Instituto carbonell

Más claves para anticipar la depresión

25 de enero de 2019

La depresión afecta a un 4’4% de las personas a nivel mundial. Esta enfermedad supone un empeoramiento del estado de ánimo que nos hace perder la capacidad de disfrutar de las cosas que normalmente disfrutábamos, también afecta a la capacidad de concentración, a la energía que tenemos e incluso a la percepción que tenemos sobre nosotros mismos,  sobre lo que nos rodea y sobre el futuro. También afecta al sueño y al apetito.  Dado el gran impacto que tiene esta enfermedad, se están llevando a cabo muchas investigaciones para poder mejorar su tratamiento.

La Universidad de Stanford consiguió desvelar uno de los marcadores biológicos relacionados con  la gravedad y duración de la depresión.  Los marcadores biológicos son elementos que se encuentran en nuestra sangre, tejidos y otras células que nos dan indicios de si tenemos una enfermedad, en que grado la tenemos e incluso a veces nos ayudan a  predecir la duración de la misma.

Así pues, los marcadores biológicos son muy útiles de cara a mejorar el tratamiento de alguna enfermedad. De aquí la importancia descubrir que los bajos niveles de L-Acetil-Carnitina era uno de los marcadores de la depresión.

Antes de llevar  a cabo el estudio en humanos, se realizó uno en roedores y los resultados indicaron que  la L-Acetil-Carnitina tenía un efecto en el hipocampo y amígdala, regiones cerebrales muy implicadas en la depresión.

Posteriormente, se realizó un estudio para probar el impacto de la L-Acetil-Carnitina en las personas. Para ello se realizó un análisis sanguíneo a un total de 119 participantes del estudio. 48 sin síntomas depresivos,  28 de ellos tenían depresión moderada y 43 de ellos con depresión grave.

Los resultados indicaron que las personas con menores niveles de este marcador biológico eran los que habían sufrido depresión a una edad muy temprana , presentaban una mayor severidad de la depresión y/o una mayor resistencia al tratamiento.

Estos hallazgos son muy importantes de cara a  conseguir desarrollar nuevos fármacos para estos perfiles de depresión. De todos modos, los autores de la investigación advierten que el simple hecho de introducir L-Acetil-Carnitina en nuestra alimentación no va a mejorar la depresión, sino que hace falta desarrollar fármacos que adapten la sustancia a un uso médico.

En opinión del Dr. Carbonell la depresión es una enfermedad que afecta de manera muy significativa a toda la población. Sin embargo, seguimos teniendo muchas dudas sobre cuales son todos los factores involucrados en la aparición o como en este caso, que marcadores biológicos podemos utilizar para poder hacer un pronóstico de la evolución de la misma. Los avances mencionados están por demostrar que puedan tener una utilidad en la prevención y el tratamiento de las depresiones.

Por Instituto Carbonell 17 de agosto de 2026
El TDAH en mujeres y niñas suele pasar desapercibido porque predomina la inatención (despistes, desorganización) frente a la hiperactividad visible. Al no ser disruptivas, muchas niñas cargan con etiquetas injustas como “vaga” o “distraída”. Asimismo, ellas suelen enmascarar sus síntomas y expresar la desregulación emocional mediante ansiedad, tristeza o baja autoestima, lo que deriva en diagnósticos erróneos. En la revisión de Quinn y Madhoo (2014), publicada en The Primary Care Companion for CNS Disorders , se halló que las mujeres son diagnosticadas a edades mucho más avanzadas y presentan tasas de depresión y ansiedad significativamente superiores. Para un tratamiento eficaz, es vital un abordaje multimodal (familia, escuela y especialistas) e individualizado que considere también las fluctuaciones hormonales, las cuales influyen directamente en la intensidad de los síntomas. En opinión del Dr. Carbonell, es fundamental detectar este perfil inatento para evitar que el constante esfuerzo por enmascarar los síntomas agote la salud mental de la mujer. Una valoración especializada permite sustituir las etiquetas negativas por herramientas que potencien la seguridad y el bienestar personal.
Por Instituto Carbonell 14 de agosto de 2026
Durante las vacaciones de verano muchos padres flexibilizan el tiempo de exposición de los hijos a las pantallas, pero los expertos recalcan que no solo es importante el tiempo de exposición que puedan tener si no también la función que están desempeñando en esos momentos. En el artículo publicado en El País en el 2026 la psiquiatra Lucía Torres, directora médica de Tranquilamente, explica que el enfoque sobre esta tema no debería ser exclusivamente el número de horas que puedan pasar delante de ellas, si no si se les da por evitar el aburrimiento, el enfado o la frustración. Si ocurre por este motivo, estamos evitando que pasen por estos momentos que son necesarios para su desarrollo. Los expertos indican que los niños necesitan pasar por esas experiencias para ayudar a autorregularse y que tengan menos dificultades en la edad adulta. A la vez, indican que también es importante el contenido que puedan visualizar, ya que visualizar imágenes que aún no están preparados para entender puede generar cuadros de ansiedad, alteraciones de sueño o miedo. Por todo ello, los expertos recomiendan hacer un uso responsable de las pantallas, priorizando actividades al aire libre o juegos con amigos, mantener unas rutinas de sueño y descanso incluso en verano y, facilitarles alternativas de juegos donde puedan explorar la imaginación, creatividad y habilidades sociales. En opinión del Dr. Carbonell, es importante fomentar un uso adecuado de las pantallas para prevenir posibles trastornos como ansiedad, problemas de sueño, cansancio o irritabilidad y, si se necesita ayuda acudir a un profesional.
Por Instituto Carbonell 13 de agosto de 2026
Episodio Completo del Podcast Karma Health Project con el Doctor Rubí