Instituto carbonell

SOBREPATOLOGIZACIÓN DEL DUELO

18 de junio de 2026

Según el artículo publicado en Psychiatric Times en 2026, realizado por la residente de psiquiatría Mary Louisa Angly y la catedrática Nidal Moukaddam, directora de psiquiatría ambulatoria de Harris Health, ambas vinculadas al Baylor College of Medicine, la principal diferencia entre un duelo normal y patológico radica en la forma en que se experimentan. En un duelo no patológico, el sentimiento de disforia se suele presentar de manera fluctuante y permite que la persona mantenga el afecto positivo y la autoestima. En cambio, en el duelo patológico, predominan sentimientos de inutilidad, rechazo hacia uno mismo y el estado de ánimo deprimido es más constante.


El duelo constituye una respuesta natural ante la pérdida de una persona o de algo con un significado importante; las emociones o reacciones que aparecen durante este proceso reflejan el vínculo afectivo establecido y la importancia que tenía para la persona.


Los pensamientos que aparecen con el deseo de reencontrarse con la persona fallecida no deben considerarse necesariamente indicadores de patología. Pueden formar parte de un duelo normal, incluso cuando son intensos, ya que estan influenciados por un contexto social, cultural, religioso e individual. Sin embargo, es imprescindible valorar el riesgo de suicidio y prestar atención cuando estos pensamientos se acompañan de un deterioro funcional. 


Cuando el duelo es patológico, pueden observarse manifestaciones como la reducción del apetito, aislamiento social o la disminución de la participación en actividades cotidianas. Resulta recomendable un abordaje integral que combine distintas estrategias terapéuticas, como la psicoterapia, grupos de apoyo para personas en duelo, promoción de la reintegración social y uso de tratamiento antidepresivo.


Para poder diagnosticar trastorno de duelo prolongado, el DSM-5-TR requiere que el duelo sea incapacitante durante más de 12 meses en adultos e incluye información para poder diferenciar entre un episodio depresivo mayor y el duelo. Por ejemplo: síntomas como tristeza, insomnio y alucinaciones por duelo son respuestas esperadas; síntomas como pérdida de peso, deterioro funcional  anhedonia son respuestas que apuntas a un proceso más patológico. 


En opinión del Dr. Carbonell, si la pérdida te produce un malestar significativo es importante ponerse en manos de un profesional de la salud mental.


Por Instituto Carbonell • 31 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que el chantaje emocional aparece cuando una persona amenaza con hacerse daño o tomar decisiones drásticas si su pareja la abandona, intentando hacerla responsable de su bienestar y condicionando sus decisiones. Señala que nadie debería sentirse obligado a permanecer en una relación que no desea por miedo a las consecuencias que pueda tener la otra persona.  Ante estas situaciones, recomienda buscar ayuda de un terapeuta para aprender a reconocer la manipulación emocional y recuperar la capacidad de tomar decisiones libremente. También destaca la importancia de no permitir que el miedo o las amenazas determinen nuestra vida. Si existe una amenaza de autolesión, debe tomarse en serio y buscar ayuda profesional o de los servicios de emergencia, sin asumir en solitario la responsabilidad de la seguridad de la otra persona.
Por Instituto Carbonell • 30 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell comparte diez curiosidades personales para que sus seguidores puedan conocerlo mejor. Cuenta que en 2017 le cayó un rayo mientras estaba en un barco, una experiencia que le lleva a bromear con que tiene algún superpoder. También destaca su pasión por viajar, los musicales y las actuaciones en directo, el deporte —especialmente el tenis, en el que ha ganado campeonatos— y los animales. Además, explica que está divorciado y tiene tres hijos mayores e independientes, que valora mucho sus amistades y que no bebe alcohol. Confiesa que tiene una gran colección de corbatas, aunque sus amigos se rían de ello, y que disfruta de las redes sociales, pese a que a veces desaconseja su uso. Reconoce que estas plataformas le han permitido llegar a muchas personas y ofrecerles ayuda a distancia.
Por Instituto Carbonell • 29 de octubre de 2026
El síndrome de Peter Pan es un término que se usa para hacer referencia a aquellos adultos que no quieren asumir las responsabilidades propias asociadas a su edad. Igual que el personaje de Peter Pan, prefieren quedarse en una etapa juvenil, evitando compromisos y deberes de la vida adulta. Esto les impide avanzar y desarrollarse plenamente. Este concepto fue definido por el psicólogo estadounidense Dan Kiley, doctorado en la Universidad de Illinois, y propuso que las personas con este síndrome suelen mostrar los siguientes comportamientos: Evitan responsabilidades: les cuesta comprometerse en el trabajo, en las relaciones y en otros aspectos de su vida. Cambian de empleo o pareja con frecuencia para no tener que enfrentar situaciones serias. Relaciones poco duraderas: tienen dificultades para mantener vínculos profundos. Evitan hablar de temas incómodos y comprometerse. Poca tolerancia a la frustración: se sienten fácilmente frustrados cuando las cosas no salen como se esperan. Por eso, abandonan proyectos o metas si requieren esfuerzo o enfrentan dificultades. Dependencia emocional y económica: Muchas veces dependen del apoyo de sus padres, tanto en lo económico como en lo emocional, porque no saben o no quieren enfrentarse solos a los desafíos. Idealizan la juventud: temen envejecer y hacen todo lo posible por mantenerse jóvenes. En opinión del Dr. Carbonell, el síndrome de Peter Pan describe un patrón de comportamiento que puede afectar a la vida personal, social y profesional de la persona. Evitar crecer y asumir responsabilidades puede parecer una forma de protegerse del estrés o el fracaso, pero a largo plazo impide el desarrollo personal y la construcción de una vida adulta plena y equilibrada.