Instituto carbonell

¿Cómo mejorar la capacidad de adaptación en los niños?

3 de junio de 2020
El desarrollo de una persona y su camino por las diferentes etapas de la vida implica haber pasado por experiencias que nos han obligado a adaptarnos. Para esto, hemos utilizado herramientas (esquemas de pensamiento) que aprendimos en momentos anteriores.. Aunque a veces no nos sirven y tenemos que buscar nuevos para que nos ayuden. La flexibilidad cognitiva es la habilidad que nos ayuda a adaptar nuestra forma de actuar en cada circunstancia.

En el caso de los niños, ellos necesitan rutinas fijas para poder conseguir una estabilidad. Sus formas de actuar y de pensar son más rígidos, ya que la flexibilidad aún no se ha desarrollado lo suficiente y por eso necesitan más ayuda para solucionar los retos con los que se encuentran. Por eso, se recomienda ir ejercitando la flexibilidad cognitiva para que el futuro, cuando sean adultos, la apliquen con mayor facilidad. 

A continuación, os proponemos las siguientes pautas para que nuestros hijos vayan poniendo en práctica la flexibilidad cognitiva.
  • Realizar actividades creativas, ya sea lo artístico como el juego imaginativo.
  • Crear momentos en casa de debate, por ejemplo, cuando leemos un cuento o vemos una película preguntar a nuestros hijos sobre su opinión. Después también deberán escuchar las opiniones de los demás. 
  • Negociar ciertas normas con nuestros hijos. Esto les ayudará a comprender el porqué de los límites. 
  • Buscar un día a la semana que sea diferente a la rutina. La improvisación también ayuda a potenciar la flexibilidad cognitiva. 
En opinión del Dr. Carbonell, siempre que hay que buscar maneras de mejorar las habilidades y las capacidades de los niños y adolescentes que les preparará mejor de cara al futuro. Aprender buenos esquemas desde la infancia nos ayudará a resolver los conflictos de una forma más efectiva de adultos.
Por Instituto Carbonell 17 de agosto de 2026
El TDAH en mujeres y niñas suele pasar desapercibido porque predomina la inatención (despistes, desorganización) frente a la hiperactividad visible. Al no ser disruptivas, muchas niñas cargan con etiquetas injustas como “vaga” o “distraída”. Asimismo, ellas suelen enmascarar sus síntomas y expresar la desregulación emocional mediante ansiedad, tristeza o baja autoestima, lo que deriva en diagnósticos erróneos. En la revisión de Quinn y Madhoo (2014), publicada en The Primary Care Companion for CNS Disorders , se halló que las mujeres son diagnosticadas a edades mucho más avanzadas y presentan tasas de depresión y ansiedad significativamente superiores. Para un tratamiento eficaz, es vital un abordaje multimodal (familia, escuela y especialistas) e individualizado que considere también las fluctuaciones hormonales, las cuales influyen directamente en la intensidad de los síntomas. En opinión del Dr. Carbonell, es fundamental detectar este perfil inatento para evitar que el constante esfuerzo por enmascarar los síntomas agote la salud mental de la mujer. Una valoración especializada permite sustituir las etiquetas negativas por herramientas que potencien la seguridad y el bienestar personal.
Por Instituto Carbonell 14 de agosto de 2026
Durante las vacaciones de verano muchos padres flexibilizan el tiempo de exposición de los hijos a las pantallas, pero los expertos recalcan que no solo es importante el tiempo de exposición que puedan tener si no también la función que están desempeñando en esos momentos. En el artículo publicado en El País en el 2026 la psiquiatra Lucía Torres, directora médica de Tranquilamente, explica que el enfoque sobre esta tema no debería ser exclusivamente el número de horas que puedan pasar delante de ellas, si no si se les da por evitar el aburrimiento, el enfado o la frustración. Si ocurre por este motivo, estamos evitando que pasen por estos momentos que son necesarios para su desarrollo. Los expertos indican que los niños necesitan pasar por esas experiencias para ayudar a autorregularse y que tengan menos dificultades en la edad adulta. A la vez, indican que también es importante el contenido que puedan visualizar, ya que visualizar imágenes que aún no están preparados para entender puede generar cuadros de ansiedad, alteraciones de sueño o miedo. Por todo ello, los expertos recomiendan hacer un uso responsable de las pantallas, priorizando actividades al aire libre o juegos con amigos, mantener unas rutinas de sueño y descanso incluso en verano y, facilitarles alternativas de juegos donde puedan explorar la imaginación, creatividad y habilidades sociales. En opinión del Dr. Carbonell, es importante fomentar un uso adecuado de las pantallas para prevenir posibles trastornos como ansiedad, problemas de sueño, cansancio o irritabilidad y, si se necesita ayuda acudir a un profesional.
Por Instituto Carbonell 13 de agosto de 2026
Episodio Completo del Podcast Karma Health Project con el Doctor Rubí