Instituto carbonell

¿Cuánta agua hay que beber?

23 de septiembre de 2016

Sabemos que es importante beber líquidos en abundancia cuando las temperaturas se elevan. Pero mantenerse hidratado es una necesidad diaria, no importa lo que diga el termómetro. Muchos de nosotros no tomamos suficiente agua, especialmente las personas mayores. “Las personas mayores no sienten tanta sed como cuando eran más jóvenes. Y eso podría ser un problema si están tomando medicación que puede causar pérdida de fluidos, como un diurético,” dice el Dr. Julian Seifter, especialista en riñones y profesor asociado de medicina de la Facultad de medicina de Harvard.

El agua mantiene todos los sistemas del cuerpo funcionando correctamente. El Informe Especial de Harvard Health, señala que el agua tiene muchas funciones importantes, tales como:

  • llevar nutrientes y oxígeno a las células
  • limpieza de bacterias de la vejiga
  • ayudar a la digestión
  • prevenir el estreñimiento
  • normalizar la presión arterial
  • estabilizar el latido del corazón
  • mantenimiento de las articulaciones
  • protección de los órganos y tejidos
  • regulación de la temperatura corporal
  • mantener el equilibrio de electrolitos (sodio).

Si no bebemos suficiente agua, corremos el riesgo de deshidratarnos. Las señales de advertencia de la deshidratación incluyen debilidad, presión arterial baja, mareos, confusión, u oscurecimiento de la orina.

Por lo tanto, ¿qué cantidad de agua se debe beber? La mayoría de las personas necesitan alrededor de cuatro a seis vasos de agua cada día .

Las necesidades de agua varían

La regla diaria de cuatro a seis vasos es para personas que en general están sanas. Puede que tomemos demasiada agua si padecemos ciertas condiciones de salud, como la enfermedad del tiroides o riñón, hígado, o problemas del corazón; o si está tomando medicamentos que lo hagan retener el agua, como los medicamentos no esteroides antiinflamatorios (NSAID), analgésicos opiáceos, y algunos antidepresivos.

¿Cuánta agua debemos beber si encajamos en esa categoría? No hay una única respuesta para todos. El Dr. Seifter dice que la ingesta de agua debe ser individualizada, y debemos consultar con nuestro médico para asegurarnos de que estamos tomando la cantidad correcta.

Consejos para mantenerse hidratado

No es sólo el agua nos mantiene hidratados. Todas las bebidas que contienen agua contribuyen a nuestras necesidades diarias.

Por supuesto, hay muchas razones por las que el agua sigue siendo la mejor opción. Recuerde, las bebidas azucaradas pueden provocar aumento de peso e inflamación, lo que puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades como la diabetes. El exceso de cafeína puede producir nerviosismo y dificultar el sueño.

Para evitar la deshidratación, es necesario beber líquidos poco a poco, a lo largo del día. También nos podemos hidratar a través de alimentos ricos en agua, como ensaladas y frutas.

En resumen, la hidratación juega un papel mucho más importante de lo que nos imaginamos para nuestra salud, por lo que es fundamental que dentro del objetivo de llevar una dieta más sana prestemos especial atención a esta cuestión. Sin duda, nos ayudará a tener una vida más saludable.

Por Instituto Carbonell • 2 de octubre de 2026
La salud mental es una parte de nuestra salud global y, así cómo vamos al médico para un problema físico, es importante también acudir a especialistas en salud mental para cuidarnos. En la entrevista de La Vanguardia, Álvaro Moleón, psiquiatra de la Unidad de Hospitalización de Salud Mental del Hospital Virgen del Rocío y director del Instituto Andaluz de Salud Cerebral en Sevilla, habla de la importancia de tratar la salud mental con naturalidad y de pedir ayuda cuando no estamos bien. En el artículo también explica la diferencia entre experimentar emociones como la tristeza y padecer un trastorno como la depresión. Experimentar emociones o malestar emocional no implica tener un trastorno, sin embargo cuando éstas provocan un malestar que se cronifica en el tiempo, se intensifican o empiezan a afectar en nuestro día a día, es importante prestarles atención, no normalizar ese sufrimiento y pedir ayuda a un especialista en salud mental. Uno de los retos actuales de la salud mental, hoy en día, es el exceso de información que obtenemos a través de las redes sociales y la inteligencia artificial, sobre todo en los más jóvenes, y los autodiagnósticos que se hacen a través de ello. Contar con información puede ser útil, pero un autodiagnóstico no puede sustituir la valoración de un profesional. En opinión del Dr. Carbonell, es importante pedir ayuda a profesionales cuando lo que sentimos nos afecta en nuestro día a día, ya que así, se puede actuar de una forma temprana y puede marcar una diferencia en mejorar el bienestar y evolución de los trastornos mentales.
Por Instituto Carbonell • 30 de septiembre de 2026
Según José Luis Trejo, neurocientífico e investigador en el centro de Neurociencias Cajal, expone que hacer ejercicio ayuda a mejorar el funcionamiento de las neuronas, mejora las conexiones entre ellas y puede contribuir a aumentar la capacidad cognitiva. Además, el ejercicio puede tener efectos positivos sobre el estado de ánimo y ayudar a reducir síntomas relacionados con la ansiedad y la depresión. Desde una perspectiva psicológica, también es importante diferenciar entre hacer ejercicio y llevar una vida activa. Pasar muchas horas sentado o realizando actividades sedentarias puede afectar negativamente al bienestar. Por ello, no es necesario realizar siempre entrenamientos intensos, sino incorporar pequeños momentos de movimiento durante el día, como caminar, subir escaleras o levantarse periódicamente. Otro aspecto importante es la relación entre ejercicio, estrés y bienestar. Aunque la actividad física puede ser beneficiosa, realizarla de manera excesiva puede convertirse en una fuente de estrés. Esto demuestra que buscar constantemente la perfección o exigirnos demasiado, incluso en aspectos relacionados con la salud, puede terminar siendo perjudicial para nuestro bienestar psicológico. Además, nuestros hábitos diarios pueden influir en nuestro bienestar. Dormir bien, tener una alimentación adecuada, hacer ejercicio y controlar el estrés son factores que ayudan a mantener una buena salud física y psicológica. En opinión del Dr. Carbonell, es importante mantenerse activo, pero también encontrar un equilibrio y no convertir el ejercicio en una fuente de estrés. Por ello, cuidar el cuerpo también es una forma de cuidar nuestra mente.
Por Instituto Carbonell • 25 de septiembre de 2026
Según el estudio publicado en The Conversation , realizado por Miguel Ángel Castro Nogueira, doctor en Antropología, Laureano Castro, doctor por la Universidad Complutense de Madrid, y Miguel Ángel Toro Ibáñez, Doctor e investigador, proponen que los seres humanos pensamos que somos racionales y que tomamos decisiones basándonos en los hechos. Sin embargo, muchas veces mantenemos ideas equivocadas, ignoramos información que contradice lo que pensamos o justificamos decisiones que no han sido acertadas.  El razonamiento humano no sirve solamente para buscar la verdad, sino también para relacionarnos con otras personas. Muchas veces razonamos para defender nuestras decisiones, convencer a los demás o mantener nuestras ideas dentro de un grupo. Esto puede explicar por qué nos resulta más fácil encontrar errores en las opiniones de otras personas que reconocer los nuestros y por qué tendemos a buscar información que confirma lo que ya pensamos. Nuestras creencias también se forman a través de lo que aprendemos de otras personas y de nuestro entorno. Desde pequeños recibimos aprobación o rechazo y vamos aprendiendo qué comportamientos e ideas son aceptadas. Con el tiempo, algunas de estas ideas pueden parecernos naturales y evidentes, aunque hayan sido aprendidas. Por eso, cambiar de opinión puede resultar difícil, ya que nuestras creencias están relacionadas con nuestras experiencias, emociones y relaciones con los demás. Aun así, la racionalidad puede desarrollarse mediante la ciencia, el pensamiento crítico y el intercambio de ideas. Estos permiten revisar nuestras creencias y corregir algunos errores. Por tanto, la racionalidad no depende únicamente de cada persona, sino también de la capacidad de la sociedad para crear espacios en los que podamos cuestionar nuestras propias ideas y cambiar de opinión cuando sea necesario. En opinión del Dr.Carbonell, no siempre razonamos de manera objetiva, sino que muchas veces buscamos confirmar lo que ya creemos. Por eso, es importante desarrollar el pensamiento crítico y aprender a cuestionar nuestras propias ideas.