Instituto carbonell

Tres pasos para sacarle partido al estrés

24 de marzo de 2015

La velocidad del mundo actual, los altos niveles de exigencia tanto profesional como social y la acumulación de metas y obligaciones hacen que más de una vez sintamos que estamos perdiendo el control sobre nuestras vidas. El estrés es un estado predominante en muchas personas y, en ocasiones, un cambio de hábitos y costumbres no resulta suficiente para superarlo.

Ante esta situación, debemos activar la maquinaria que nos permita afrontar el estrés como algo inherente a nuestro día a día, en lugar de encararlo como una losa que nos oprime minando nuestro equilibrio y bienestar emocional. Si nos centramos en la raíz estructural del asunto, advertimos que el problema real no es el estrés en sí sino nuestra propia percepción del mismo como un estado tóxico a erradicar. Al fin y al cabo, el estrés forma parte de una vida productiva normal y la llave está en saber dirigir nuestras reacciones ante él. Para hacerlo, os recomendamos tres pasos o actitudes a adoptar que nos ayudarán en gran medida a cambiar nuestra forma de interactuar con él:

Atraparlo

La presión en el pecho, la mandíbula apretada, el desasosiego o la incapacidad para concentrarse en algo son emociones identificativas de un cuadro de estrés. Cuando sintamos que empiezan a asomar, podemos ser capaces de paralizarlas.

Marcarlo

A través de la experiencia debemos identificar cuáles son los pensamientos que nos conducen a la aparición de dichas emociones negativas.

Atacarlo

Finalmente debemos plantar cara y retar a esos pensamientos en lugar de pasarlos por alto o despacharlos a la ligera. Nuestra meta es extraer de ellos la información real necesaria para abordarlos y no solo las emociones que nos provocan.

A simple vista puede parecer que la aplicación de estos pasos nos resulte poco viable o más compleja de lo esperado. No es así. En poco tiempo descubriremos que la práctica nos permite llevarlos a cabo cada vez con mayor naturalidad. De este modo aprenderemos a afrontar el estrés, a convivir con él y a extraer de él las herramientas con las que hacernos más fuertes.

Por Instituto Carbonell 17 de agosto de 2026
El TDAH en mujeres y niñas suele pasar desapercibido porque predomina la inatención (despistes, desorganización) frente a la hiperactividad visible. Al no ser disruptivas, muchas niñas cargan con etiquetas injustas como “vaga” o “distraída”. Asimismo, ellas suelen enmascarar sus síntomas y expresar la desregulación emocional mediante ansiedad, tristeza o baja autoestima, lo que deriva en diagnósticos erróneos. En la revisión de Quinn y Madhoo (2014), publicada en The Primary Care Companion for CNS Disorders , se halló que las mujeres son diagnosticadas a edades mucho más avanzadas y presentan tasas de depresión y ansiedad significativamente superiores. Para un tratamiento eficaz, es vital un abordaje multimodal (familia, escuela y especialistas) e individualizado que considere también las fluctuaciones hormonales, las cuales influyen directamente en la intensidad de los síntomas. En opinión del Dr. Carbonell, es fundamental detectar este perfil inatento para evitar que el constante esfuerzo por enmascarar los síntomas agote la salud mental de la mujer. Una valoración especializada permite sustituir las etiquetas negativas por herramientas que potencien la seguridad y el bienestar personal.
Por Instituto Carbonell 14 de agosto de 2026
Durante las vacaciones de verano muchos padres flexibilizan el tiempo de exposición de los hijos a las pantallas, pero los expertos recalcan que no solo es importante el tiempo de exposición que puedan tener si no también la función que están desempeñando en esos momentos. En el artículo publicado en El País en el 2026 la psiquiatra Lucía Torres, directora médica de Tranquilamente, explica que el enfoque sobre esta tema no debería ser exclusivamente el número de horas que puedan pasar delante de ellas, si no si se les da por evitar el aburrimiento, el enfado o la frustración. Si ocurre por este motivo, estamos evitando que pasen por estos momentos que son necesarios para su desarrollo. Los expertos indican que los niños necesitan pasar por esas experiencias para ayudar a autorregularse y que tengan menos dificultades en la edad adulta. A la vez, indican que también es importante el contenido que puedan visualizar, ya que visualizar imágenes que aún no están preparados para entender puede generar cuadros de ansiedad, alteraciones de sueño o miedo. Por todo ello, los expertos recomiendan hacer un uso responsable de las pantallas, priorizando actividades al aire libre o juegos con amigos, mantener unas rutinas de sueño y descanso incluso en verano y, facilitarles alternativas de juegos donde puedan explorar la imaginación, creatividad y habilidades sociales. En opinión del Dr. Carbonell, es importante fomentar un uso adecuado de las pantallas para prevenir posibles trastornos como ansiedad, problemas de sueño, cansancio o irritabilidad y, si se necesita ayuda acudir a un profesional.
Por Instituto Carbonell 13 de agosto de 2026
Episodio Completo del Podcast Karma Health Project con el Doctor Rubí