Instituto carbonell

Efectos dañinos de los cigarrillos electrónicos

23 de enero de 2019

Mientras la Organización Mundial de la Salud señala el descenso en las cifras de fumadores tradicionales, la industria del cigarrillo electrónico parece crecer con rapidez por todo el mundo. De hecho, la reciente noticia publicada en Fox News por Mike Stobbe, destaca que, en Estados Unidos, este último año se ha duplicado el uso de cigarrillos electrónicos entre los adolescentes, cifras que son mucho más significativas que cualquier otra sustancia. A su vez, la noticia publicada en ABC por Nuria Ramírez, también destaca el aumento de su uso en España, cifra que ronda las 400.000 personas.

Los expertos explican que este mayor uso de los cigarrillos electrónicos se debe a la creencia de que tales son menos perjudiciales y que sirven de ayuda para intentar dejar de fumar. De hecho, la encuesta internacional lanzada por la consultora “Ernst&Young” afirma que casi la mitad de usuarios lo utiliza para intentar desengancharse del tabaco.  Los médicos, frente este argumento, recuerdan la creación de nuevos adictos y que el compuesto de la nicotina sigue estando presente en algunas de sus variedades, sustancia que es realmente dañina para el cerebro de las personas, especialmente en jóvenes en edad de crecimiento.

La preocupación de esta nueva costumbre va más allá de que se estén creando adictos. Los investigadores explican que los vapores de estos aparatos son en sí mismo dañinos: dañan las células del sistema inmune y aumentan la inflamación de los pulmones, por lo que su uso sigue siendo peligroso.

Al ser una sustancia relativamente nueva, aún no se pueden observar sus efectos nocivos. Aún así, David Thickett, investigador de la Universidad de Birmingham, afirma que las alteraciones que padecen los pulmones pueden observarse fácilmente tras vapear durante 48 horas, por lo que se prevén problemas respiratorios graves a largo plazo, en aquellas personas que hagan uso de los cigarrillos electrónicos.

Además, los médicos también alarman el uso de estos cigarrillos electrónicos como un primer paso en el consumo de tabaco y el cannabis, por lo que pueden significar una facilidad más al inicio de su consumo. De hecho, en Estados Unidos está aumentando la costumbre de inhalar cannabis a través de estos aparatos electrónicos.

En opinión del Dr. Carbonell, el desconocimiento de las nuevas sustancias y los efectos de su consumo es una cuestión de alarmante importancia. El uso de estos cigarrillos es cada vez más común y sus efectos negativos deberían ser más conocidos entre nosotros.  El objetivo de este blog es poder ofrecer información contrastada y romper mitos como este, pues los cigarrillos electrónicos dañan los pulmones y aquellos que contienen nicotina afectan de forma perjudicial al cerebro.  Además no hay que perder de vista que pueden significar un instrumento de inicio en el consumo de otras drogas.

Por Instituto Carbonell • 2 de octubre de 2026
La salud mental es una parte de nuestra salud global y, así cómo vamos al médico para un problema físico, es importante también acudir a especialistas en salud mental para cuidarnos. En la entrevista de La Vanguardia, Álvaro Moleón, psiquiatra de la Unidad de Hospitalización de Salud Mental del Hospital Virgen del Rocío y director del Instituto Andaluz de Salud Cerebral en Sevilla, habla de la importancia de tratar la salud mental con naturalidad y de pedir ayuda cuando no estamos bien. En el artículo también explica la diferencia entre experimentar emociones como la tristeza y padecer un trastorno como la depresión. Experimentar emociones o malestar emocional no implica tener un trastorno, sin embargo cuando éstas provocan un malestar que se cronifica en el tiempo, se intensifican o empiezan a afectar en nuestro día a día, es importante prestarles atención, no normalizar ese sufrimiento y pedir ayuda a un especialista en salud mental. Uno de los retos actuales de la salud mental, hoy en día, es el exceso de información que obtenemos a través de las redes sociales y la inteligencia artificial, sobre todo en los más jóvenes, y los autodiagnósticos que se hacen a través de ello. Contar con información puede ser útil, pero un autodiagnóstico no puede sustituir la valoración de un profesional. En opinión del Dr. Carbonell, es importante pedir ayuda a profesionales cuando lo que sentimos nos afecta en nuestro día a día, ya que así, se puede actuar de una forma temprana y puede marcar una diferencia en mejorar el bienestar y evolución de los trastornos mentales.
Por Instituto Carbonell • 30 de septiembre de 2026
Según José Luis Trejo, neurocientífico e investigador en el centro de Neurociencias Cajal, expone que hacer ejercicio ayuda a mejorar el funcionamiento de las neuronas, mejora las conexiones entre ellas y puede contribuir a aumentar la capacidad cognitiva. Además, el ejercicio puede tener efectos positivos sobre el estado de ánimo y ayudar a reducir síntomas relacionados con la ansiedad y la depresión. Desde una perspectiva psicológica, también es importante diferenciar entre hacer ejercicio y llevar una vida activa. Pasar muchas horas sentado o realizando actividades sedentarias puede afectar negativamente al bienestar. Por ello, no es necesario realizar siempre entrenamientos intensos, sino incorporar pequeños momentos de movimiento durante el día, como caminar, subir escaleras o levantarse periódicamente. Otro aspecto importante es la relación entre ejercicio, estrés y bienestar. Aunque la actividad física puede ser beneficiosa, realizarla de manera excesiva puede convertirse en una fuente de estrés. Esto demuestra que buscar constantemente la perfección o exigirnos demasiado, incluso en aspectos relacionados con la salud, puede terminar siendo perjudicial para nuestro bienestar psicológico. Además, nuestros hábitos diarios pueden influir en nuestro bienestar. Dormir bien, tener una alimentación adecuada, hacer ejercicio y controlar el estrés son factores que ayudan a mantener una buena salud física y psicológica. En opinión del Dr. Carbonell, es importante mantenerse activo, pero también encontrar un equilibrio y no convertir el ejercicio en una fuente de estrés. Por ello, cuidar el cuerpo también es una forma de cuidar nuestra mente.
Por Instituto Carbonell • 25 de septiembre de 2026
Según el estudio publicado en The Conversation , realizado por Miguel Ángel Castro Nogueira, doctor en Antropología, Laureano Castro, doctor por la Universidad Complutense de Madrid, y Miguel Ángel Toro Ibáñez, Doctor e investigador, proponen que los seres humanos pensamos que somos racionales y que tomamos decisiones basándonos en los hechos. Sin embargo, muchas veces mantenemos ideas equivocadas, ignoramos información que contradice lo que pensamos o justificamos decisiones que no han sido acertadas.  El razonamiento humano no sirve solamente para buscar la verdad, sino también para relacionarnos con otras personas. Muchas veces razonamos para defender nuestras decisiones, convencer a los demás o mantener nuestras ideas dentro de un grupo. Esto puede explicar por qué nos resulta más fácil encontrar errores en las opiniones de otras personas que reconocer los nuestros y por qué tendemos a buscar información que confirma lo que ya pensamos. Nuestras creencias también se forman a través de lo que aprendemos de otras personas y de nuestro entorno. Desde pequeños recibimos aprobación o rechazo y vamos aprendiendo qué comportamientos e ideas son aceptadas. Con el tiempo, algunas de estas ideas pueden parecernos naturales y evidentes, aunque hayan sido aprendidas. Por eso, cambiar de opinión puede resultar difícil, ya que nuestras creencias están relacionadas con nuestras experiencias, emociones y relaciones con los demás. Aun así, la racionalidad puede desarrollarse mediante la ciencia, el pensamiento crítico y el intercambio de ideas. Estos permiten revisar nuestras creencias y corregir algunos errores. Por tanto, la racionalidad no depende únicamente de cada persona, sino también de la capacidad de la sociedad para crear espacios en los que podamos cuestionar nuestras propias ideas y cambiar de opinión cuando sea necesario. En opinión del Dr.Carbonell, no siempre razonamos de manera objetiva, sino que muchas veces buscamos confirmar lo que ya creemos. Por eso, es importante desarrollar el pensamiento crítico y aprender a cuestionar nuestras propias ideas.