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Depresión: ¿falta de voluntad o de neurotransmisores?

11 de marzo de 2016

Cuando estamos deprimidos nos sentimos invadidos por un sentimiento de apatía que puede ser de mayor o menor grado. El desinterés y la incapacidad para disfrutar también se hacen evidentes.

Ante esta situación, es común que nuestro entorno nos anime a hacer cosas con la intención de que recuperemos el ánimo. No obstante, hay que tener en cuenta que muchas veces, las personas deprimidas simplemente no pueden, igual que quien se ha fracturado la pierna, no puede caminar.

Suele ocurrir que las sugerencias para “levantar el ánimo” por parte del entorno, acaban adquiriendo cierto tono de crítica apelando a la falta de voluntad del deprimido, como si solo se tratase de una cuestión de “querer” en lugar de “poder”. Ante la incapacidad del deprimido de lograr animarse por sí mismo y retomar sus actividades, este añade a sus síntomas más culpa y frustración, pues al parecer todos tienen claro que sólo depende de él.

No debemos olvidar la influencia de la química en el cuerpo.  El desequilibrio y desbalance de determinadas sustancias en nuestro organismo y especialmente en nuestro cerebro pueden ser la causa de esa “falta de voluntad” que caracteriza a la depresión .  Es por ello que la mayoría de tratamientos actuales para la falta de voluntad y demás síntomas depresivos, son farmacológicos, además de la terapia psicológica.

En conclusión, es importante considerar que los factores responsables de la apatía y falta de motivación suelen responder a desequilibrios químicos, por lo que es necesario tratarlos convenientemente, en lugar de aumentar el sentimiento de frustración y culpa del deprimido forzándole a utilizar una “voluntad” que en ese momento está lesionada y requiere de rehabilitación.

Por Instituto Carbonell 17 de agosto de 2026
El TDAH en mujeres y niñas suele pasar desapercibido porque predomina la inatención (despistes, desorganización) frente a la hiperactividad visible. Al no ser disruptivas, muchas niñas cargan con etiquetas injustas como “vaga” o “distraída”. Asimismo, ellas suelen enmascarar sus síntomas y expresar la desregulación emocional mediante ansiedad, tristeza o baja autoestima, lo que deriva en diagnósticos erróneos. En la revisión de Quinn y Madhoo (2014), publicada en The Primary Care Companion for CNS Disorders , se halló que las mujeres son diagnosticadas a edades mucho más avanzadas y presentan tasas de depresión y ansiedad significativamente superiores. Para un tratamiento eficaz, es vital un abordaje multimodal (familia, escuela y especialistas) e individualizado que considere también las fluctuaciones hormonales, las cuales influyen directamente en la intensidad de los síntomas. En opinión del Dr. Carbonell, es fundamental detectar este perfil inatento para evitar que el constante esfuerzo por enmascarar los síntomas agote la salud mental de la mujer. Una valoración especializada permite sustituir las etiquetas negativas por herramientas que potencien la seguridad y el bienestar personal.
Por Instituto Carbonell 14 de agosto de 2026
Durante las vacaciones de verano muchos padres flexibilizan el tiempo de exposición de los hijos a las pantallas, pero los expertos recalcan que no solo es importante el tiempo de exposición que puedan tener si no también la función que están desempeñando en esos momentos. En el artículo publicado en El País en el 2026 la psiquiatra Lucía Torres, directora médica de Tranquilamente, explica que el enfoque sobre esta tema no debería ser exclusivamente el número de horas que puedan pasar delante de ellas, si no si se les da por evitar el aburrimiento, el enfado o la frustración. Si ocurre por este motivo, estamos evitando que pasen por estos momentos que son necesarios para su desarrollo. Los expertos indican que los niños necesitan pasar por esas experiencias para ayudar a autorregularse y que tengan menos dificultades en la edad adulta. A la vez, indican que también es importante el contenido que puedan visualizar, ya que visualizar imágenes que aún no están preparados para entender puede generar cuadros de ansiedad, alteraciones de sueño o miedo. Por todo ello, los expertos recomiendan hacer un uso responsable de las pantallas, priorizando actividades al aire libre o juegos con amigos, mantener unas rutinas de sueño y descanso incluso en verano y, facilitarles alternativas de juegos donde puedan explorar la imaginación, creatividad y habilidades sociales. En opinión del Dr. Carbonell, es importante fomentar un uso adecuado de las pantallas para prevenir posibles trastornos como ansiedad, problemas de sueño, cansancio o irritabilidad y, si se necesita ayuda acudir a un profesional.
Por Instituto Carbonell 13 de agosto de 2026
Episodio Completo del Podcast Karma Health Project con el Doctor Rubí