Instituto carbonell

Relación entre los trastornos de alimentación y las redes sociales

24 de febrero de 2020

La anorexia y la bulimia son trastornos de la alimentación con algunos elementos importantes en común. En primer lugar, centran la valoración que hacen de sí mismos, casi en exclusiva, en el peso, la figura y la capacidad que tienen de controlarlos. En segundo lugar, el miedo intenso a ganar peso y conductas para intentar bajar el peso. Estas conductas a veces pueden llevar a coger más peso al no poder aguantar y hacer atracones. Y en tercer lugar, suelen comprobar continuamente su peso lo cual hace que se obsesionen con los pequeños cambios de peso que se producen durante el día. Aún así, hay pacientes que hacen todo lo contrario, es decir, evitar a toda costa verse o ver su peso.

Los trastornos de la alimentación son cada vez más frecuentes. El rango de edad de las pacientes ha aumentado en los últimos años, ya que se incluyen pacientes más jóvenes. La Asociación de Anorexia y Bulimia de Elche (ADABE) ha detectado que las redes sociales e internet han jugado un papel determinante en el aumento de casos, entre otras cosas por la existencia de páginas web dedicadas a estos temas. Es fácil intuir que si las personas anoréxicas centran su valoración principalmente en la imagen, las redes sociales tendrán un impacto negativo en sí mismos (El mundo, 2019).

En opinión del Dr. Carbonell, ante esta situación, es importante la prevención y la detección temprana de la enfermedad. Es necesario romper con el estigma y difundir a la población que la delgadez extrema puede desarrollar este problema. Hay que tener en cuenta que nadie está exento de sufrirlas, todas las personas somos vulnerables a este tipo de trastornos. Además debemos ir con cuidado con el uso que le dan los más jóvenes a las redes sociales.

Por Instituto Carbonell 17 de agosto de 2026
El TDAH en mujeres y niñas suele pasar desapercibido porque predomina la inatención (despistes, desorganización) frente a la hiperactividad visible. Al no ser disruptivas, muchas niñas cargan con etiquetas injustas como “vaga” o “distraída”. Asimismo, ellas suelen enmascarar sus síntomas y expresar la desregulación emocional mediante ansiedad, tristeza o baja autoestima, lo que deriva en diagnósticos erróneos. En la revisión de Quinn y Madhoo (2014), publicada en The Primary Care Companion for CNS Disorders , se halló que las mujeres son diagnosticadas a edades mucho más avanzadas y presentan tasas de depresión y ansiedad significativamente superiores. Para un tratamiento eficaz, es vital un abordaje multimodal (familia, escuela y especialistas) e individualizado que considere también las fluctuaciones hormonales, las cuales influyen directamente en la intensidad de los síntomas. En opinión del Dr. Carbonell, es fundamental detectar este perfil inatento para evitar que el constante esfuerzo por enmascarar los síntomas agote la salud mental de la mujer. Una valoración especializada permite sustituir las etiquetas negativas por herramientas que potencien la seguridad y el bienestar personal.
Por Instituto Carbonell 14 de agosto de 2026
Durante las vacaciones de verano muchos padres flexibilizan el tiempo de exposición de los hijos a las pantallas, pero los expertos recalcan que no solo es importante el tiempo de exposición que puedan tener si no también la función que están desempeñando en esos momentos. En el artículo publicado en El País en el 2026 la psiquiatra Lucía Torres, directora médica de Tranquilamente, explica que el enfoque sobre esta tema no debería ser exclusivamente el número de horas que puedan pasar delante de ellas, si no si se les da por evitar el aburrimiento, el enfado o la frustración. Si ocurre por este motivo, estamos evitando que pasen por estos momentos que son necesarios para su desarrollo. Los expertos indican que los niños necesitan pasar por esas experiencias para ayudar a autorregularse y que tengan menos dificultades en la edad adulta. A la vez, indican que también es importante el contenido que puedan visualizar, ya que visualizar imágenes que aún no están preparados para entender puede generar cuadros de ansiedad, alteraciones de sueño o miedo. Por todo ello, los expertos recomiendan hacer un uso responsable de las pantallas, priorizando actividades al aire libre o juegos con amigos, mantener unas rutinas de sueño y descanso incluso en verano y, facilitarles alternativas de juegos donde puedan explorar la imaginación, creatividad y habilidades sociales. En opinión del Dr. Carbonell, es importante fomentar un uso adecuado de las pantallas para prevenir posibles trastornos como ansiedad, problemas de sueño, cansancio o irritabilidad y, si se necesita ayuda acudir a un profesional.
Por Instituto Carbonell 13 de agosto de 2026
Episodio Completo del Podcast Karma Health Project con el Doctor Rubí