Autolesiones en chicas: dramático incremento en los últimos años

8 de mayo de 2019

El número de casos de autolesiones en chicas ha aumentado notablemente en los últimos años. Así lo reveló un estudio publicado por Kapur y colaboradores en Reino Unido en octubre del 2017.

El estudio del que se derivan estas conclusiones consistió en hacer un análisis de los casos de autolesiones recogidos en los servicios médicos de Inglaterra entre 2001 y 2014. En este, se observaron dos factores: por una parte, las autoagresiones son mas frecuentes en chicas que en chicos y por otra parte el número de casos producidos en chicas ha aumentado considerablemente respecto a años anteriores.

– Autolesiones más frecuentes en chicas que en chicos:

Así pues, las autolesiones en gente joven de 10-19 años eran 3 veces más comunes en chicas. A nivel anual, en chicas se dan un 37.4 por 10,000 de primeros casos de autolesiones y en chicos solo un 12 por 10,000.

– Aumento de las autolesiones en chicas:

El estudio también encontró que mientras que los casos de autolesiones entre 2011 y 2014 se mantenían constantes, en los últimos tres años las autolesiones en chicas adolescentes (de entre 13 y 16 años) en el Reino Unido habían aumentado en un 68%.

Las hipótesis planteadas en este estudio es que el motivo por el que más mujeres jóvenes experimentan problemas mentales que derivan en autolesiones es el estrés que generan los cambios que suceden a esta edad, el aumento de las preocupaciones sobre la apariencia y un mayor contenido sobre autolesiones en televisión y la aparición de las redes sociales y todos los problemas que han causado en la autoestima de las más jóvenes.

De todos modos, independientemente de cual sea la causa, este estudio pretende ayudarnos a tomar consciencia del aumento de las autolesiones en chicas adolescentes, al igual que a darnos cuenta de que los servicios sanitarios no están respondiendo de forma adecuada a este aumento, pues solo la mitad de estas personas reciben ayuda por un profesional de la salud mental.

En opinión del Dr. Carbonell, los estudios hechos en Estados Unidos y en otros países de Europa pueden extrapolarse a lo que ocurre o va a ocurrir en corto plazo en España. Aún cuando no queda claro el motivo por el cual se produce un incremento tan importante de autolesiones es importante sensibilizarse de que en la actualidad es necesario estar mucho más pendiente de las adolescentes ya que estas tienen mayor riesgo de padecer trastornos que les lleven a las autolesiones.

 

Por Instituto Carbonell 6 de junio de 2026
El Dr. José Carbonell, médico y psiquiatra, explica con claridad cómo la ansiedad puede influir profundamente en la percepción y la dinámica de una relación de pareja. Según él, muchas personas llegan a consulta con síntomas de ansiedad —como opresión en el pecho, sensación de ahogo o pensamientos confusos— que asocian automáticamente a problemas con su pareja. Esta asociación puede ser acertada, pero también puede ser engañosa , y por eso es necesario profundizar antes de llegar a conclusiones. Carbonell subraya que la ansiedad personal muchas veces se proyecta sobre la relación de pareja . Cuando uno no se siente bien consigo mismo —por causas como el trabajo, los cambios estacionales, el estrés o incluso alteraciones hormonales o emocionales puntuales—, es fácil culpar a la relación o a la otra persona , simplemente porque es lo más cercano y lo que más impacto tiene en nuestro día a día. El error frecuente, explica, es interpretar el malestar interno como una señal de que la pareja no funciona o de que la otra persona “no aporta lo que debería”, cuando en realidad, lo que puede estar ocurriendo es una crisis personal que necesita ser identificada y tratada de manera individual . Asimismo, el doctor señala que las relaciones de pareja implican una convivencia emocional intensa , donde también se comparten las cargas emocionales. Por eso, si uno de los dos está atravesando un periodo de ansiedad, puede afectar el flujo de la relación sin que eso signifique necesariamente que el vínculo esté roto o destinado a fracasar. El mensaje clave del Dr. Carbonell es de precaución y autoconocimiento : si estás sintiendo ansiedad dentro de tu relación, antes de tomar decisiones drásticas, pregúntate si estás bien contigo mismo, si tus emociones pueden estar nublando tu juicio o si lo que realmente necesitas es ayuda profesional individual para recuperar el equilibrio. Muchas veces, con una pequeña intervención o guía externa, la relación puede volver a fluir con naturalidad .
Por Instituto Carbonell 5 de junio de 2026
 El Dr. José Carbonell, médico y psiquiatra, plantea una reflexión crítica sobre una frase muy extendida en la cultura del desarrollo personal: “Nada es imposible, si quieres, puedes.” Lejos de repetirla como un mantra motivacional, la desmonta con realismo y compasión. Según el Dr. Carbonell, esta frase, aunque aparentemente inspiradora, puede ser muy dañina y culpabilizante . Muchas veces, se utiliza para señalar a las personas que no han alcanzado sus metas como si el único motivo fuera su falta de esfuerzo, voluntad o pasión. Esto no solo es falso, sino también injusto. La realidad es que la vida está llena de condicionantes : el entorno, las circunstancias personales, el estado emocional, la salud mental, los recursos disponibles, el apoyo que se recibe y hasta la suerte, juegan un papel fundamental en los resultados que obtenemos. Por tanto, no todo depende únicamente de quererlo mucho. El Dr. Carbonell resalta que todos hacemos lo que podemos con las herramientas que tenemos en ese momento. A veces se consigue y a veces no. Y eso no significa fracaso ni falta de mérito. Lo importante no es caer en la trampa de estas frases hechas, sino mantener la paz con uno mismo y valorar el esfuerzo realizado , aunque no haya dado el resultado esperado. También subraya que la vida es larga, y las oportunidades pueden surgir en otro momento. No lograr algo hoy no quiere decir que nunca lo lograrás , y no hay que vivir con la frustración constante de no haberlo conseguido todo.
Por Instituto Carbonell 4 de junio de 2026
Cuando tenemos hambre no solo lo notamos físicamente, sino que también afecta a cómo nos sentimos y a nuestro comportamiento. Desde la fisiología, se explica por una bajada de los niveles de glucosa que lleva a que el cerebro disponga de menos energía para poder controlar las conductas y emociones. A su vez, se libera cortisol que provoca un estado de alerta y baja la capacidad de empatía y de control de las emociones. Ciertas investigaciones, como el estudio israelí “Factores externos en las decisiones judiciales” del 2011 realizado por Shai Danziger, Jonathan Levav y Liora Avnaim-Pesso, han señalado que si pasamos muchas horas sin comer nos volvemos más irritables y tenemos más conductas impulsivas y negativas. Este fenómeno es conocido como hangry , una combinación entre hungry (que significa hambriento) y angry (que significa enfadado), incluido en el Diccionario de Oxford en enero de 2018. La catedrática de Fisiología y Bases Fisiológicas de la Nutrición, Marta Garaulet, explica que tiene una base biológica y no se da únicamente en humanos. Asimismo, el estudio “¿Tienes hambre? Cuando el hambre se concibe como una emoción” publicado en la revista Emotion en 2018 por Jennifer K. MacCormack y Kristen A. Lindquist de la Asociación Estadounidense de Psicología, destacó que este fenómeno no solo ocurre por tener hambre, sino también por la interacción con situaciones desagradables o estresantes del día a día. Una de las cosas que ayudan a controlar estas situaciones es ser consciente de que tenemos hambre, ya que entender que el mal humor viene dado por una necesidad física reduce las conductas impulsivas y ayuda a tener mejores estrategias para afrontar situaciones negativas. A su vez, tener unos horarios y pautas a la hora de comer y saber escuchar las señalas del propio cuerpo ayuda a tener un mejor estado de ánimo y una mayor gestión de las emociones. En opinión del Dr. Carbonell, hay que saber escuchar al cuerpo y entender que, si reaccionamos mal a ciertas situaciones, puede ser debido a la necesidad de comer, de esta manera controlaremos mejor la impulsividad y reacción ante ciertas situaciones.