Cuando reaccionamos desproporcionadamente

11 de julio de 2018

El catastrofismo es un método de afrontamiento que consiste en ponerse en lo peor ante situaciones nuevas e inciertas, así puedes sentir alivio al darte cuenta que “no ha sido tan horrible”. Este método suele ser utilizado por personas ansiosas, dado que al sentir altos niveles de ansiedad, buscan una forma de descargarse de esta sensación tan desagradable, intentando controlar al máximo la situación al ponerse en el peor escenario. Así lo refleja un artículo publicado por Linda Blair en el periódico inglés The Guardian.

El problema, es que este método no te permite gestionar tu ansiedad de forma interna y calmar tu mismo el malestar por la situación, sino que te hace gestionarla de forma externa, lo cual supone que tu bienestar o malestar depende únicamente de las cosas que suceden.

El catastrofismo empieza por ejemplo, al sentir algún tipo de molestia y pensar que puede ser algo grave. En ese momento buscamos nuestros síntomas en internet o acudimos al médico, pues necesitamos que otra persona nos reasegure que todo está bien. El problema, es que aunque en ese momento nos sentimos mejor, en nuestro cerebro queda grabado que debemos buscar información o ayuda cada vez que nos pase algo, ya que pensamos que nuestros síntomas corresponden a una enfermedad grave. Así, los catastrofistas entran en un ciclo vicioso por el cual buscan opinión externa ante el más mínimo síntoma y cada vez necesitan mas opiniones diversas.

Todo ello a nivel ansioso, se traduce en que se produce un aumento de la ansiedad, que ellos mismos son incapaces de calmar y acaban necesitando siempre un agente externo para tranquilizarse.

En opinión del Dr. Carbonell, frente a estos mecanismos de reaccionar, es importante buscar ayuda psicológica para aprender a gestionar mejor los eventos de la vida sin tanto sufrimiento.

Por Instituto Carbonell 22 de mayo de 2026
El Dr. José Carbonell, médico y psiquiatra, aborda el tema de las relaciones secretas. Explica que mantener una relación en secreto puede ser válido y funcional si es una decisión mutua , tomada para evitar interferencias externas mientras la relación se consolida. Sin embargo, si es uno de los dos quien impone el secreto , esto puede ser señal de que no quiere validar la relación públicamente, tiene algo que ocultar o no está comprometido del todo. En esos casos, el secreto sostenido en el tiempo puede dañar la relación , generar frustración y, eventualmente, hacer que la persona que ha sido ocultada pierda el interés o la confianza. La clave, según el doctor, está en la transparencia, el acuerdo mutuo y el respeto , ya que las relaciones necesitan validación y espacio para crecer de forma sana. 
Por Instituto Carbonell 21 de mayo de 2026
El Dr. José Carbonell, médico y psiquiatra, reflexiona sobre el miedo que muchas personas sienten al tomar decisiones, ya sea por las que tomaron en el pasado o las que deben enfrentar en el futuro. Explica que es natural tener inseguridad e incertidumbre, pero que vivir en la duda constante o en el arrepentimiento solo genera malestar .  Aconseja no juzgar con dureza las decisiones pasadas, sino verlas como parte del aprendizaje vital , y recuerda que nadie puede garantizar que una decisión futura será perfecta . Por eso, recomienda vivir las decisiones plenamente , disfrutando del presente, y una vez que se elige un camino, avanzar sin culpas . El mensaje central es claro: las decisiones forman parte del crecimiento personal , y lo más importante no es acertar siempre, sino actuar con convicción y aprender en el proceso .
Por Instituto Carbonell 20 de mayo de 2026
Vivimos en un mundo marcado por la rapidez y la necesidad de lo inmediato. La problemática radica en que no siempre obtenemos una respuesta instantánea ante una situación, lo que puede generar ansiedad, preocupación o malestar emocional. Como mecanismos de defensa, ante estas situaciones, la mente suele anticipar escenarios negativos o buscar explicaciones inmediatas para reducir esa ansiedad. Desde la psicología se ha estudiado este problema para analizar la reacción ante lo desconocido y la dificultad para tolerar la incertidumbre. Los investigadores Michel Dugas y Kristin Buhr (2009), identificaron este concepto como un factor relacionado con la preocupación crónica y la ansiedad. Posteriormente, el psicólogo R. Nicholas Carleton, publicó en Expert Review of Neurotherapeutics (2012) y en Journal of Anxiety Disorders (2016), su relación con la depresión y el trastorno obsesivo compulsivo, considerando el miedo a lo desconocido, como uno de los principales miedos que tenemos las personas. Asimismo, la psicóloga María Bernardo explica que aprender a reconocer esa incomodidad es el primer paso para gestionarla. También recomienda diferenciar aquello que podemos controlar de lo que no depende de nosotros y retrasar unos minutos la necesidad de buscar respuestas inmediatas. Para reducir esa sensación de incertidumbre, el cerebro suele buscar alivio inmediato. Algunas personas sacan conclusiones rápidas, otras necesitan pedir constantemente opinión a los demás y muchas recurren al móvil como forma de distracción. De hecho, investigaciones recientes relacionan la intolerancia a la incertidumbre con un uso problemático del smartphone. Aceptar que no podemos tener certeza absoluta sobre todo puede ayudarnos a reducir la ansiedad. En una sociedad marcada por la inmediatez y la sobreinformación, aprender a convivir con la incertidumbre se ha convertido en una habilidad cada vez más importante. En opinión del Dr. Carbonell, no hay que vivir con esa necesidad de lo inmediato, sino disfrutar y descubrir los procesos que nos llevan a conseguir las metas y objetivos.