Dr. Carbonell: “Sufrir depresión y no ser consciente puede minar nuestro carácter”

13 de marzo de 2015

Resulta complicado asumir que estamos deprimidos. El proceso que deriva hasta la aceptación del hecho en sí es largo y, por lo general, tratamos de convencernos de que no es nuestro caso. A pesar de que síntomas como cambios de humor, un cansancio constante, falta de apetito o incapacidad para concentrarnos son signos de que necesitamos ayuda, ese paso es un abismo para la mayor parte de los afectados.

Estadísticamente, entre un 8% y un 12% de todos nosotros experimentaremos un período depresivo antes de que finalice el año en curso. El problema es que muchos de estos casos no serán diagnosticados y, por tanto, tratados. Según afirma el Dr. José Carbonell Casasús , del Instituto Carbonell de Palma; “Muchos de nuestros pacientes se sorprenden cuando les dices que sufren depresión. Creen que se trata de otra cosa como estrés o un malestar puntual.” En realidad, la mayoría de la gente desconoce cómo es la depresión y cómo se presenta. “No se entiende que puedas estar deprimido y sigas funcionando, en mayor o menor medida, en tu día a día. Solo asociamos esta dolencia con un colapso total, en sus estadios más intensos, y por ello pasamos por alto sus primeros síntomas”. Según el psiquiatra; “ Sufrir una depresión y no ser consciente de ella nos hace más críticos, nos lastra la autoestima y puede llegar a minar nuestro carácter”.

A pesar de que no existen dos casos iguales, encontramos diversos factores a tener en cuenta. “Los más comunes son: falta de interés y motivación, cambios de humor, pérdida de apetito, descenso de la líbido, fatiga, insomnio, dolores que no remiten, pérdida de memoria e indecisión”. Para el Dr. Carbonell, todos ellos juegan un papel importante a la hora de diagnosticar una posible depresión y empezar a tratarla para que no siga avanzando. Por ello, si reconocemos estos síntomas tanto en nosotros mismos como en alguien de nuestro entorno, es recomendable buscar la opinión de profesionales facultativos.

Por Instituto Carbonell 27 de abril de 2026
El Dr. José Carbonell explica que los “momentos serotonina” son aquellos espacios del día que nos generan bienestar, calma y satisfacción personal, ya sea el contacto con personas queridas, el tiempo a solas, el deporte o la dedicación a hobbies. Señala que estos momentos funcionan como una forma de recarga emocional que nos ayuda a desconectar de las preocupaciones y del estrés cotidiano. Destaca la importancia de identificar y proteger estos espacios de bienestar, ya que vivimos en un entorno lleno de exigencias y estímulos que pueden generar tensión constante. Por ello, recomienda estructurar el día de forma que podamos mantener estos momentos de disfrute de manera regular. Concluye que cultivar estos espacios personales no solo mejora el estado de ánimo, sino que también nos ayuda a equilibrar las preocupaciones diarias y a vivir con mayor plenitud y bienestar emocional.
Por Instituto Carbonell 26 de abril de 2026
El Dr. José Carbonell explica que muchos consejos que circulan en redes, ofrecidos por influencers, académicos o estudios, pueden generar frustración cuando se presentan como soluciones universales. Señala que estas recomendaciones “talla única” —como hacer deporte a diario, ser siempre optimista o evitar la procrastinación— pueden ser útiles en términos generales, pero no siempre son aplicables a todas las personas ni a todos los momentos vitales. Advierte que, cuando alguien está en un momento de vulnerabilidad, intentar cumplir con estos estándares puede aumentar la sensación de fracaso y malestar, en lugar de mejorar el bienestar. Por ello, insiste en que los consejos deben adaptarse a cada persona y a su situación concreta, y que es fundamental aplicar el criterio personal para valorar si realmente son adecuados en cada caso. En definitiva, recomienda prudencia con las soluciones universales y priorizar siempre la adaptación individual.
Por Instituto Carbonell 25 de abril de 2026
El Dr. José Carbonell explica que las personas con perfil “cazador” suelen ser aquellas que se sienten muy atraídas por el proceso de conquista, pero tienen dificultades para mantener el interés o la estabilidad en una relación a largo plazo. Señala que este tipo de dinámicas pueden generar relaciones inestables, ya que la motivación principal de estas personas es el reto inicial más que la consolidación del vínculo. Advierte que, aunque en algunos casos este patrón puede trabajarse, incluso con ayuda terapéutica, implica riesgos emocionales importantes. Por ello, si alguien decide vincularse con una persona así, recomienda establecer límites claros, no ceder demasiado rápido y mantener un equilibrio en la reciprocidad para evitar dinámicas desiguales. Concluye que este tipo de relaciones pueden llegar a funcionar, pero el coste emocional puede ser elevado, por lo que es fundamental ser consciente del riesgo antes de implicarse.