Instituto carbonell

Cuando reaccionamos desproporcionadamente

11 de julio de 2018

El catastrofismo es un método de afrontamiento que consiste en ponerse en lo peor ante situaciones nuevas e inciertas, así puedes sentir alivio al darte cuenta que “no ha sido tan horrible”. Este método suele ser utilizado por personas ansiosas, dado que al sentir altos niveles de ansiedad, buscan una forma de descargarse de esta sensación tan desagradable, intentando controlar al máximo la situación al ponerse en el peor escenario. Así lo refleja un artículo publicado por Linda Blair en el periódico inglés The Guardian.

El problema, es que este método no te permite gestionar tu ansiedad de forma interna y calmar tu mismo el malestar por la situación, sino que te hace gestionarla de forma externa, lo cual supone que tu bienestar o malestar depende únicamente de las cosas que suceden.

El catastrofismo empieza por ejemplo, al sentir algún tipo de molestia y pensar que puede ser algo grave. En ese momento buscamos nuestros síntomas en internet o acudimos al médico, pues necesitamos que otra persona nos reasegure que todo está bien. El problema, es que aunque en ese momento nos sentimos mejor, en nuestro cerebro queda grabado que debemos buscar información o ayuda cada vez que nos pase algo, ya que pensamos que nuestros síntomas corresponden a una enfermedad grave. Así, los catastrofistas entran en un ciclo vicioso por el cual buscan opinión externa ante el más mínimo síntoma y cada vez necesitan mas opiniones diversas.

Todo ello a nivel ansioso, se traduce en que se produce un aumento de la ansiedad, que ellos mismos son incapaces de calmar y acaban necesitando siempre un agente externo para tranquilizarse.

En opinión del Dr. Carbonell, frente a estos mecanismos de reaccionar, es importante buscar ayuda psicológica para aprender a gestionar mejor los eventos de la vida sin tanto sufrimiento.

Por Instituto Carbonell 17 de agosto de 2026
El TDAH en mujeres y niñas suele pasar desapercibido porque predomina la inatención (despistes, desorganización) frente a la hiperactividad visible. Al no ser disruptivas, muchas niñas cargan con etiquetas injustas como “vaga” o “distraída”. Asimismo, ellas suelen enmascarar sus síntomas y expresar la desregulación emocional mediante ansiedad, tristeza o baja autoestima, lo que deriva en diagnósticos erróneos. En la revisión de Quinn y Madhoo (2014), publicada en The Primary Care Companion for CNS Disorders , se halló que las mujeres son diagnosticadas a edades mucho más avanzadas y presentan tasas de depresión y ansiedad significativamente superiores. Para un tratamiento eficaz, es vital un abordaje multimodal (familia, escuela y especialistas) e individualizado que considere también las fluctuaciones hormonales, las cuales influyen directamente en la intensidad de los síntomas. En opinión del Dr. Carbonell, es fundamental detectar este perfil inatento para evitar que el constante esfuerzo por enmascarar los síntomas agote la salud mental de la mujer. Una valoración especializada permite sustituir las etiquetas negativas por herramientas que potencien la seguridad y el bienestar personal.
Por Instituto Carbonell 14 de agosto de 2026
Durante las vacaciones de verano muchos padres flexibilizan el tiempo de exposición de los hijos a las pantallas, pero los expertos recalcan que no solo es importante el tiempo de exposición que puedan tener si no también la función que están desempeñando en esos momentos. En el artículo publicado en El País en el 2026 la psiquiatra Lucía Torres, directora médica de Tranquilamente, explica que el enfoque sobre esta tema no debería ser exclusivamente el número de horas que puedan pasar delante de ellas, si no si se les da por evitar el aburrimiento, el enfado o la frustración. Si ocurre por este motivo, estamos evitando que pasen por estos momentos que son necesarios para su desarrollo. Los expertos indican que los niños necesitan pasar por esas experiencias para ayudar a autorregularse y que tengan menos dificultades en la edad adulta. A la vez, indican que también es importante el contenido que puedan visualizar, ya que visualizar imágenes que aún no están preparados para entender puede generar cuadros de ansiedad, alteraciones de sueño o miedo. Por todo ello, los expertos recomiendan hacer un uso responsable de las pantallas, priorizando actividades al aire libre o juegos con amigos, mantener unas rutinas de sueño y descanso incluso en verano y, facilitarles alternativas de juegos donde puedan explorar la imaginación, creatividad y habilidades sociales. En opinión del Dr. Carbonell, es importante fomentar un uso adecuado de las pantallas para prevenir posibles trastornos como ansiedad, problemas de sueño, cansancio o irritabilidad y, si se necesita ayuda acudir a un profesional.
Por Instituto Carbonell 13 de agosto de 2026
Episodio Completo del Podcast Karma Health Project con el Doctor Rubí