Adolescentes sin supervisión y su riesgo de abuso de sustancias

13 de octubre de 2015

Un estudio realizado en Estados Unidos, sugiere que los adolescentes que pasan más de la cantidad de tiempo promedio con sus compañeros y sin supervisión adulta, poseen más posibilidades de fumar cigarrillos y marihuana y beber alcohol.

Pensamos que sería interesante identificar cuándo, dónde y con quién están los adolescentes cuando llevan a cabo consumo de sustancias. Pensamos que la mejor manera sería buscar en diferentes contextos. Sobre todo en el tiempo pasado fuera de la escuela” explica Keneeth Lee, autor principal del estudio realizado en la Universidad de California.

Lee y la coautora Deborah Lowe Vandell, investigadora de la Universidad de Irvine, señalan en la revista Journal of Adolescent Health , otros estudios que han demostrado que el tiempo sin supervisión y la falta de estructura, pueden aumentar el riesgo de delincuencia y los actos ilegales. Pero la mayoría de estas investigaciones se centran en un contexto en concreto y en la forma de detener el uso de sustancias, en lugar de impedir que comiencen a usarlas.

El estudio se realizó sobre 766 niños de 10 ciudades diferentes. Se evaluó su comportamiento a los 15 años y luego otra vez al final de la secundaria.

Los resultados de la investigación mostraban que los adolescentes que pasaban más tiempo con sus compañeros sin supervisión en relación con la cantidad promedio, eran un 39 % más propensos a fumar cigarrillos, un 47% más propensos a beber alcohol y un 71 % más propensos a fumar marihuana que la media .

Lee señaló que el estudio no puede probar causa efecto y espera que los resultados puedan ser repetidos y probados a través de diferentes poblaciones.

Matheson, profesor de la Universidad de Colorado, Denver, dijo que la influencia de los padres sobre el abuso de sustancias en la adolescencia también es un importante factor a tener en cuenta. “ Ver a los padres u otros adultos en casa fumar, consumir marihuana o beber es a menudo un importante predictor sobre el futuro uso de estas sustancias en los niños ”. También subrayó la importancia de explicar los riesgos y consecuencias de estas conductas “Que los niños sepan una norma sin conocer las consecuencias, no sirve para nada”.

Por Instituto Carbonell 15 de junio de 2026
El Dr. Carbonell plantea una reflexión sobre el exceso de exigencia personal al que muchas personas se someten en su vida cotidiana. A través de su experiencia como médico y psiquiatra, comenta que con frecuencia atiende en consulta a individuos que intentan cumplir con estándares altísimos en todos los ámbitos: familiar, profesional, académico, emocional y de pareja. Estas personas persiguen una perfección que, en realidad, no existe, y en el proceso se olvidan de sí mismas y de su bienestar. El Dr. Carbonell advierte que vivir intentando cumplir con tantas responsabilidades y expectativas externas tiene un precio elevado, que termina afectando seriamente la calidad de vida. Cuando todo empieza a sentirse “demasiado”, es señal de que se ha cruzado un límite importante. Por eso, invita a hacer una pausa, a reevaluar prioridades y a adoptar una mirada más compasiva hacia uno mismo. En lugar de seguir empujando los propios límites hasta el agotamiento, propone poner el foco en el equilibrio personal y en la necesidad de recuperar el disfrute del día a día. Recomienda dejar de lado el perfeccionismo y aprender a decir que no, poniendo la salud mental y emocional por encima de las obligaciones impuestas o autoimpuestas. En conclusión, el Dr. Carbonell recuerda que no se debe jugar con la salud. Cuando la vida se vuelve abrumadora, es fundamental dar un paso atrás y priorizar el propio bienestar antes que las expectativas ajenas o la necesidad de cumplir con todo.
Por Instituto Carbonell 14 de junio de 2026
El Dr. Carbonell analiza el comportamiento de las personas excesivamente insistentes, aquellas que, a pesar de no recibir respuesta o interés, siguen buscando contacto a través de llamadas, mensajes, correos o apariciones frecuentes. Este tipo de insistencia, que puede comenzar como una muestra de interés legítimo, se convierte en un problema cuando no se respetan los límites que la otra persona intenta establecer. Según el Dr. Carbonell, es comprensible que al principio alguien insista con la intención de demostrar interés o de confirmar si hay una posibilidad real de vínculo. El problema surge cuando esa insistencia se vuelve invasiva, persiste frente a señales claras de rechazo o incomodidad, y no se acepta un “no” como respuesta. Por eso, el Dr. Carbonell recomienda establecer límites firmes y expresarlos de forma clara y directa. Es importante comunicar sin ambigüedades que no se desea continuar el contacto, que la otra persona está actuando unilateralmente y que su comportamiento está empezando a generar un impacto negativo. Si, pese a ello, la insistencia persiste y se traspasan los límites del respeto y la libertad personal, es necesario considerar la posibilidad de acudir a recursos legales para proteger el bienestar y la integridad emocional.  En resumen, el Dr. Carbonell subraya la importancia de no permitir que una relación indeseada o desequilibrada invada el espacio personal. La claridad, el autocuidado y, si es necesario, la intervención formal, son esenciales para poner fin a este tipo de situaciones.
Por Instituto Carbonell 14 de junio de 2026
El Dr. Carbonell aborda el fenómeno de la doble vida, un comportamiento que, aunque sorprendente, ha observado en numerosas ocasiones a lo largo de su experiencia clínica. Explica que existen personas que son capaces de mantener dos vidas paralelas —en ocasiones, incluso dos familias distintas— sin que una sepa de la existencia de la otra. Este tipo de comportamiento no siempre está asociado a perfiles extravagantes o fácilmente sospechosos; al contrario, muchas veces proviene de personas aparentemente normales, discretas y sencillas, lo que genera una gran sorpresa en quienes las rodean. El Dr. Carbonell subraya que su función como profesional no es juzgar, sino comprender y acompañar. No obstante, pone el foco en quienes sufren las consecuencias de estas dobles vidas: las víctimas, que pueden descubrir años después la existencia de otra familia, otros hijos, u otra vida completamente desconocida. A esas personas les recuerda que no tienen ninguna culpa de lo ocurrido y que la responsabilidad recae únicamente en quien eligió vivir con ocultamientos y engaños. En cuanto a las personas que llevan esa doble vida, muchas veces, cuando intentan justificar sus actos, reconocen que la situación se les fue de las manos. Afirman que no supieron cómo ponerle fin, ni a quién elegir, y que, finalmente, aprendieron a sostener ambas realidades simultáneamente, aunque ello implicara una gran carga emocional y, en muchos casos, daño colateral. En definitiva, el Dr. Carbonell confirma que sí, existen personas capaces de llevar una doble vida, pero lamentablemente, los que más sufren no son quienes la viven, sino quienes la descubren tarde y deben reconstruir su mundo emocional a partir de esa traición.