¿Cómo mejorar la capacidad de adaptación en los niños?

3 de junio de 2020
El desarrollo de una persona y su camino por las diferentes etapas de la vida implica haber pasado por experiencias que nos han obligado a adaptarnos. Para esto, hemos utilizado herramientas (esquemas de pensamiento) que aprendimos en momentos anteriores.. Aunque a veces no nos sirven y tenemos que buscar nuevos para que nos ayuden. La flexibilidad cognitiva es la habilidad que nos ayuda a adaptar nuestra forma de actuar en cada circunstancia.

En el caso de los niños, ellos necesitan rutinas fijas para poder conseguir una estabilidad. Sus formas de actuar y de pensar son más rígidos, ya que la flexibilidad aún no se ha desarrollado lo suficiente y por eso necesitan más ayuda para solucionar los retos con los que se encuentran. Por eso, se recomienda ir ejercitando la flexibilidad cognitiva para que el futuro, cuando sean adultos, la apliquen con mayor facilidad. 

A continuación, os proponemos las siguientes pautas para que nuestros hijos vayan poniendo en práctica la flexibilidad cognitiva.
  • Realizar actividades creativas, ya sea lo artístico como el juego imaginativo.
  • Crear momentos en casa de debate, por ejemplo, cuando leemos un cuento o vemos una película preguntar a nuestros hijos sobre su opinión. Después también deberán escuchar las opiniones de los demás. 
  • Negociar ciertas normas con nuestros hijos. Esto les ayudará a comprender el porqué de los límites. 
  • Buscar un día a la semana que sea diferente a la rutina. La improvisación también ayuda a potenciar la flexibilidad cognitiva. 
En opinión del Dr. Carbonell, siempre que hay que buscar maneras de mejorar las habilidades y las capacidades de los niños y adolescentes que les preparará mejor de cara al futuro. Aprender buenos esquemas desde la infancia nos ayudará a resolver los conflictos de una forma más efectiva de adultos.
Por Instituto Carbonell 22 de mayo de 2026
El Dr. José Carbonell, médico y psiquiatra, aborda el tema de las relaciones secretas. Explica que mantener una relación en secreto puede ser válido y funcional si es una decisión mutua , tomada para evitar interferencias externas mientras la relación se consolida. Sin embargo, si es uno de los dos quien impone el secreto , esto puede ser señal de que no quiere validar la relación públicamente, tiene algo que ocultar o no está comprometido del todo. En esos casos, el secreto sostenido en el tiempo puede dañar la relación , generar frustración y, eventualmente, hacer que la persona que ha sido ocultada pierda el interés o la confianza. La clave, según el doctor, está en la transparencia, el acuerdo mutuo y el respeto , ya que las relaciones necesitan validación y espacio para crecer de forma sana. 
Por Instituto Carbonell 21 de mayo de 2026
El Dr. José Carbonell, médico y psiquiatra, reflexiona sobre el miedo que muchas personas sienten al tomar decisiones, ya sea por las que tomaron en el pasado o las que deben enfrentar en el futuro. Explica que es natural tener inseguridad e incertidumbre, pero que vivir en la duda constante o en el arrepentimiento solo genera malestar .  Aconseja no juzgar con dureza las decisiones pasadas, sino verlas como parte del aprendizaje vital , y recuerda que nadie puede garantizar que una decisión futura será perfecta . Por eso, recomienda vivir las decisiones plenamente , disfrutando del presente, y una vez que se elige un camino, avanzar sin culpas . El mensaje central es claro: las decisiones forman parte del crecimiento personal , y lo más importante no es acertar siempre, sino actuar con convicción y aprender en el proceso .
Por Instituto Carbonell 20 de mayo de 2026
Vivimos en un mundo marcado por la rapidez y la necesidad de lo inmediato. La problemática radica en que no siempre obtenemos una respuesta instantánea ante una situación, lo que puede generar ansiedad, preocupación o malestar emocional. Como mecanismos de defensa, ante estas situaciones, la mente suele anticipar escenarios negativos o buscar explicaciones inmediatas para reducir esa ansiedad. Desde la psicología se ha estudiado este problema para analizar la reacción ante lo desconocido y la dificultad para tolerar la incertidumbre. Los investigadores Michel Dugas y Kristin Buhr (2009), identificaron este concepto como un factor relacionado con la preocupación crónica y la ansiedad. Posteriormente, el psicólogo R. Nicholas Carleton, publicó en Expert Review of Neurotherapeutics (2012) y en Journal of Anxiety Disorders (2016), su relación con la depresión y el trastorno obsesivo compulsivo, considerando el miedo a lo desconocido, como uno de los principales miedos que tenemos las personas. Asimismo, la psicóloga María Bernardo explica que aprender a reconocer esa incomodidad es el primer paso para gestionarla. También recomienda diferenciar aquello que podemos controlar de lo que no depende de nosotros y retrasar unos minutos la necesidad de buscar respuestas inmediatas. Para reducir esa sensación de incertidumbre, el cerebro suele buscar alivio inmediato. Algunas personas sacan conclusiones rápidas, otras necesitan pedir constantemente opinión a los demás y muchas recurren al móvil como forma de distracción. De hecho, investigaciones recientes relacionan la intolerancia a la incertidumbre con un uso problemático del smartphone. Aceptar que no podemos tener certeza absoluta sobre todo puede ayudarnos a reducir la ansiedad. En una sociedad marcada por la inmediatez y la sobreinformación, aprender a convivir con la incertidumbre se ha convertido en una habilidad cada vez más importante. En opinión del Dr. Carbonell, no hay que vivir con esa necesidad de lo inmediato, sino disfrutar y descubrir los procesos que nos llevan a conseguir las metas y objetivos.