Tinnitus o Acúfenos: Pitidos en el oído asociados a episodios de ansiedad y depresión

19 de octubre de 2015

Más de la mitad de personas que sufren tinnitus o acúfenos tienen asociados otros problemas psicológicos, especialmente trastornos de ansiedad y depresión así como dificultades para dormir.

Los tinnitus hacen referencia a todo tipo de sonidos que una persona puede oír y que no proceden de ninguna fuerte externa. Suelen percibirse en forma de pitidos, zumbidos o pulsátiles.

En España más de 16 millones de personas han padecido algún tipo de acúfeno en su vida. El 5% lo padece de forma permanente mostrando alteraciones importantes en su vida normal, mientras que el 1% lo padece de forma grave.

Según el Dr. Josep de Haro, otorrinolaringólogo y experto en tinnitus, las personas con acúfenos sienten de repente que toda su vida se ve afectada por esta dolencia . “Temen que el sonido que sienten de forma permanente en el oído aumente con el tiempo y que nunca desaperezca”.

El estrés está estrechamente relacionado con esta problemática ya que no sólo es una de las consecuencias de padecer acúfenos sino que también puede ser una de sus causas o factores de riesgo. “El estrés causa una mayor sobrexcitación de la corteza cerebral auditiva y el área límbica, lo que implica la aparición de estos súbitos sonidos”.

Esta dolencia puede afectar a la vida social de las personas que la sufren “ Las personas afectadas a menudo se sienten solas y piensan que los demás no las comprenden o no las toman en serio” explica Josep Boronat, presidente de la APAT ( Asociación de Personas afectadas por el Tinnitus).

La importancia de acudir a un especialista

Es necesario abordar el problema de forma integral para mejorar la eficacia de los tratamientos. Por ello a parte de tratar las enfermedades del oído, también es necesario identificar dolencias de otras índoles, ya sean neurológicas, endocrinas, psiquiátricas o psicológicas. “Hoy en día no existe una terapéutica única que consiga que el tinnitus desaparezca en todas las personas que la padecen, pero si están detectando mejoras en algunos casos y que desparezcan los síntomas” explica el Dr. Haro.

Independientemente del origen hay que tener en cuenta el impacto psicológico que esta patología comporta tanto a nivel individual como social. El mitigar tal impacto acudiendo a un especialista de la salud mental, mejorará la calidad de vida del paciente, lo que se verá reflejado en la evolución y pronóstico de la enfermedad.

 

 

Por Instituto Carbonell 15 de junio de 2026
El Dr. Carbonell plantea una reflexión sobre el exceso de exigencia personal al que muchas personas se someten en su vida cotidiana. A través de su experiencia como médico y psiquiatra, comenta que con frecuencia atiende en consulta a individuos que intentan cumplir con estándares altísimos en todos los ámbitos: familiar, profesional, académico, emocional y de pareja. Estas personas persiguen una perfección que, en realidad, no existe, y en el proceso se olvidan de sí mismas y de su bienestar. El Dr. Carbonell advierte que vivir intentando cumplir con tantas responsabilidades y expectativas externas tiene un precio elevado, que termina afectando seriamente la calidad de vida. Cuando todo empieza a sentirse “demasiado”, es señal de que se ha cruzado un límite importante. Por eso, invita a hacer una pausa, a reevaluar prioridades y a adoptar una mirada más compasiva hacia uno mismo. En lugar de seguir empujando los propios límites hasta el agotamiento, propone poner el foco en el equilibrio personal y en la necesidad de recuperar el disfrute del día a día. Recomienda dejar de lado el perfeccionismo y aprender a decir que no, poniendo la salud mental y emocional por encima de las obligaciones impuestas o autoimpuestas. En conclusión, el Dr. Carbonell recuerda que no se debe jugar con la salud. Cuando la vida se vuelve abrumadora, es fundamental dar un paso atrás y priorizar el propio bienestar antes que las expectativas ajenas o la necesidad de cumplir con todo.
Por Instituto Carbonell 14 de junio de 2026
El Dr. Carbonell analiza el comportamiento de las personas excesivamente insistentes, aquellas que, a pesar de no recibir respuesta o interés, siguen buscando contacto a través de llamadas, mensajes, correos o apariciones frecuentes. Este tipo de insistencia, que puede comenzar como una muestra de interés legítimo, se convierte en un problema cuando no se respetan los límites que la otra persona intenta establecer. Según el Dr. Carbonell, es comprensible que al principio alguien insista con la intención de demostrar interés o de confirmar si hay una posibilidad real de vínculo. El problema surge cuando esa insistencia se vuelve invasiva, persiste frente a señales claras de rechazo o incomodidad, y no se acepta un “no” como respuesta. Por eso, el Dr. Carbonell recomienda establecer límites firmes y expresarlos de forma clara y directa. Es importante comunicar sin ambigüedades que no se desea continuar el contacto, que la otra persona está actuando unilateralmente y que su comportamiento está empezando a generar un impacto negativo. Si, pese a ello, la insistencia persiste y se traspasan los límites del respeto y la libertad personal, es necesario considerar la posibilidad de acudir a recursos legales para proteger el bienestar y la integridad emocional.  En resumen, el Dr. Carbonell subraya la importancia de no permitir que una relación indeseada o desequilibrada invada el espacio personal. La claridad, el autocuidado y, si es necesario, la intervención formal, son esenciales para poner fin a este tipo de situaciones.
Por Instituto Carbonell 14 de junio de 2026
El Dr. Carbonell aborda el fenómeno de la doble vida, un comportamiento que, aunque sorprendente, ha observado en numerosas ocasiones a lo largo de su experiencia clínica. Explica que existen personas que son capaces de mantener dos vidas paralelas —en ocasiones, incluso dos familias distintas— sin que una sepa de la existencia de la otra. Este tipo de comportamiento no siempre está asociado a perfiles extravagantes o fácilmente sospechosos; al contrario, muchas veces proviene de personas aparentemente normales, discretas y sencillas, lo que genera una gran sorpresa en quienes las rodean. El Dr. Carbonell subraya que su función como profesional no es juzgar, sino comprender y acompañar. No obstante, pone el foco en quienes sufren las consecuencias de estas dobles vidas: las víctimas, que pueden descubrir años después la existencia de otra familia, otros hijos, u otra vida completamente desconocida. A esas personas les recuerda que no tienen ninguna culpa de lo ocurrido y que la responsabilidad recae únicamente en quien eligió vivir con ocultamientos y engaños. En cuanto a las personas que llevan esa doble vida, muchas veces, cuando intentan justificar sus actos, reconocen que la situación se les fue de las manos. Afirman que no supieron cómo ponerle fin, ni a quién elegir, y que, finalmente, aprendieron a sostener ambas realidades simultáneamente, aunque ello implicara una gran carga emocional y, en muchos casos, daño colateral. En definitiva, el Dr. Carbonell confirma que sí, existen personas capaces de llevar una doble vida, pero lamentablemente, los que más sufren no son quienes la viven, sino quienes la descubren tarde y deben reconstruir su mundo emocional a partir de esa traición.