Efectos del café en nuestra salud

28 de febrero de 2018

La costumbre de beber café durante el desayuno o tras las comidas tiene su inicio muchas generaciones atrás. Al ser un hábito tan arraigado, los expertos llevan años investigando si este es o no beneficioso para la salud. El artículo “ El café pasa limpiamente los exámenes de salud ” publicado por Poole R, Kennedy y colaboradores en noviembre de 2017 en el British Medical Journal, es un análisis exhaustivo de todos los efectos que el café pueda tener en la salud.

La valoración general sobre el tema, es que el consumo de café está mas asociado a efectos beneficiosos que perjudiciales. Este estudio, muestra que hay un menor riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares o por cualquier otra causa, en las personas que toman de 3 a 4 tazas de café ( en comparación a la gente que no tomaba). Al haber una asociación entre tomar café y el consumo de tabaco, en estudios previos se estableció erróneamente el consumo de café como causa de ciertas enfermedades cuando realmente eran causadas por el consumo de tabaco.

El consumo de altos niveles de café está asociado a un menor riesgo de padecer cualquier tipo de cáncer, incluyendo el de próstata, orofaríngeo, endometrial, cáncer de piel, de hígado, el melanoma y la leucemia. Además, también está asociado con un menor riesgo de distintas enfermedades neurológicas y metabólicas.

Los principales efectos perjudiciales del café están relacionados con su consumo durante el embarazo. Así pues, se ha visto que cuando las madres consumen más café, tiene mayor riesgo de que el niño nazca con un peso menor, que se adelante el parto e incluso mayor riesgo de pérdida del embarazo en los primeros meses. Por otra parte, también se ha visto que las bebedoras habituales de café tienen mayor riesgo de padecer fracturas óseas, en comparación con las que no beben.

Tras este análisis, podemos concluir que el consumo moderado de café ( 3-5 tazas al día) es seguro. Únicamente es desaconsejable su consumo durante el embarazo. De todos modos, es necesario hacer más investigaciones al respecto, con metodologías más fiables.

En opinión del Dr. Carbonell, este estudio refleja que el consumo moderado de café no parece ser perjudicial para la salud. Sin embargo, no hay que olvidar como es por todos conocido que es un excitante que puede alterar nuestro nivel de estrés y producirnos problemas de sueño. De todas maneras, mucha más investigación se debe realizar para poder valorar el impacto sobre nuestra salud.

Por Instituto Carbonell 10 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que el mejor consejo para una chica guapa es centrarse en su esencia, en sus valores y en sus principios, y dedicar tiempo a cultivarlos. Señala que la autoestima no debe depender del reconocimiento externo ni de la validación de otras personas, sino de la relación que cada uno mantiene consigo mismo, ya que esa base es la que marcará la felicidad a largo plazo. Destaca que la belleza es un factor accesorio y cambiante, que puede gustar a unas personas y a otras no, y que no debe convertirse en el eje de la identidad personal. Por ello, recomienda no crear expectativas basadas únicamente en la apariencia ni sentirse rechazada cuando esa belleza no es reconocida por los demás. Subraya que una persona se construye desde dentro hacia fuera, valorándose por lo que es y por lo que aporta, y que la belleza debe entenderse como un complemento que suma, pero no define. Añade que este mensaje es válido tanto para chicas como para chicos, e insiste en la importancia de priorizar el crecimiento personal, aprovechar los aspectos positivos de la belleza y aprender a gestionar la envidia, las dificultades y las proyecciones negativas sin que afecten a la propia esencia.
Por Instituto Carbonell 9 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que creer en ideas absolutas como que “todos los hombres son infieles” puede generar un gran sufrimiento emocional. A partir del caso de una paciente, señala que vivir con la convicción constante de que la pareja engaña, sin pruebas objetivas, conduce a una relación basada en la desconfianza, la angustia y la infelicidad. Aclara que ni todos los hombres ni todas las mujeres son infieles, y que los pensamientos rígidos y generalizadores suelen apoyarse más en especulaciones que en hechos reales. Este tipo de creencias no solo no aportan bienestar, sino que acaban saboteando la vida emocional de quien las mantiene, al impedirle vincularse desde la tranquilidad y el afecto. Por ello, recomienda cuestionar los pensamientos absolutos, no permitir que dominen la vida cotidiana y diferenciar entre hechos comprobables y suposiciones. Advierte también del peligro de las “verdades universales” difundidas en redes sociales, ya que pueden reforzar miedos e inseguridades y deteriorar las relaciones sin que la persona sea plenamente consciente de ello.
Por Instituto Carbonell 8 de febrero de 2026
El Dr. José Carbonell explica que una relación de pareja no puede sostenerse sobre el control constante ni sobre la necesidad de saber en todo momento qué hace la otra persona, con quién habla o dónde está. Señala que este tipo de conductas no construyen confianza, sino que la deterioran, y que el control no debe confundirse con el cuidado o el interés, que en otros contextos —como con los hijos— puede tener sentido, pero no en una relación entre adultos. Indica que muchas conductas de control nacen de inseguridades personales o de experiencias pasadas, especialmente del miedo a la infidelidad, pero advierte que no se puede edificar una relación sana desde ese temor. La base debe ser la confianza en uno mismo y en la elección libre del otro, entendiendo que la pareja está ahí porque quiere, no porque esté vigilada. Aclara que es legítimo expresar necesidades y límites dentro de la relación, pero existen formas de control que son inaceptables, como revisar el móvil o las conversaciones privadas, ya que solo generan conflictos y malentendidos. Concluye recomendando que, si el control se convierte en un problema, se recurra a la terapia de pareja o al trabajo personal, especialmente si es uno mismo quien arrastra inseguridades que están interfiriendo en la relación.