. Así pues, un paciente con trastorno bipolar puede utilizar esta información para anticipar cuándo es más probable que tenga una recaída. Además, teniendo en cuenta que la falta de sueño podría ser parte de las causas de recaída, esta información nos ayuda a concienciar a los pacientes con trastorno bipolar de la importancia de un buen descanso.

En opinión del Dr. Carbonell este artículo refleja una vez más la importancia de mantener buenos hábitos y del impacto que estos pueden tener en nuestra salud mental. Además, nos aporta una nueva clave para anticipar un posible episodio bipolar, lo cual puede ser de mucha ayuda tanto para los pacientes como para los familiares.

Por Instituto Carbonell 13 de julio de 2026
Vivir con los padres después de los 30 se ha convertido en una realidad frecuente, dando lugar al fenómeno del "nido lleno". Según el psicólogo Enric Soler en el Diario de Mallorca , las consultas por conflictos en esta etapa se han triplicado, intensificándose tras la pandemia. No es solo un problema económico; es una situación que genera una profunda frustración porque los roles familiares se quedan "estancados" en una adolescencia que parece no terminar nunca. Muchos padres viven esta etapa como un "duelo invisible": sienten rabia e impotencia al ver que sus hijos no pueden "volar", mientras que los hijos adultos se sienten asfixiados por un control excesivo. La psicóloga Rosa Rabbani explica que poner normas a alguien de 30 años es muy complejo porque la autoridad tradicional ya no tiene el mismo significado. Si no se evoluciona, se corre el riesgo de que los padres actúen como "eternos padres de adolescentes" y los hijos se comporten como si vivieran en un hotel, desgastando la salud mental de todos. La clave para que la convivencia no se deteriore es la renegociación de los roles. Es fundamental que los hijos asuman responsabilidades adultas y que los padres suelten el control para fomentar la confianza y el desarrollo personal. Reconocer este "duelo" y hablar abiertamente de las expectativas mutuas permite que la dependencia prolongada no se convierta en un freno para los proyectos vitales de los jóvenes ni en una carga insoportable para los mayores. En opinión del Dr. Carbonell, el “nido lleno" refleja una realidad social que pide flexibilidad y nuevos límites para lograr una convivencia adulta y equilibrada. Romper con el ciclo de “padres e hijos eternos" ayuda a prevenir que la dependencia prolongada genere ansiedad y desánimo. Cuando la situación afecta al bienestar, el apoyo profesional puede ser clave para recuperar la armonía familiar.
Por Instituto Carbonell 13 de julio de 2026
El Dr. Carbonell aborda con empatía y realismo un rasgo con el que muchas personas se identifican: el caos personal . Si alguna vez te han dicho que eres desorganizado, que no llevas un orden claro en tu vida o que funcionas “a tu aire”, este mensaje es para ti. Como médico y psiquiatra, el Dr. Carbonell reconoce que no todas las personas tienen la misma relación con la estructura, la rutina o la planificación , y eso no necesariamente es algo malo. En sus palabras, hay personas naturalmente muy organizadas, que llevan agendas, listas, horarios y que parecen tener todo bajo control. Pero también hay otras que, aun haciendo listas o intentando establecer rutinas, no logran cumplirlas porque su funcionamiento depende mucho del estado emocional o mental del momento . En este sentido, apunta una verdad sencilla pero poderosa: “cada persona tiene su ritmo”. Retomando una frase que escuchó de un profesor, señala que el universo tiende al desorden , y las personas también. Hay quienes ordenan constantemente, pero sienten que el desorden siempre les gana la carrera. Eso no los convierte en fracasados , sino en personas con una forma distinta de gestionar el mundo. La clave, dice, no está en forzarse a ser alguien que no se es, sino en entender hasta qué punto ese caos afecta nuestra calidad de vida o la de los demás . Para el Dr. Carbonell, ser caótico forma parte de la identidad de algunas personas , y no debe ser automáticamente visto como un defecto. Solo cuando ese caos genera sufrimiento —ya sea en lo personal, en lo familiar o en lo laboral— es cuando se debe poner atención y quizás trabajar en estrategias de mejora. Pero mientras no interfiera significativamente, no hay que obsesionarse con ser impecables . Su mensaje final es un llamado a la autocompasión y a la aceptación personal . Es posible que con el tiempo se pueda aprender a mejorar ciertos hábitos, pero también es importante no vivir bajo una presión constante por cumplir con un ideal de orden. La vida no siempre es lineal ni perfecta, y ser un poco caótico no te hace menos válido, solo distinto .
Por Instituto Carbonell 12 de julio de 2026
El Dr. Carbonell pone nombre a un fenómeno emocional poco hablado pero muy frecuente: el síndrome de maratón . Se refiere a ese bajón inesperado que muchas personas experimentan justo después de lograr algo importante por lo que han luchado durante mucho tiempo. Puede ser aprobar unas oposiciones, conseguir un trabajo deseado, terminar una carrera, iniciar una relación, comprar una casa o incluso acompañar a un ser querido en un proceso largo de recuperación. Y sin embargo, en lugar de sentirse eufóricas o plenas… se sienten vacías, desmotivadas o tristes. El Dr. Carbonell, médico y psiquiatra, observa que este tipo de reacción desconcierta a quienes lo viven. ¿Cómo es posible que, tras tanto esfuerzo y tanta ilusión, lo que llegue sea un bajón emocional? Su respuesta es clara: esto es normal , y tiene que ver con la forma en que funciona nuestra mente durante los procesos intensos. Durante ese camino hacia una meta, explica, las personas ponen en marcha una enorme cantidad de recursos emocionales y mentales: concentración, disciplina, energía, resistencia . Se enfocan tanto en el objetivo que, muchas veces, dejan de lado otras áreas de su vida. Es un proceso que requiere tensión, constancia y motivación prolongada. Pero cuando por fin se alcanza la meta… todo ese sistema de alerta, esfuerzo y motivación se apaga de golpe . Y ese vacío que queda, ese silencio interno tras el ruido del esfuerzo, es lo que puede generar ese bajón. El Dr. Carbonell compara este estado con lo que siente un corredor de maratón al cruzar la línea de meta: durante la carrera aguanta, se supera, sigue adelante… pero en cuanto se detiene, llega el agotamiento físico y emocional. No es tristeza por el logro, sino fatiga por el camino . Por eso insiste en que no hay que alarmarse . Es un proceso adaptativo , temporal, y suele resolverse con descanso, autocuidado y paciencia. Poco a poco, la energía se restablece y la persona puede comenzar a reconectar con nuevas metas o simplemente a disfrutar lo que ha logrado .