Dr. Carbonell: “Las vacaciones son una de las mejores terapias”

17 de marzo de 2015

Según advierten los especialistas, muchos de nosotros no estamos utilizando nuestras vacaciones y podríamos estar pagándolo con nuestra salud. Y es que  apartarnos un tiempo de la vorágine del día a día está directamente relacionado con una reducción del estrés, un aumento de la productividad e incluso un descenso en las posibilidades de sufrir problemas cardiovasculares.

Por todos es conocido el valor terapéutico de los períodos vacacionales y sus ventajas en nuestro bienestar pero, hoy en día, los altos niveles de exigencia laborales unidos a la coyuntura de crisis económica, hacen que mucha gente opte por renunciar a sus vacaciones. Para los expertos, como el  Dr. José Carbonell Casasús , del  Instituto Carbonell  de Palma, “La reducción de estrés asociada a las épocas de vacaciones tiene una relación directa con el descenso en el riesgo de mortalidad por dolencias coronarias”.

Y ya no solo se analiza el efecto positivo de las etapas en las que nos alejamos de nuestro ámbito laboral por la reducción de estrés que suponen, sino también debido al hecho de que “a menudo durante las vacaciones iniciamos hábitos saludables que después continuamos”. Por otro lado, se ha constatado que la meta de unas próximas vacaciones en el horizonte también nos ayuda a paliar los niveles de estrés en nuestro trabajo.

Desafortunadamente, los beneficios de las vacaciones sobre nuestra salud suelen tener un efecto efímero. Por ello, la llave para que este efecto dure lo máximo posible reside en cómo empleamos nuestras vacaciones. La relajación, el placer y el control sobre nuestro tiempo influyen en una mejora del bienestar incluso una vez nos reincorporamos al trabajo.

Según el  Dr. Carbonell , existen algunas recomendaciones para sacar el máximo rendimiento de nuestras vacaciones en cuanto a salud. “Planificar con antelación, enrolarse en actividades relajantes y placenteras y desconectar realmente, sin dejar que el trabajo interfiera”. Para abordar este último factor, debemos marcar fronteras muy claras como son “hacer saber a todos que no estaremos localizables, si es obligatorio el contacto, marcar un momento puntual del día en el que revisar y responder el correo y no tener miedo a la hora de apagar el teléfono”

Aunque no conozcamos con exactitud por qué, queda claro que;  “Las vacaciones son períodos muy positivos para nuestro cuerpo y nuestra mente. Por ello debemos entenderlas como una de las mejores terapias a nuestro alcance”.

Por Instituto Carbonell 6 de julio de 2026
El Dr. Carbonell plantea una reflexión sobre el momento en que una persona se prepara para salir a una cita, especialmente tras una ruptura reciente o un momento emocional delicado. Como médico y psiquiatra, recibe a menudo consultas de personas que se preguntan si están verdaderamente listas para conocer a alguien nuevo, si han sanado lo suficiente o si es el momento adecuado para embarcarse en una nueva conexión.  El Dr. Carbonell reconoce que, aunque es cierto que el ser humano necesita tiempo para recuperarse emocionalmente, ese proceso no es igual para todos. No existe una fórmula universal. Hay quienes se sienten preparados más rápidamente, mientras que otros requieren más tiempo. Lo fundamental, según él, no es tanto el momento cronológico sino la claridad sobre lo que se busca en esa cita. ¿Se está buscando una pareja estable, un amigo, una conversación amena o simplemente compañía? ¿Se conoce ya a la persona con la que se va a quedar, o es una cita a ciegas, tal vez iniciada a través de redes sociales? Todas estas variables influyen en la experiencia. Por eso, el Dr. Carbonell insiste en la necesidad de ir a una cita con expectativas realistas, abiertas y flexibles. Puede salir bien, puede no salir como uno espera, o puede evolucionar hacia una amistad o hacia algo más profundo. Para él, lo más importante es no sobrecargar ese encuentro con presión ni con exigencias. Una cita siempre puede ser, al menos, una oportunidad para conocer a alguien nuevo, para socializar y para seguir conociéndose a uno mismo. Además, recuerda que lo más probable es que la otra persona también esté nerviosa o con dudas similares. En definitiva, el Dr. Carbonell aconseja tomarse las citas con naturalidad, ligereza y espíritu deportivo, entendiendo que cada encuentro es parte del camino, no necesariamente un destino.
Por Instituto Carbonell 5 de julio de 2026
El Dr. Carbonell aborda el desafío emocional que enfrentan muchas personas cuando, a pesar de estar atravesando momentos muy duros —como una ruptura de pareja, un duelo, un cambio vital importante o una pérdida—, sienten que no tienen más opción que seguir adelante. Estas personas, dice, se repiten a sí mismas frases como “tengo que seguir luchando” o “tengo que actuar como si nada pasara”, porque sienten la presión de mantener sus responsabilidades familiares, laborales o personales intactas, sin margen para el desahogo o la pausa. Como psiquiatra, el Dr. Carbonell reconoce lo difícil que resulta tener que mantener el ritmo cuando emocionalmente uno se siente desgastado. A menudo, no hay espacio para detenerse a procesar el dolor, porque hay hijos que cuidar, trabajos que cumplir o personas que dependen de uno. Sin embargo, propone una mirada más compasiva y constructiva: sugiere que, en vez de ver estas obligaciones como una carga, se puede intentar percibirlas como una fuente de estabilidad y propósito. Seguir adelante no siempre es negarse el dolor, sino encontrar pequeños anclajes para no derrumbarse del todo.  El Dr. Carbonell también destaca la importancia de buscar ayuda profesional. Aceptar el acompañamiento de un terapeuta o de un especialista en salud mental puede marcar una gran diferencia a la hora de sobrellevar ese sufrimiento interno mientras se sigue cumpliendo con lo externo. Concluye reconociendo que, sí, es muy duro seguir funcionando cuando uno está roto por dentro, pero también afirma que, con apoyo y con pequeños pasos sostenidos, es posible resistir, avanzar y reconstruirse.
Por Instituto Carbonell 4 de julio de 2026
El Dr. Carbonell reflexiona sobre la frecuencia con la que las personas reciben consejos —a menudo con firmeza— por parte de amigos, familiares e incluso profesionales, acerca de qué decisiones deben tomar en sus vidas, ya sea en el ámbito personal, profesional o sentimental. Como médico y psiquiatra, señala que muchas veces estos consejos se dan con una seguridad que no siempre se justifica, y que rara vez se acompaña de una verdadera comprensión del contexto emocional o mental de la persona que debe tomar la decisión. El Dr. Carbonell invita a cuestionarse desde qué lugar se emiten estas recomendaciones. ¿Cuál es el fundamento real detrás de tanta convicción? ¿Qué criterios se están usando para guiar a alguien por un camino tan determinado? En su experiencia clínica, observa que a menudo se pasan por alto elementos esenciales: cómo se siente realmente la persona, si está en condiciones de tomar decisiones importantes, y si ha podido sopesar adecuadamente las ventajas y desventajas de cada opción. Por ello, el Dr. Carbonell subraya la importancia de no sustituir la voluntad del otro por la propia, ni siquiera con buenas intenciones. Los amigos y profesionales pueden —y deben— brindar apoyo, contención y orientación, pero sin invadir la libertad del otro. La vida de cada persona le pertenece exclusivamente a ella, y es su derecho (y su responsabilidad) vivirla, aprender de sus errores y encontrar su propio camino.  En última instancia, el Dr. Carbonell recuerda que el mejor consejo es el que respeta la autonomía del otro, y que el verdadero acompañamiento consiste en ayudar a reflexionar, no en imponer.