Instituto carbonell

Astenia primaveral y cómo enfrentarnos a ella

29 de abril de 2019

En nuestra consulta, al inicio de la primavera, encontramos una serie de síntomas que se repiten en muchas personas . Estas se encuentran más cansadas, con falta de energía y más desmotivadas , sin aparentemente tener un motivo que explique estas sensaciones.

Todos estos síntomas suelen clasificarse en el fenómeno de la astenia primaveral , factor que, aunque los profesionales de la salud mental no se ponen de acuerdo en si es o no una patología, muchos de ellos definen la astenia como un proceso de adaptación de nuestro cuerpo al aumento de las temperaturas, la presión atmosférica y el cambio de horario . Además, muchos profesionales señalan incluso el aumento de recaídas en pacientes que anteriormente han sufrido problemas de ansiedad o depresión .

Por ello, proponemos una serie de pautas que nos sirvan para hacer frente a la astenia primaveral:

– Llevar una correcta higiene del sueño. Puede servir de ayuda establecer horarios y tiempos (incluso alarmas) para irnos a dormir y despertarnos, y mantener una rutina del sueño para así no someter a nuestro cuerpo a nuevos cambios además de los que ya nos aporta el inicio de la primavera.

– Cuidar lo que comemos. El artículo de Laura Conde publicado en la Vanguardia el 18 de marzo de este mismo año, señala ciertos alimentos que son clave para hacer frente a la astenia primaveral: el huevo, los cereales y granos integrales, los frutos secos y frutas y verduras nos aportan mucha energía sin provocarnos la sensación de pesadez y cansancio. Del mismo modo, deben evitarse comidas grasas y la “comida basura” ya que están relacionadas con los síntomas ansiosos y depresivos.

– Evitar el alcohol y el café. Los dos son grandes enemigos de la astenia, el alcohol por su efecto depresor, y la cafeína porque puede producir efectos que empeoren el agotamiento si causa mala calidad del sueño.

En opinión del Dr. Carbonell , no cabe duda de que el inicio de la primavera suele demostrar síntomas de cansancio y de menor bienestar en algunas personas. Por eso, es importante tener en cuenta estas pautas que sirvan para prevenir o mejorar el malestar común de la primavera . Igualmente, es recomendable acudir a un profesional de la salud mental si estos síntomas se mantienen o se intensifican.

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El Dr. José Carbonell explica que el consumo de alcohol puede afectar a nuestras capacidades y al funcionamiento del lóbulo frontal, haciendo que digamos o hagamos cosas que probablemente no haríamos en condiciones normales. El problema puede aparecer después, cuando desaparecen los efectos del alcohol y tenemos que afrontar las consecuencias de decisiones o comportamientos que no habríamos tenido estando sobrios.  Por ello, plantea la importancia de preguntarse si somos capaces de disfrutar del día a día sin necesidad de consumir alcohol, incluso en situaciones sociales como una comida, una celebración o un brindis. La cuestión, según señala, es valorar hasta qué punto necesitamos el alcohol para disfrutar de determinados momentos.
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El Dr. José Carbonell explica que algunas relaciones pueden convertirse en un verdadero “laberinto emocional”, en el que la persona siente que haga lo que haga siempre se equivoca: si da demasiado, se le reprocha, y si se distancia, también. Esta incertidumbre constante, unida a situaciones como la falta de respuesta o las contradicciones entre las palabras y los comportamientos de la pareja, puede generar un gran desgaste y sufrimiento.  Señala que, aunque la otra persona diga quererle y querer estar con él, lo importante es valorar cómo se está viviendo realmente la relación. Cuando una persona lleva mucho tiempo sintiéndose perdida y desgastada, es necesario detenerse y buscar una salida a esa dinámica en lugar de continuar atrapada en ella.
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El Dr. José Carbonell explica que es normal sentir rabia cuando se ha invertido mucho tiempo, esfuerzo y compromiso en una relación que finalmente no ha cumplido las expectativas o las promesas realizadas. Ante esta situación, considera importante aprender de la experiencia y no interpretarla únicamente como un fracaso.  Señala que en una relación es posible entregarse plenamente a la otra persona, pero sin dejar de reservar una parte de uno mismo para sus propios proyectos, intereses y bienestar. Recomienda mantener cierto desapego y evitar una entrega excesiva, porque cuando toda nuestra vida y expectativas dependen de la relación, una ruptura o el incumplimiento de los proyectos compartidos puede generar un impacto emocional mucho mayor.