El alcohol perjudica el sueño

15 de abril de 2021

En nuestra sociedad, consumir alcohol cada vez está más normalizado. Parece que nos hemos olvidado de todas las consecuencias negativas que tiene para nuestra salud física y mental. Esto ha ocurrido porque en torno al alcohol existen una serie de creencias falsas sobre su consumo, como por ejemplo que ayuda a dormir mejor. 


Jessica Spendlove, nutricionista, explica en la revista “Bead Threads” “tan solo un vaso de vino puede tener un impacto en la calidad del sueño, ya que interfiere en la fase REM del sueño”. La fase REM es cuando nuestro cerebro está activo, ya que soñamos y consolidamos la memoria. El alcohol hace que el cerebro se active más por lo que impide que nuestro sueño sea ligero, e incluso aumenta la probabilidad que nos despertemos durante la noche. Otro efecto que tiene el alcohol es que nos deshidrata. La necesidad de beber agua durante la noche también será motivo de interrumpir el descanso.


Son varios los estudios que afirman el efecto del alcohol cuando dormimos. Un ejemplo es el realizado por un equipo de investigación de la Universidad de Melbourne, donde se demostró que tomar alcohol antes de dormir aumenta la activación del cerebro, alterando el ciclo del sueño y por lo tanto afectando al descanso.


Aunque al principio el alcohol tenga un efecto relajante, luego se produce lo contrario en nuestro cerebro. Por eso, se debe evitar el consumo de alcohol, no solo antes de dormir, sino en nuestro día a día. De esta forma descansaremos mejor y prevendremos la aparición de enfermedades como la depresión, cardiopatías, etc. 


En opinión del psiquiatra Dr. Carbonell, desde Palma, una vez más queda en evidencia que el alcohol es perjudicial para la salud mental, incluso en pequeñas cantidades. En este caso, vemos como altera la fase REM del sueño provocando el no tener un sueño reparador lo cual hace que empeore nuestro estado general.


Por Instituto Carbonell 22 de mayo de 2026
El Dr. José Carbonell, médico y psiquiatra, aborda el tema de las relaciones secretas. Explica que mantener una relación en secreto puede ser válido y funcional si es una decisión mutua , tomada para evitar interferencias externas mientras la relación se consolida. Sin embargo, si es uno de los dos quien impone el secreto , esto puede ser señal de que no quiere validar la relación públicamente, tiene algo que ocultar o no está comprometido del todo. En esos casos, el secreto sostenido en el tiempo puede dañar la relación , generar frustración y, eventualmente, hacer que la persona que ha sido ocultada pierda el interés o la confianza. La clave, según el doctor, está en la transparencia, el acuerdo mutuo y el respeto , ya que las relaciones necesitan validación y espacio para crecer de forma sana. 
Por Instituto Carbonell 21 de mayo de 2026
El Dr. José Carbonell, médico y psiquiatra, reflexiona sobre el miedo que muchas personas sienten al tomar decisiones, ya sea por las que tomaron en el pasado o las que deben enfrentar en el futuro. Explica que es natural tener inseguridad e incertidumbre, pero que vivir en la duda constante o en el arrepentimiento solo genera malestar .  Aconseja no juzgar con dureza las decisiones pasadas, sino verlas como parte del aprendizaje vital , y recuerda que nadie puede garantizar que una decisión futura será perfecta . Por eso, recomienda vivir las decisiones plenamente , disfrutando del presente, y una vez que se elige un camino, avanzar sin culpas . El mensaje central es claro: las decisiones forman parte del crecimiento personal , y lo más importante no es acertar siempre, sino actuar con convicción y aprender en el proceso .
Por Instituto Carbonell 20 de mayo de 2026
Vivimos en un mundo marcado por la rapidez y la necesidad de lo inmediato. La problemática radica en que no siempre obtenemos una respuesta instantánea ante una situación, lo que puede generar ansiedad, preocupación o malestar emocional. Como mecanismos de defensa, ante estas situaciones, la mente suele anticipar escenarios negativos o buscar explicaciones inmediatas para reducir esa ansiedad. Desde la psicología se ha estudiado este problema para analizar la reacción ante lo desconocido y la dificultad para tolerar la incertidumbre. Los investigadores Michel Dugas y Kristin Buhr (2009), identificaron este concepto como un factor relacionado con la preocupación crónica y la ansiedad. Posteriormente, el psicólogo R. Nicholas Carleton, publicó en Expert Review of Neurotherapeutics (2012) y en Journal of Anxiety Disorders (2016), su relación con la depresión y el trastorno obsesivo compulsivo, considerando el miedo a lo desconocido, como uno de los principales miedos que tenemos las personas. Asimismo, la psicóloga María Bernardo explica que aprender a reconocer esa incomodidad es el primer paso para gestionarla. También recomienda diferenciar aquello que podemos controlar de lo que no depende de nosotros y retrasar unos minutos la necesidad de buscar respuestas inmediatas. Para reducir esa sensación de incertidumbre, el cerebro suele buscar alivio inmediato. Algunas personas sacan conclusiones rápidas, otras necesitan pedir constantemente opinión a los demás y muchas recurren al móvil como forma de distracción. De hecho, investigaciones recientes relacionan la intolerancia a la incertidumbre con un uso problemático del smartphone. Aceptar que no podemos tener certeza absoluta sobre todo puede ayudarnos a reducir la ansiedad. En una sociedad marcada por la inmediatez y la sobreinformación, aprender a convivir con la incertidumbre se ha convertido en una habilidad cada vez más importante. En opinión del Dr. Carbonell, no hay que vivir con esa necesidad de lo inmediato, sino disfrutar y descubrir los procesos que nos llevan a conseguir las metas y objetivos.