Instituto carbonell

SUNDAY SCARIES O SÍNDROME DEL DOMINGO POR LA TARDE

3 de marzo de 2025

El Síndrome del Domingo por la tarde se describe como un conjunto de síntomas relacionados con la vuelta a la rutina y el comienzo del trabajo que se suele experimentar los últimos días antes finalizar las vacaciones y las últimas horas del domingo. Se explica que la persona puede presentar ansiedad, pensamientos negativos y repetitivos sobre la vuelta al trabajo y aspectos pendientes sobre este, tristeza e incluso síntomas físicos como tensión muscular, dolores estomacales y problemas para dormir.

González explica que estos sentimientos se suelen producir mayormente los domingos y en concreto por la tarde debido a que hay un periodo de tiempo relativamente corto entre “estar libre y volver a la rutina”. Explica que esto les puede ocurrir tanto a las personas que no les gusta su trabajo como a las que sí, lo que ocurre es que se produce una fuerte ansiedad anticipatoria debido a que nos centramos en aquello que tenemos pendiente produciéndose un mayor cortisol lo que da lugar a ese sentimiento de inquietud. Que esto se produzca en mayor o menor medida va a variar según la capacidad que tiene cada persona de gestionar y tolerar el estrés, la incertidumbre y la frustración.

En el artículo, nos aconsejan para intentar combatir el Síndrome del Domingo: establecer una rutina para el domingo que permita desconectar y recargar energía para el comienzo de la semana; establecer límites entre el tiempo personal y la carga laboral; planificar con antelación la semana para así ayudar a reducir la incertidumbre.

En opinión del Dr. Carbonell y M. Miranda, es importante establecer límites respecto a los horarios de desconexión para poder afrontar la vuelta al trabajo con mayor motivación, sin embargo, es conveniente estar pendiente a si la sensación de malestar perdura en el tiempo buscar ayuda de un profesional de la salud mental.


Por Instituto Carbonell • 19 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que el consumo de alcohol puede afectar a nuestras capacidades y al funcionamiento del lóbulo frontal, haciendo que digamos o hagamos cosas que probablemente no haríamos en condiciones normales. El problema puede aparecer después, cuando desaparecen los efectos del alcohol y tenemos que afrontar las consecuencias de decisiones o comportamientos que no habríamos tenido estando sobrios.  Por ello, plantea la importancia de preguntarse si somos capaces de disfrutar del día a día sin necesidad de consumir alcohol, incluso en situaciones sociales como una comida, una celebración o un brindis. La cuestión, según señala, es valorar hasta qué punto necesitamos el alcohol para disfrutar de determinados momentos.
Por Instituto Carbonell • 18 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que algunas relaciones pueden convertirse en un verdadero “laberinto emocional”, en el que la persona siente que haga lo que haga siempre se equivoca: si da demasiado, se le reprocha, y si se distancia, también. Esta incertidumbre constante, unida a situaciones como la falta de respuesta o las contradicciones entre las palabras y los comportamientos de la pareja, puede generar un gran desgaste y sufrimiento.  Señala que, aunque la otra persona diga quererle y querer estar con él, lo importante es valorar cómo se está viviendo realmente la relación. Cuando una persona lleva mucho tiempo sintiéndose perdida y desgastada, es necesario detenerse y buscar una salida a esa dinámica en lugar de continuar atrapada en ella.
Por Instituto Carbonell • 17 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que es normal sentir rabia cuando se ha invertido mucho tiempo, esfuerzo y compromiso en una relación que finalmente no ha cumplido las expectativas o las promesas realizadas. Ante esta situación, considera importante aprender de la experiencia y no interpretarla únicamente como un fracaso.  Señala que en una relación es posible entregarse plenamente a la otra persona, pero sin dejar de reservar una parte de uno mismo para sus propios proyectos, intereses y bienestar. Recomienda mantener cierto desapego y evitar una entrega excesiva, porque cuando toda nuestra vida y expectativas dependen de la relación, una ruptura o el incumplimiento de los proyectos compartidos puede generar un impacto emocional mucho mayor.