Instituto carbonell

10 actividades que pueden mejorar tu estado de ánimo

8 de noviembre de 2017

Eric Broadwin, reportero encargado del área científica del Business Insider, describe una serie de actividades que pueden mejorar tu estado de ánimo y a la vez ayudarte a mantenerlo. Esto se refleja en su artículo “ Una serie de prácticas sencillas que parecen tener la habilidad de elevar tu estado de ánimo y mantenerlo alto ”, publicado en el periódico inglés “ Independent” en agosto del 2016 . Los beneficios de un estado de ánimo positivo se refleja en todos los aspectos de nuestra vida, por consiguiente, mejorando nuestra calidad de vida. A continuación describimos algunas actividades que son fáciles de realizar y que nos son muy beneficiosas:

  1. Ser un realista optimista

Las personas con esta forma de pensar suelen tener más éxito en la vida puesto que afrontan las situaciones difíciles sin tener expectativas exageradas de cómo acabaran, pero tampoco se rinden ante ellas, pues las afrontan de forma positiva y creativa.

  1. Hacer ejercicio

El ejercicio disminuye las hormonas del estrés y reduce la depresión y la ansiedad. Su efecto es tan grande, que solo 20 minutos de ejercicio pueden mejorar el estado de ánimo de una persona durante las 12 horas siguientes.

  1. Perdonar

Si tras una discusión con alguien eres incapaz de dejar de pensar en lo que ha pasado y de sentir resentimiento por ello, no dejas hueco para sentir emociones positivas, puesto que tu pensamiento está centrado en las emociones negativas. Al perdonar, consigues deshacerte de las emociones negativas y seguir adelante.

  1. Meditar

Las personas que meditan desarrollan un mejor dominio de la autoconsciencia y una mejor gestión emocional, lo que se traduce en una menor ansiedad y depresión.  

  1. Escuchar música

Los estudios demuestran que el escuchar música ayuda a regular mejor los estados de ánimo y las emociones negativas. La musicoterapia ha demostrado ampliamente sus beneficios sobre el estado de ánimo, llegando incluso a generar euforia.

  1. Hacer un voluntariado

El sentirse satisfecho contigo mismo ayudando a los demás de manera altruista, es una manera muy rentable de sentirse realizado, siendo esta una de las maneras más beneficiosas para mejorar tu estado de ánimo e incluso ir mas allá dando un sentido y significado a tu vida.

  1. Potenciar tus habilidades

Trabajar en mejorar en las actividades que te gustan, ya sea ejercitando tu cuerpo, aprendiendo cosas nuevas o afrontando situaciones nuevas, supone un reto que requiere de esfuerzo al principio pero después aporta una gran satisfacción y realización personal.

  1. Escribir tus sentimientos

Si tienes algún problema y escribes sobre ello en un papel, aclararás mejor tus pensamientos y lo solucionaras mejor, reduciendo así el estrés que te genera esa situación. La explicación científica, es que al hacerlo activas unas zonas del cerebro encargadas de amortiguar las emociones negativas.

  1. Participar en actividades culturales

Se ha demostrado que las personas que participan o acuden a actividades tienen una mayor satisfacción con su calidad de vida y un estado de ánimo más alto, lo cual se traduce en menores niveles de ansiedad y depresión.

  1. Pasar tiempo en la naturaleza

Si tienes pensamientos negativos, el ir a pasear por el campo puede ayudarte a despejarlos, pues hay estudios que indican que caminar por la naturaleza mejora significativamente nuestro estado de ánimo. De hecho tras realizar un escáner, se encontró una menor actividad en una zona del cerebro muy relacionada con los pensamientos negativos y los trastornos del estado de ánimo.

Si nos fijamos, la mayoría de estos hábitos hacen referencia a los mismos principios: mantenerte activo, aprender a regular tus emociones y encontrar momentos para desconectar.

Según el Dr. Carbonell, el estado de ánimo se debe cuidar a consciencia y buscar actividades que lo alimenten positivamente. Las actividades mencionadas pueden potenciar nuestra calidad de vida e higiene mental.

Por Instituto Carbonell 11 de septiembre de 2026
La salud mental cada vez adquiere mayor importancia, ya que un porcentaje de la población sufre de algún trastorno como ansiedad, depresión o problemas de sueño. Poder identificar y gestionar emociones como el enfado, la ansiedad o la tristeza, puede ayudar a reducir el malestar que estos puedan provocar. En el artículo publicado en La Vanguardia (2026), el psiquiatra Javier Quintero expone cuatro tipo de comportamientos o hábitos que dificultan esa gestión emocional: ignorarlas (decir que estamos “bien” cuando en realidad estamos mal), “anestesiarlas” (evitar lo que sentimos intentando refugiarse en redes sociales, trabajo, alcohol, comida,...), culpar a los demás de nuestras emociones (proyectar lo que sentimos a los demás, aunque en realidad es nuestro y deberíamos gestionarlos nosotros) y, enfadarnos por sentirnos mal (sentir enfado o tristeza no quiere decir que estemos haciendo algo mal). Según el experto hay una serie de recomendaciones que podemos hacer según lo que sintamos: ante el enfado, no responder de una forma inmediata si no alejarse unos minutos, e ir a caminar o hacer ejercicio para así introducir una pausa entre la emoción y la reacción. Ante la tristeza, aconseja permitir sentirla sin luchar contra ella antes de intentar hacerla desaparecer. Y por último, ante la ansiedad pone el foco en cambiar el pensamiento de “¿y si…?”, por el “si ocurre esto, ¿cómo podré afrontarlo?”, ya que esto ayuda a cambiar el foco de atención de la incertidumbre de lo que podría suceder hacia la capacidad de poder manejarlo. En opinión del Dr. Carbonell, si experimentamos alguna emoción o malestar que nos dificulta nuestro día a día, es importante acudir a un profesional para que nos ayude a gestionarlo. Los problemas de salud mental tienen que ser reconocidos y tratados por profesionales.
Por Instituto Carbonell 2 de septiembre de 2026
Regresar al trabajo tras un periodo de descanso puede provocar el llamado síndrome postvacacional. Lejos de ser una enfermedad o un trastorno clínico, esta reacción temporal es un desajuste físico y emocional que surge al pasar de ritmos relajados, autonomía y flexibilidad a jornadas y responsabilidades exigentes. Al volver al trabajo de forma abrupta, pueden aparecer apatía, fatiga, dispersión mental e irritabilidad. El estudio realizado por de Bloom, Geurtsl y Kompier en 2013 muestra que el bienestar logrado en vacaciones cae con rapidez la primera semana (« Vacation (after-) effects on employee health and well-being ») y otro estudio realizado por Speth, Wendsche y Wegge en 2023 revela que la forma de reincorporarse es clave para amortiguar el desgaste (« We Continue to Recover Through Vacation! »). Para facilitar la adaptación, se recomienda repartir la carga de trabajo en los primeros días, reajustar progresivamente sueño y horarios de comidas, y proteger tiempo para hobbies y ejercicio. En opinión del Dr. Carbonell, las vacaciones suponen una alteración de nuestra rutina habitual que, paradójicamente, puede generar estrés y malestar durante la reincorporación. Su recomendación principal es retomar la rutina de manera gradual, permitiendo que el organismo y la mente se adapten al nuevo ritmo sin presiones excesivas.
Por Instituto Carbonell 31 de agosto de 2026
Cuando el tiempo pasa es normal que las relaciones de pareja que llevan juntas mucho tiempo, especialmente si superan más de 30 años, entren en un estado de conformidad y de desconexión. Pasar por momentos complicados y diferentes etapas, la rutina del día a día y la familiaridad pueden llevar a que se cree una desconexión emocional. Mantener la curiosidad en la pareja podría ser una herramienta que ayudaría a no llegar a esa desvinculación. Según explica Robert Waldinger, profesor de Psiquiatría en la Universidad de Harvard y director del Harvard Study of Adult Development, para que las parejas no entren en ese estado de desconexión y mantengan una vida más feliz y saludable, es importante que no se pierdan una serie de preguntas significativas, que mantengan un interés por la vida de la pareja y se tengan conversaciones profundas. Estas conclusiones las extrae de años de investigación donde ha seguido a más de 700 personas durante décadas. Uno de los factores a los que el experto da mayor relevancia es no dar por sentado que ya sabemos todo de la persona que tenemos al lado. Preguntar a la pareja por sus sueños, qué aspectos de su vida han cambiado o qué es lo que mejor le ha hecho sentir bien últimamente, así como la empatía y la escucha activa puede ayudar a abrir un espacio de comunicación y a contribuir a sentir mayor seguridad y bienestar en la relación. En opinión del Dr.Carbonell, para mantener una relación sana de pareja no hay que evitar los problemas o buscar una relación perfecta, sino cuidarse en el día a día para conservar una buena conexión emocional. Mantener la ilusión, mostrar interés por el otro, cuidar de los pequeños detalles y ser agradecido pueden ayudar a mantener en buen estado emocional a la pareja y fortalecer el vínculo.