Instituto carbonell

Consumir alcohol regularmente amenaza la fertilidad

2 de diciembre de 2015

Un estudio realizado en la Universidad Southern Denmark (Dinamarca) y publicado en la revista British Medical Journal ha alertado de que el consumo regular de alcohol pone en peligro la fertilidad.

Para realizar el estudio se administró un cuestionario sobre los hábitos de consumo de alcohol, tanto de la frecuencia como de la cantidad, a 1.221 hombres de edades comprendidas entre los 18 y los 28 años. A continuación se llevó a cabo un análisis de su semen y su capacidad hormonal reproductiva.

Los resultados mostraron un consumo promedio de 11 bebidas alcohólicas a la semana, habiendo un 64 % que reconocía haberse emborrachado el mes anterior y un 59% que se había emborrachado en más de dos ocasiones. A continuación se compararon estos resultados con los análisis de esperma, descubriendo que el recuento total y proporción de espermatozoides obtenían peores resultados cuanto mayor era el consumo de alcohol.

“Este es, a nuestro entender, el primer estudio entre hombres jóvenes saludables con información detallada sobre el consumo de alcohol, dado el hecho de que los hombres jóvenes en el mundo occidental beben mucho, es un problema de salud pública y podría ser un factor que contribuye a la baja cantidad de esperma que se ha observado en los varones occidentales” comentan los investigadores del estudio.

Aunque muchos estudios ya habían mostrado que el exceso de ingesta de alcohol es perjudicial para la salud en general, este sugiere la asociación entre consumo de alcohol regular y la salud reproductiva. Por consiguiente, tenemos que ser más conscientes de que el alcohol, incluso el consumo moderado, tiene efectos perjudiciales para nuestra salud.

Por Instituto Carbonell • 20 de octubre de 2026
El insomnio se ha convertido en un importante problema de salud pública en España, donde aproximadamente el 43 % de la población presenta algún síntoma y el 14 % de los adultos sufre insomnio crónico. Una investigación liderada por Francesca Cañellas, psiquiatra especializada en Medicina del Sueño, en la que participaron ocho unidades del sueño españolas, confirmó la existencia de cinco subtipos de insomnio. Los resultados mo straron que el 82 % de los pacientes atendidos pertenecían a los subtipos 1 y 3, considerados los más complejos, y que muchos llevaban más de siete años padeciendo este problema antes de acudir a consulta. El subtipo 1 se caracteriza por un insomnio grave, una elevada angustia y síntomas depresivos, mientras que el subtipo 3 presenta una tendencia a la negatividad y una respuesta deficiente a los tratamientos. Por otro lado, las redes sociales difunden numerosos trucos para mejorar el sueño, como por ejemplo ducharse a oscuras antes de acostarse. Sin embargo, los expertos, como María José Martínez Madrid, doctora en Fisiología, señalan que no existen estudios específicos que demuestren la eficacia de este método para combatir el insomnio. Aun así, las duchas templadas, de entre 38 y 40 grados, durante unos 10 minutos y una o dos horas antes de dormir, pueden facilitar la conciliación del sueño y mejorar su calidad. Además, reducir la iluminación por la noche, utilizar luces cálidas y evitar las pantallas ayuda a favorecer la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño. Por tanto, aunque ducharse a oscuras puede contribuir a la relajación, no es una solución milagrosa. Lo más importante es mantener una rutina nocturna saludable y constante. En opinión del Dr. Carbonell, es fundamental dar más importancia al insomnio, ya que puede afectar gravemente a la salud y a la calidad de vida. Si el insomnio persiste, lo mejor es acudir a un profesional de la salud mental para recibir ayuda adecuada.
Por Instituto Carbonell • 20 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que algunas personas afrontan las relaciones de pareja de una manera muy práctica, valorando continuamente los aspectos positivos y negativos de la otra persona para decidir si quieren continuar conociéndola o darle una nueva oportunidad. Aunque este método pueda parecer útil para tomar decisiones, también puede hacer que la relación se convierta en una evaluación constante, como si cada cita fuera una especie de examen.  Señala que es comprensible que cada persona tenga sus preferencias y límites, como no querer una pareja con determinadas cargas personales o con poca disponibilidad. Sin embargo, advierte que convertir continuamente la relación en una “balanza” de pros y contras puede condicionar la forma de relacionarse y dificultar que la conexión se desarrolle de manera natural.
Por Instituto Carbonell • 19 de octubre de 2026
El Dr. José Carbonell explica que el consumo de alcohol puede afectar a nuestras capacidades y al funcionamiento del lóbulo frontal, haciendo que digamos o hagamos cosas que probablemente no haríamos en condiciones normales. El problema puede aparecer después, cuando desaparecen los efectos del alcohol y tenemos que afrontar las consecuencias de decisiones o comportamientos que no habríamos tenido estando sobrios.  Por ello, plantea la importancia de preguntarse si somos capaces de disfrutar del día a día sin necesidad de consumir alcohol, incluso en situaciones sociales como una comida, una celebración o un brindis. La cuestión, según señala, es valorar hasta qué punto necesitamos el alcohol para disfrutar de determinados momentos.