Alcohol y neuroimagen

4 de febrero de 2016

Desde hace años la tecnología aplicada a la imagen de la medicina, permite a investigadores como Jean- Luc Martinot, medir los desgastes del alcohol en el cerebro.

“Hemos querido averiguar cuál es el gasto de energía en las diferentes partes del cerebro de pacientes con un uso continuado de alcohol y si difiere en relación con sujetos no bebedores”

Para ello, se han utilizado imágenes por resonancia magnética que dan una representación excelente de la forma del cerebro, de su anatomía, de la materia gris y la materia blanca.

“Realizamos un estudio en pacientes con un consumo regular de alcohol que solicitaban desengancharse de la bebida pero no mostraban ningún rasgo serio, ningún otro síntoma de sufrimiento corporal” explica el investigador.

Estos individuos, según las resonancias y datos obtenidos con programas de ordenador, tenían una disminución de materia gris bastante acentuada en las regiones anteriores del cerebro, en las regiones frontales, es decir en la parte delantera del cerebro, y en las regiones frontales medias, o sea, entre los dos hemisferios.

La novedad es que las técnicas de análisis de imagen muestran que hasta en el consumo moderado, se pueden detectar anomalías no solo en el funcionamiento sino también en la estructura y ultra estructura misma del cerebro.

“No sabemos si estos síntomas son reversibles una vez dejen de beber. Estos resultados me dan un poco de miedo, a mi parecer en ellos se muestra que el alcohol es una sustancia aún más tóxica de lo que imaginábamos” finaliza el investigador.

VER VÍDEO INTERACTIVO

Por Instituto Carbonell 7 de marzo de 2026
El Dr. José Carbonell explica que las personas insaciables son aquellas a las que nunca les basta lo que haces por ellas, porque priorizan constantemente sus propias necesidades y objetivos por encima de los tuyos. Señala que suelen buscar cumplir sus deseos sin prestar verdadera atención a la reciprocidad, lo que genera relaciones desequilibradas donde uno siempre da y el otro apenas corresponde. Advierte que al principio este perfil no siempre es fácil de detectar, pero cuando se observa que la relación va en una sola dirección —cuando cuesta que devuelvan un favor o muestren la misma disponibilidad— es momento de reflexionar. Subraya la importancia de poner límites por salud mental, entendiendo que la amistad y cualquier vínculo sano deben basarse en el “quid pro quo”, en la reciprocidad. Aprender a decir “no” y no estar siempre disponible es fundamental para evitar el abuso emocional. Concluye que identificar a las personas insaciables y marcar límites claros es un acto de autocuidado necesario para mantener relaciones más equilibradas y saludables.
Por Instituto Carbonell 6 de marzo de 2026
El Dr. José Carbonell explica que los cambios de humor forman parte de la naturaleza humana, igual que las estaciones del año: hay días en los que nos sentimos eufóricos y otros en los que todo parece salir mal. Señala que estas fluctuaciones pueden deberse a múltiples factores, como cambios hormonales, estrés laboral, exámenes, clima, cansancio o incluso alteraciones biológicas. Subraya que, hasta cierto punto, son normales y debemos aprender a convivir con ellos desde la tolerancia, tanto hacia nosotros mismos como hacia los demás. Sin embargo, advierte que cuando estos cambios impiden llevar una vida normal, mantener una relación estable o funcionar adecuadamente en el día a día, es momento de buscar ayuda profesional para identificar qué está ocurriendo. También enfatiza la importancia de poner límites: comprender que alguien tenga un mal día no significa aceptar comportamientos dañinos o faltas de respeto. Concluye que los cambios de humor son habituales, pero deben gestionarse con responsabilidad, equilibrio y, si es necesario, apoyo especializado.
Por Instituto Carbonell 5 de marzo de 2026
El Dr. José Carbonell explica que la verdadera belleza surge del equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu. Señala que cuidar el cuerpo implica hacer deporte, atender la imagen y aceptarse, no necesariamente siguiendo patrones sociales, sino sintiéndose a gusto con uno mismo. En cuanto a la mente, destaca la importancia del aprendizaje continuo, la autocomprensión y la capacidad de convivir con la diversidad de opiniones y conflictos, entendiendo que el crecimiento personal es un proceso dinámico e individual. Respecto al espíritu, aclara que no se trata únicamente de religión, sino de encontrar un sentido de vida: un propósito que motive, ya sea la familia, el trabajo, las relaciones o cualquier proyecto vital. Cultivar ese sentido aporta estabilidad y felicidad. Concluye que la combinación armónica de estos tres pilares genera una belleza interna y externa auténtica, que se proyecta hacia los demás. Advierte, sin embargo, que es importante evitar el exceso de expectativas y la autoexigencia desmedida, ya que muchas veces no nos percibimos con la misma belleza real que los demás sí reconocen como fruto de ese trabajo integral.